NO-DO Sevilla

Una pregunta muy habitual entre todos los visitantes de la ciudad de Sevilla es conocer por qué aparece en término NO-DO de manera constante por toda la ciudad. Para conocer el significado hay que remontarse a la historia. Por allá tan lejos como en el siglo XIII, el Rey Alfonso X, llamado Alfonso el Sabio, gobernaba el reino de Castilla. Su conocimiento y sabiduría eran legendarias. Sin embargo, al parecer, sus dotes como gobernante eficiente no lo eran y las arcas del reino estaban muy disminuidas.

Alfonso X siempre tuvo un particular aprecio a Sevilla. Tal era el aprecio de Alfonso X que, como agradecimiento, construyó a la Virgen la Parroquia de Santa Ana, en Triana y en Sevilla, el mayor astillero de Europa.

Su hijo Sancho, en búsqueda de recomponer el orden y las finanzas reales, comenzó una rebelión con el apoyo de su madre la reina Violante de Aragón. Poco a poco Sancho fue ganando adeptos en todo el reino de Castilla, al punto de levantar un ejército mucho más poderoso que el de su padre. Alfonso el Sabio, huyendo del ejército formado por el infante y sabiendo que sería protegido por su amada ciudad, se refugió en Sevilla.

Sancho, rehuía a atacar frontalmente a su padre y su campaña, básicamente, se basó en ir ganando adeptos alrededor de la península. Al saber que el viejo Rey, estaba en Sevilla, detuvo su avance en Córdoba. Muchos de los guardianes de Alfonso, le abandonaron en favor de Sancho, pero otros permanecieron incólumes ante el Rey.


Una cuestión de agradecimiento

En agradecimiento a este gesto de lealtad, el Rey Alfonso X, en los últimos días antes de morir, le heredó a Sevilla el logogrifo que hasta hoy la acompaña: las palabras “NO” y “DO” con una madeja de hilo de oro en el medio para completar el símbolo NO8DO, es decir, “No Madeja Do” o lo que es lo mismo: “No me ha dejado”.

Existen muchas otras versiones del origen del signo. Una de ellas atribuye el origen del nombre al latín Nomine Domini: “en el nombre de nuestro señor”. Esto se basa en inscripciones que aparecen en la torre de la Giralda y en versiones de historiadores de la ciudad.

Otros historiadores, explican el símbolo de Sevilla, basándose en la posible significación del nudo como representación gráfica del nudo de Hércules, a quien la leyenda atribuye la fundación de Sevilla.

Otras versiones, un poco más rebuscadas, atribuyen la existencia del nudo a la simbología numérica-cabalística del 8 como símbolo de la dualidad y origen del resto de los números.

Aunque por mucho tiempo, no ha sido el estandarte oficial de la ciudad, su uso en múltiples actos y como signo inequívoco de la ciudad, se ha tomado como su logotipo y su símbolo en todas partes. Ir caminando por Sevilla, es como recorrer un inmenso museo, donde cada piedra y calle tiene un significado, una historia y la belleza de nuestros antepasados inmersos en ella.

Descubrir estos pequeños rincones llenos de la grandeza de esta bella ciudad es un tesoro invaluable y que debes hacer con un guía especializado. En TourSevilla descubrimos el encanto de Sevilla en un viaje a su historia.