La historia de Sevilla no tendrá secretos a partir de ahora con Sevilla History Lovers. Te presentamos un proyecto de Toursevilla.


¿Qué es Sevilla History Lovers?

Historia de Sevilla. Conócela en Youtube con Sevilla History Lovers
Hernando Colón, creador de la biblioteca colombina


Hace un año aproximadamente ante la falta de turismo derivada de la pandemia abrí un canal de Youtube y comencé un proyecto de vídeos sobre Sevilla, su historia, arte, curiosidades y personajes en la historia de nuestra ciudad. Los videos tuvieron buena acogida y así pudimos hablar brevemente de Hernando Colón, el bibliófilo creador de una magnifica biblioteca renacentista, de la escondida plaza del Cabildo, de los años jóvenes de Diego Velázquez, del primer Borbón Felipe V quien estableció su corte cinco años en Sevilla para curarse de sus problemas mentales…

Todos ellos aparecieron en vídeos de 5 a 10 minutos de manera semanal y los podéis ver en el canal de Youtube Toursevilla. Este es el enlace https://www.youtube.com/channel/UCJ9aaJF4YJpgcX4aGnm9GVg. También fácilmente localizables como Seville History Lovers.

Para dinamizar más el proyecto, unos meses después ideé una serie sobre la Historia de Sevilla de manera cronológica. Para ello conté con la colaboración de algunos compañeros, todos ellos guías oficiales e historiadores y expertos. Este es un pequeño resumen con el que esperamos que te entren ganas de ver nuestros vídeos.

La Historia de Sevilla en capítulos

El proyecto ha sido apasionante pues la Historia de Sevilla empieza con la Hispalis romana, hace 2000 años.

Esa Sevilla romana que tuvo una fundación mítica por parte del mismísimo Hércules duerme aun bajo nuestra ciudad, pero nos deja entrever parte de su esplendoroso pasado a través de lugares como el Antiquarium o el Castellum Aquae (Cisternas) bajo la Plaza de la Pescadería. También los fustes usados en edificios posteriores son testigos de aquella Hispalis, una de las ciudades más importantes de la Bética.

El segundo episodio de la Historia de Sevilla versa sobre la desconocida época visigoda. Fue quizás el más difícil de realizar ante la falta de vestigios físicos de esa época y cultura. No obstante, la Sevilla visigoda de los siglos V y VI tiene un personaje fundamental que influyó en toda la cultura medieval. Se trata de San Isidoro de Sevilla, autor de las Etimologías y compilador de toda la información de su tiempo.

No fue por mucho tiempo en Sevilla e Hispania en general y así los visigodos cayeron ante el avance imparable del Islam desde el norte de África. Desde el 711 al 1248 Sevilla fue dominada por los musulmanes quienes nos dejaron uno de los testamentos mas ricos y originales en la ciudad. Gracias a ellos tenemos hoy la famosa Giralda, la Torre del Oro, las murallas de la Macarena e incluso el trazado urbano de Sevilla.

Hasta que en 1248 el rey Fernando III de Castilla y León cambió totalmente las tornas de la Historia de Sevilla con la conquista de la ciudad para los cristianos. Es entonces cuando se comienzan y amplían los principales monumentos de Sevilla, me refiero al Alcázar, fortaleza y palacio real y por supuesto a la gran Catedral, la llamada Magna Hispalense, que inicia sus obras sobre el solar de la antigua mezquita en 1431.

Esta ciudad en expansión, cruce de rutas comerciales entre Africa, el Atlantico y el Mediterráneo podía intuir que se acercaba una época de esplendor. El premio superó todas las expectativas con el Descubrimiento de América en 1492. Solo unos años después en 1503 con el establecimiento de la Casa de la Contratación, Sevilla se convirtió en centro comercial con el Nuevo Mundo y recibió por tanto los novedosos alimentos americanos y los metales que enriquecieron temporalmente la ciudad.
Protagonista de esta Sevilla del Renacimiento fue sin duda el rio Guadalquivir, navegable desde Sanlúcar en el Atlántico hasta Sevilla y que a los pies de la Torre del Oro vio llegar y partir las más importantes expediciones a ultramar.

Y como todo lo que sube, baja, el siglo siguiente de la Historia de Sevilla no tuvo el mismo esplendor. Nos encontramos ya en época barroca, un siglo XVII tristemente llamativo por la crisis económica, epidemias, inundaciones y empobrecimiento general en España. Pero que sin embargo destacó en lo cultural y artístico con nombres como Murillo, Velázquez o Zurbarán. A veces las épocas de crisis son las más prolíficas culturalmente. Tanto que al siglo XVII se le ha llamado el Siglo de Oro.

Historia de Sevilla. Conócela en Youtube con Sevilla History Lovers
Antigua fábrica de Tabacos s.XVIII, hoy Rectorado de la Universidad

El brillo de Sevilla se iba apagando pero nunca se perdió del todo y la ciudad intentó sobrevivir al naufragio de ver como la Casa de Contratación en el siglo XVIII se trasladaba a la costera Cádiz. Es la Sevilla de la Ilustración en que tras muchos siglos vino la corte a la ciudad, aunque temporalmente, con el rey Felipe V y su esposa la reina Isabel de Farnesio. Es también un siglo en que se crean fábricas como la de Artillería o la de Tabacos. Y sobre todo, es cuando se asientan las tradiciones sevillanas que hoy más llaman la atención: la Tauromaquia y la Semana Santa.


Sevilla la ciudad que se «reinventa»

Historia de Sevilla. Conócela en Youtube con Sevilla History Lovers
Casa de Pilatos. s.XVI

Siempre con luces y sombras, una ciudad que nunca perdió protagonismo ni en sus épocas más oscuras y que ha ido avanzando pero a la vez conservando de épocas anteriores. El resultado son 2000 apasionantes años de Historia de Sevilla y una mezcla de culturas impresionante de la que pocas ciudades en Europa podrían presumir.

Como se dice en uno de los episodios de nuestra serie Historia de Sevilla: Sevilla es un museo al aire libre. Paseando por nuestras calles encontramos ecos romanos, visigodos, medievales, andalusís, renacentistas, barrocos, ilustrados… es una ciudad que siempre se reinventa. Es narcisista, compleja, brillante, apasionante y apasionada. Por ello queremos invitarte a que la conozcas un poco mejor en esta serie de vídeos que hemos hecho con todo el cariño hacia nuestra tierra.


Mi compañero y doctor en Geografía César López Gómez dedicó recientemente un artículo en su afamado blog a nuestro proyecto de vídeos. Incluye una pequeña bio de los guías participantes. Lo puedes ver pinchando en este enlace: https://cesarlopezgomez.com/sevilla-history-lovers-una-forma-didactica-y-amena-de-conocer-la-historia-de-nuestra-ciudad/

si te ha gustado nuestra manera de trabajar podemos ofrecerte visitas guiadas presenciales y también virtuales. Para contactar: https://www.toursevilla.com/contacto/

Estos vídeos y más los puedes ver también en instagram: https://www.instagram.com/seville_history_lovers/

El barroco sevillano fue una de las épocas más criticas para la ciudad de Sevilla. Hambrunas, epidemias e inundaciones se unían a una crisis económica que afectaba en realidad a todo el país.

Te invito a ver este vídeo que hemos realizado para conocer la época y sus más destacados artistas. Espero que te guste!

El barroco sevillano

La importancia de la religión en el Barroco Sevillano

Sin embargo, en lo cultural y artístico se llegó a unas cimas nunca antes alcanzadas. Esto fue debido sobre todo al gran poder de la Iglesia Católica, principal cliente del arte, que en plena expansión y lucha contra el enemigo protestante, inundó sus iglesias y conventos de obras de arte, un medio muy eficaz y directo para propagar la fe. Así pintores y escultores como Murillo, Zurbarán, Alonso Cano, Pedro Roldán o Martinez Montañés nos han legado imágenes religiosas que se cuentan entre los top de la Historia del Arte.

Historia de Sevilla 6. El Barroco Sevillano (siglo XVII)

Aunque no hemos de olvidar a la monarquía como otro cliente fundamental de los artistas. Retratos de los reyes y su entorno pero también la mitología como moda procedente de Italia. Y el artista cortesano mas prestigioso del siglo XVII es sin duda el sevillano Diego Velázquez.

Sevilla sin embargo quedaba lejos de Madrid y la ciudad era el marco ideal para las representaciones religiosas.

Tres ordenes religiosas dominaban el panorama: los Franciscanos con su Convento de San Francisco, hoy Ayuntamiento; los Dominicos en el Convento de San Pablo y los Jesuitas en la actual iglesia de la Anunciación. No olvidemos a los Capuchinos, Mercedarios o Cartujos.. todos ellos tenían capacidad y dinero para decorar primorosamente sus iglesias.

Diego Velázquez, pintor hispalense

Historia de Sevilla 6. El Barroco Sevillano (siglo XVII)
Detalle de El aguador de Sevilla de Velázquez

Diego Velázquez había marchado a Madrid en 1623 para convertirse en pintor de cámara de Felipe IV. Y lo hizo gracias a la mediación de un poderoso sevillano en la corte: el Conde-Duque de Olivares, valido del rey. En Sevilla Velázquez había pintado obras como Vieja friendo huevos, la Adoración de los Reyes o El Aguador de Sevilla.

Su maestría para representar los objetos cotidianos y captar las expresiones de los personajes no tenia igual en todo el país.

Hoy pocas obras de Velázquez de su etapa sevillana podemos contemplar en Sevilla. Hay un par en el Museo de Bellas Artes y tres en el interesante Centro Velázquez. Este ultimo situado en el barrio de Santa Cruz está en el antiguo Hospital de Venerables sacerdotes, donde con un original patio y una preciosa iglesia barroca merece sin duda una visita en Sevilla.

Zurbarán y Murillo

Con Velázquez fuera del panorama sevillano, la pintura barroca de principios del siglo 17 la lidera Francisco de Zurbarán. Este pintor extremeño acudió a Sevilla como centro artístico más importante del sur en busca de encargos. Y los consiguió de los monjes Cartujos para el monasterio de Santa Maria de las Cuevas. El realismo de los rostros, la calidad de los tejidos y los magníficos bodegones son algunos de los fuertes de este pintor extremeño.

Historia de Sevilla 6. El Barroco Sevillano (siglo XVII)
Santa Matilda de Zurbarán

Además Zurbarán y su taller nos dejaron una serie de originales pinturas conocidas como “retratos a lo divino”, una serie de santas vírgenes y mártires pintadas como damas de la nobleza. Sus trajes, tocados y joyas son un maravilloso reflejo de la moda de su tiempo. Tan mundanas resultaban estas santas que hubo numerosas críticas por considerarlas poco adecuadas al decoro. No obstante tuvieron muchísimo éxito de publico, tanto en España como en América.

A mediados de siglo sin embargo el estilo realista y sobrio de Zurbarán se vio eclipsado por un joven pintor llamado Bartolomé Esteban Murillo. Nacido en Sevilla en 1618 Murillo revolucionó la pintura religiosa dando una visión humana, amable y dulce que hasta entonces no era frecuente en estas tierras. Ello además intensificado con una técnica y una calidad de dibujo superior. Estos elementos hicieron rápidamente de Murillo el pintor más solicitado del momento.

Se lo disputaban iglesias y monasterios, incluso la misma Catedral, gran honor para el artista. La fama de Murillo pasó fronteras y tuvo una amplia y generosa clientela en el centro de Europa, sobre todo en Flandes, eso sí, eran caballeros más interesados en hacerse retratos que en pinturas religiosas.

Murillo nos dejó numerosas e inolvidables pinturas en el Convento de Capuchinos, cuadros que sufrieron numerosas aventuras. Primero marcharon a Gibraltar cuando la rapiña francesa llegó a Sevilla con la invasión de Napoleón.

Mas tarde el convento fue cerrado durante la desamortización en el siglo XIX y hoy por suerte la serie se conserva casi intacta en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, donde es la colección estelar del centro. Destacamos la Virgen de la Servilleta por su sencillez, calidez y transmisión de ternura y sentimientos.

La iglesia del Hospital de la Caridad y el Barroco Sevillano

Historia de Sevilla 6. El Barroco Sevillano (siglo XVII)

Murillo tambien está especialmente vinculado a la iglesia del Hospital de la Caridad. Fue contratado con otros prestigiosos artistas por el noble Miguel de Mañara, hermano de esta institución quien sufragó personalmente la decoración de la Iglesia.
Los seis cuadros de Murillo representaban las obras de misericordia.

Por desgracia el Mariscal Soult se llevó cuatro de ellos a Francia durante la invasión napoleónica y hoy están dispersos en diversos museos del mundo. Dos quedaron en Sevilla y son dos obras maestras del barroco sevillano. Se trata de Moises haciendo brotar el agua de la roca y la Multiplicación de los panes y los peces.

En esta iglesia trabajó también el inclasificable Juan de Valdés Leal. Y para la Caridad realizó sus dos obras maestras. Es una pareja de cuadros que tienen el título común de los Jeroglíficos de las Postrimerías. Son obras alegóricas que nos avisan de la inminencia de la muerte y la necesidad de tener a través de las obras de caridad un comportamiento cristiano para alcanzar la gloria.

Con una impactante técnica tenebrista nos muestra esqueletos, cadáveres, osarios y ataúdes. Una representación que aunque hoy nos pueda parecer macabra hay que relacionarla con esta época del barroco sevillano donde sin duda la muerte era algo cotidiano y estos cuadros impresionarían por su calidad pero no por su contenido.

La Imaginería: Montañés y Mesa

El público por tanto recibía estos mensajes religiosos a través de las pinturas de las iglesias, pero aun más teatral y eficaz era si se daban al aire libre. Y la imagen salió a las calles durante la Semana Santa, a través de unas procesiones con imágenes de la Pasión y Muerte de Cristo que tenían mucho de teatral y que transmitían el mensaje católico de manera muy directa.

Historia de Sevilla 6. El Barroco Sevillano (siglo XVII)
el escultor Juan Martínez Montañés, retratado por Velázquez

Es por ello que en el barroco sevillano se intensifican las procesiones en pascua y por tanto la realización de esculturas sacras. Imagineros como Martinez Montañés, apodado el “dios de la madera” o su discípulo Juan de Mesa son autores de los Crucificados y Nazarenos más venerados en Sevilla y que todavía hoy siguen teniendo gran devoción. Es en este momento cuando nace de la gubia de mesa Jesus del Gran Poder, el Señor de Sevilla.


El teatro y Don Juan Tenorio

Pero no todo fue religiosidad. El pueblo amaba profundamente el teatro. Y aunque desde altas instancias y la misma Inquisición lo limitaron y quisieron prohibirlo, poco pudieron hacer.
Es el esta época del barroco sevillano cuando Tirso de Molina escribe El condenado por desconfiado o Convidado de piedra, la historia de Don Juan Tenorio. Este señorito sevillano amante de la fiesta, las peleas y las mujeres quien se enamora de la monja doña Inés. Su pecado de soberbia será castigado y en la versión barroca de Tirso de Molina Don Juan es condenado a los infiernos. Posteriores versiones más románticas salvarían el alma del personaje.

De cualquier modo Don Juan es un mito y un personaje universal. Nacido en Sevilla su historia la popularizaron grandes nombres del teatro y la literatura como Moliere o Lord Byron. Y no olvidemos la versión operística de Mozart de Don Giovanni.

Historia de Sevilla 6. El Barroco Sevillano (siglo XVII)
cartel de Don Giovanni, ópera sobre el mito de Don Juan Tenorio

En este barroco sevillano, la ciudad ya no es la urbe rica y brillante del siglo anterior pero mantiene su personalidad y su fuerza. Con sus calles llenas de vida, sus iglesias “horror vacui”, sus teatros, procesiones y la belleza decadente de sus edificios, mira a un rio Guadalquivir melancólico donde apenas llegan riquezas del oeste y las que vinieron se esfumaron como un espejismo.


Para visitar con nosotros la Catedral y las iglesias donde se encuentran las mejores obras del barroco sevillano mira nuestros tours y contáctanos https://www.toursevilla.com/tours/

Sevilla History lovers es el nombre de Toursevilla en redes sociales. Y tenemos bastantes vídeos referidos al barroco sevillano. Son estos:

Si te interesa la figura de Velázquez en su etapa sevillana tienes este vídeo https://youtu.be/nhbuw6PESU4

Si te gusta la moda y quieres ver estas santas martires de Zurbarán representadas como damas nobles no te pierdas este vídeo https://youtu.be/ze0_waNkefo

Si tu interés es más el arte sacro, la Semana Santa sevillana y Martínez Montañés como uno de sus artistas principales, este es tu video https://youtu.be/-tDfM87FxDs

Y si te gustan los cuadros tenebrosos, el arte oscuro y los entornos siniestros no te pierdas la descripción de los Jeroglificos de las Postrimerías, los dos impresionantes cuadros de Valdés Leal. Este es el vídeo: https://youtu.be/hnVs0050bho

La Sevilla de la Ilustración es una época muy interesante en muchos aspectos. Tiene influencias francesas puesto que Francia es el foco cultural y político europeo por entonces pero también mantiene su personalidad, sus tradiciones y una fuerte presencia de la Iglesia Católica. Veamos con más detenimiento en este vídeo presentado por el historiador y guía Manuel González Lucenilla.


 Arte

El periodo barroco supuso una brillantez sin igual en el arte. El siglo XVII en que Sevilla fue decorada profusamente como nunca antes, nos ha dejado obras sin igual. El siglo XVIII va a suponer la continuación de este estilo barroco que tan bien ha calado en nuestra ciudad. Así se terminan algunas de las iglesias mas famosas de Sevilla como El Salvador o la Anunciación.

La decoración cada vez más recargada derivará en el llamado arte rococó y en arquitectura sevillana destacará la familia Figueroa. A Leonardo de Figueroa le debemos las fachadas del Palacio arzobispal, la del Palacio de San Telmo y la ya mencionada iglesia de la Anunciación.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)
San Luis de los Franceses-Capilla del Noviciado

Y sobre todo la magnífica iglesia de San Luis de los Franceses, máximo exponente del último barroco sevillano y una joya escondida de la ciudad.

En pintura sin embargo no destacan tanto los nombres propios que van a seguir la senda marcada por el genio Murillo en el siglo anterior.

No obstante, se desarrolla la pintura mural de la mano de Lucas Valdés y Domingo Martínez, siempre dirigida a la decoración de los numerosos templos sevillanos.


Comercio

En este siglo XVIII, en la Sevilla de la Ilustración, tiene lugar un acontecimiento que va a marcar el futuro económico de la ciudad y no para bien. En 1717 se traslada a Cádiz la Casa de la Contratación que hasta entonces había controlado desde Sevilla todo el comercio con el Nuevo Mundo.

Esto será un golpe para la economía sevillana aunque las riquezas americanas ya poco tenían que ver con las del siglo XVI. Aunque por otro lado pronto terminaría el monopolio comercial americano de España.

Los sevillanos, dolidos por el cambio de sede, pensaron que todo mejoraría con una visita histórica que acabó durando cinco años. Fue la estancia en Sevilla del monarca Felipe V, el primer Borbón, quien decidió cambiar la corte de Madrid a Sevilla en 1729. Estuvo hasta 1734 en el llamado el «lustro real«.

La presencia de la corte en una ciudad no solo era un honor para sus ciudadanos, también suponía ventajas económicas y políticas, nuevas construcciones, más trabajo para atender a las numerosas personas que venían con el rey y desarrollo de las artes, pues la corte venia acompañada de sus pintores pero además compraban obras a los pintores locales.

Industrias

Entre las nuevas industrias que aparecieron en esta Sevilla de la Ilustración es de destacar la Fabrica de Artilleria o la de Salitre, este ultimo producto relacionado con la fabricación de munición. La Fabrica de Tabaco ya existía, pero pequeña y ahogada en la céntrica plaza de San Pedro. Ahora se haría un majestuoso edificio a las afueras de la ciudad que llevará el nombre de Fábrica real de Tabacos.

La diseñó el ingeniero militar Sebastian Van der Borcht quien tambien trabajó como arquitecto de la fachada de la Fábrica de la Moneda y de la reja monumental de la Capilla Real de Sevilla. Van der Borcht diseñó la fábrica de tabacos más bien como una ciudadela, con su foso alrededor para prevenir robos y garitas de vigilancia en las esquinas, lo que da cuenta de la importancia de este producto.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)
Fábrica de Artillería

En la Fabrica de tabacos llegó a trabajar hasta el 11% de la población local y muchos de sus trabajadores eran mujeres, las famosas cigarreras. Sobre una de ellas escribió el francés Prospero Merimée una historia que fue inmortalizada por el francés Georges Bizet. Sería más tarde la ópera Carmen. La primera escena transcurre en la citada Fábrica de tabacos, la segunda en una taberna junto a la muralla, la tercera en un refugio a las afueras de Sevilla y la cuarta delante de la recién inaugurada Plaza de Toros.

Plaza de Toros

En esta Sevilla de la Ilustración esta plaza de toros sería sin duda el lugar donde más disfrutaban los sevillanos. Ya se habían celebrado corridas de toros desde el siglo XVI en diversas plazas de la ciudad, sobre todo en la de San Francisco, pero ante el apoyo popular se construyó esta expresamente para la tauromaquia en el barrio del Arenal. Sus dueños eran los maestrantes de caballería, una orden nobiliaria muy vinculada a este festejo. El nombre de la plaza por tanto seria la Real Maestranza.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)

Pero no todos los sevillanos eran favorables al toreo. Algunas voces ilustradas se alzaron contra él. Una de ellas fue la del asistente Pablo de Olavide, una de las mentes más brillantes de la Sevilla de la Ilustración. Sin embargo, no logró su propósito debido al gran apoyo popular de la Fiesta.

Sevillanos Ilustres

Pablo de Olavide destacó como político y escritor y además realizó un novedoso plano de la ciudad de Sevilla.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)
Pablo de Olavide

Otros ilustrados que apoyaron y desarrollaron la cultura y los avances científicos en esta Sevilla de la Ilustración fueron:

Justino Matute. Periodista, escritor e historiador español. Autor de la colección de biobibliografías Hijos de Sevilla. se declaró enseguida afrancesado lo que le costó una estancia en prisión a principios del siglo XIX.

Antonio de Ulloa. Marino y famoso por ser el descubridor del platino. Viajó por Suramérica y continuó la tradición marinera que existía en Sevilla desde el siglo XVI.

El abate Marchena. Político liberal y afrancesado que curiosamente nunca fue abate ni perteneció al clero. Tradujo a  Molière, Montesquieu, Voltaire y Rosseau.

Francisco de Bruna. Arqueólogo y bibliófilo nacido en Granada aunque vivió en Sevilla. Fue el iniciador de las excavaciones arqueológicas de la ciudad romana de Itálica.


Como vemos por tanto no todo fue decadencia en la Sevilla de la Ilustración. Sevilla siguió siendo la capital y ciudad más importante del sur de España, pero es cierto que los nuevos centros de poder: comerciales, políticos, culturales y económicos abandonaron la ciudad, que quedó como una decadente ciudad de provincias, situación de la que tardaría bastante tiempo enrecuperarse.


Para conocer mejor el Lustro Real y la personalidad e historias del rey Felipe V en Sevilla puedes ver mi vídeo de «El Rey Loco en la Corte Sevillana» pinchando en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=EjURQRWAKZE

Tienes una oferta de visitas guiadas por la Fabrica de Tabacos (actual Universidad de Sevilla), la Plaza de Toros y otros muchos lugares en https://www.toursevilla.com/tours/

Para conocer las óperas ambientadas en Sevilla como Carmen, el Barbero de Sevilla, Las Bodas de Figaro, Fidelio… ideadas o compuestas en el siglo XVIII, puedes pinchar en este enlace https://www.visitasevilla.es/historia/sevilla-de-opera

Vídeo del articulo La Sevilla Renacentista
Historia de Sevilla 5. La Sevilla renacentista (siglo XVI)
Famoso Giraldillo, estatua del Triunfo de la Fé emblema de la Sevilla renacentista

Bienvenidos a la Sevilla renacentista. El 13 de agosto de 1568 se ha colocado con gran esfuerzo una colosal escultura de bronce de 4 metros en lo alto de la torre mayor. Es una figura femenina que representa el Triunfo de la Fe católica. Lleva una palma en la mano derecha y un estandarte en la izquierda. Cervantes la llamará La Giganta de Sevilla. Es además una veleta, por lo que a 100 metros de altura divisa toda la ciudad y lo que ocurre en sus más remotos rincones.


El río y sus barrios en la Sevilla renacentista

El rio Guadalquivir recibe anualmente la Flota de Indias, de Nueva España, hoy México, y de Tierra Firme, el Perú. Las carabelas tardan tres meses en llegar de América y tres días con suerte en remontar el rio con ayuda del viento y las mareas. Atracan en la Torre del Oro e inundan la ciudad de plata, que, atravesando el Postigo del Carbón, una pequeña puerta en la muralla, se convierte en dinero contante y sonante en la cercana Casa de la Moneda. Esta es una fábrica y ciudadela entre el rio y el palacio real que es la envidia de todas las ciudades de España. No todos tienen derecho a fabricar dinero.

El portuario barrio del arenal se desarrolla en esta época, con sus astilleros para reparar naves, su incesante actividad de toneleros, herreros, fabricantes de sogas, almacenes de pescado y el monte del Malbaratillo, una suerte de mercadillo donde se compra y vende de todo. Pero también está el arrabal de Triana con su siniestro castillo de san Jorge a la entrada, sede de la Santa Inquisición. Es un barrio en ebullición, sobre todo de marineros y ceramistas que usan la arcilla de las orillas del rio para fabricar en sus alfares los cuencos, vasijas y cacharros cerámicos.

Un italiano llamado Niculoso Pisano llega a la Sevilla renacentista, concretamente al barrio de Triana hacia 1498 y revoluciona la técnica cerámica con una técnica para pintar sobre azulejo plano. Hasta ahora solo se hacia a la manera árabe, tipo alicatado o con ese relieve llamado de arista que tenía la función de separar los colores. Desde que Micer Nicolas ha llegadoa Sevilla con su novedosa idea hemos multiplicado los motivos y dibujos de nuestra bella cerámica.

Esta Sevilla renacentista no es la capital del reino, pero a causa de su esplendor cultural ya la llaman la Nueva Roma. Y en sus bellos palacios como la Casa Pinelo, el Palacio de Dueñas y la Casa de Pilatos, la aristocracia sevillana se dedica al coleccionismo de antigüedades, a las obras de Caridad y a las tertulias literarias y artísticas.

La magna Catedral

Iglesias y palacios proliferan en la Sevilla renacentista pero destaca sobre todo la magna Catedral, recién inaugurada en 1507 y que puede presumir de ser de las más grandes del mundo. Este templo gótico construido a lo largo del siglo XV no quiere prescindir de los nuevos aires que vienen de Italia. Y en estilo renacentista hace la Sacristía Mayor y la sorprendente Sala Capitular, donde se reúne el cabildo catedralicio. Esta sala de reunión ha tenido su arquitecto la brillante idea de hacerla elíptica, con lo que cuenta con una excepcional acústica.

Historia de Sevilla 5. La Sevilla renacentista (siglo XVI)
Catedral de Sevilla

El mismo arquitecto, el cordobés Hernán Ruiz, es el autor del cuerpo superior de campanas de la torre en cuya cima está el Giraldillo. Hay 24 campanas dedicadas cada una a un santo, jarras de azucenas en las esquinas representando la pureza de la Inmaculada Concepción y arriba testigo de excepción estoy yo, que triunfo victoriosa en estas luchas religiosas que tristemente inundan Europa hace años. El musulmán y el hebreo, hace años que abandonaron nuestras tierras, pero el catolicismo desde Roma y con España como su paladín principal, tiene un nuevo enemigo, el protestantismo.

Y a combatirlo dedican todos sus esfuerzos, desde la todopoderosa Inquisición que vigila cada movimiento, hasta los artistas, que empezaran a decorar cada vez más las iglesias con figuras religiosas, para convencer a un pueblo que ellos son la verdadera Fe. Entre estos artistas que propagan la fé con sus bellas imágenes de santos y vírgenes destacamos a Alejo Fernandez, a Luis de Vargas, Pedro de Campaña, Hernando de Esturmio y Pedro Villegas Marmolejo.

Muchos de ellos son extranjeros, han venido de Flandes y otros lugares del norte de Europa atraídos por la riqueza de la Sevilla renacentista y la oferta de trabajos artísticos en la ciudad. No solo pintores y escultores, también en estos años Sevilla se llena de comerciantes. Las calles que circundan la Catedral son recuerdo de sus orígenes como Alemanes, Francos o Placentines (de Plasencia).

Y no puede faltar una imprenta, la más famosa en Sevilla es propiedad del alemán Cromberger. Seguro que uno de sus clientes es Hernando Colon, hijo del descubridor y uno de los hombres más cultos de Europa, quien posee una magnifica biblioteca de 40.000 volúmenes. Será luego llamada la biblioteca colombina que aun se conserva en la Catedral de Sevilla.

La Casa de la Contratación

Historia de Sevilla 5. La Sevilla renacentista (siglo XVI)
Americo Vespucio, piloto mayor de la Casa de Contratación

El monopolio de Indias en la Sevilla renacentista no es ninguna tontería. La Casa de Contratación fundada por Isabel la Católica en 1503 es la que toma todas las decisiones respecto al recién descubierto nuevo mundo. Tendrá que ocuparse de cobrar el quinto real de todas las transacciones comerciales, tendrá que dar los permisos para ir al nuevo mundo, tendrá que organizar los estudios náuticos y también organizara todas las expediciones de exploración más allá del océano.

Su cargo máximo es el de Piloto Mayor. Por cierto, un italiano llamado Americo Vespucio, navegante y cartógrafo ocupo este cargo de 1508 a 1512. Con el tiempo y con algo de suerte tendrá el honor de que el nuevo continente se llame como él: América.

Pero sin duda uno de los mayores logros de la Casa de Contratación es haber organizado la expedición de un portugués, Fernando de Magallanes. Su aventura que comienza en Sevilla como capitán al mando de 5 naves para buscar las ansiadas especias en las antípodas de España, terminará de manera gloriosa tres años mas tarde tras haber efectuado la primera vuelta al mundo. Eso sí, su capitán pereció en Mactan (Filipinas) y los 18 supervivientes han vuelto a duras a penas a Sevilla en 1522 a bordo de la nao Victoria y al mando de Juan Sebastián Elcano. Se puede decir sin dudar que ha sido la mayor hazaña marítima del siglo XVI.

Cervantes en la Sevilla renacentista

Esta ciudad de Sevilla en el Renacimiento alcanzará los 150.000 habitantes.

La ciudad de las luces, cultura y riqueza también tiene su parte sombría, donde la mayoría de los sevillanos están hacinados en condiciones poco higiénicas dentro de una muralla construida en época islámica y que si aun se conserva es por proteger la ciudad de las temidas epidemias y de las frecuentes inundaciones del Guadalquivir. El rio entra en la ciudad por varias zonas, la principal es la de la Alameda, una autentica laguna, de manera que a final del siglo XVI el conde de Barajas ha mandado desecarla y hacer allí el primer jardín publico de toda Europa. Eso no ha impedido que las riadas sigan castigando a la ciudad cada pocos años.

Es una ciudad la Sevilla renacentista en la que abundan pícaros y maleantes como tan bien retrata Cervantes en su «Rinconete y Cortadillo» que tenían su cuartel general en el patio de Monipodio. Nombres que han pasado a ser parte de la literatura universal.

Historia de Sevilla 5. La Sevilla renacentista (siglo XVI)
Miguel de Cervantes en Sevilla


Y es que Cervantes ha conocido la Sevilla renacentista de primera mano. Está en la ciudad con la intención de marchar a Indias pero no ha obtenido el permiso correspondiente, quien sabe si hubiera escrito el Quijote de haber conseguido la autorización de la casa de la Contratación. Se ha quedado en Sevilla, y le ha dado a tiempo a escribir sobre los pícaros de la ciudad, a ensalzar la figura de la Giralda y la bella escultura que la coronaba y a pasar temporalmente por la cárcel a causa de un turbio asunto mientras ejercía como recaudador de impuestos.

Una cárcel llamada Real que se situa al comienzo de la calle Sierpes, ya entonces la principal vía comercial de Sevilla. A pocos metros está el recién construido convento de san Francisco, hoy Ayuntamiento, donde Diego de Riaño ha labrado la bella fachada en estilo plateresco, fino trabajo, más propio de orfebres y plateros que de artistas de la piedra. Esa esla plaza más importante de la ciudad y allí se celebran desde corridas de toros a autos de fe, ambos con gran éxito de público siempre deseoso de novedades y fiestas.

El otro gran festejo amado por el pueblo esel teatro, pero este se desarrollaba en lugares específicos, llamados corrales de comedias. Hay por toda la ciudad, el Corral de Doña Elvira, el del Conde, el Coliseo, en el mismo recinto del Alcázar. Algunas voces puritanas claman contra el teatro por amoral y agitador social, pero nunca podrán erradicarlo debido al enorme apoyo popular. Cervantes, Lope de Rueda y otros famosos dramaturgos estrenan sus obras en Sevilla.

La Boda del emperador

Pero sin duda el gran espectáculo del siglo ha sido la boda del emperador Carlos, que ha elegido la Sevilla renacentista para casarse en 1526.

Historia de Sevilla 5. La Sevilla renacentista (siglo XVI)
Carlos V e Isabel de Portugal en el Salon de Fiestas del Alcazar de Sevilla

Su prometida era Isabel de Portugal, prima carnal, por lo que hubieron de tener una dispensa especial del papa para celebrar la unión. Como de costumbre ha sido un matrimonio arreglado pero la leyenda romántica de Sevilla quiso que fuera un amor a primera vista en el momento en que se conocieron. Lo hicieron el día antes de la boda en los reales Alcázares y según cuentan el emperador no pudo esperar al día siguiente y llamó al arzobispo que ya estaba en cama para que los casara inmediatamente en privado y así santificar su unión.

Los jardines del Alcazar que tenemos hoy son en gran parte producto de aquella gran celebración. Y así los ensalzaría el italiano Andrea Navaggero. Años más tarde el hijo de ambos, el monarca Felipe II mandará decorar la sala de Fiestas del Alcazar, donde se había celebrado el banquete, con estos bellos azulejos de Cristobal de Augusta en homenaje al matrimonio de sus padres.

Sevilla es capital de facto de un imperio en que no se pone el sol, las posesiones americanas se completan con las Filipinas al otro lado del mundo, las italianas y desde 1580 hasta 1640 también Portugal que ha sido incorporada por una herencia a los dominios de Felipe II y que recuperaría su independencia a mediados del siglo XVII.

Pero ese esplendoroso siglo XVI sevillano sería en gran parte un espejismo. Las sucesivas bancarrotas de la corona, la mengua del metal americano y las hambrunas e inundaciones sumirían a la Sevilla del Renacimiento en una crisis casi endémica. No obstante, la semilla artística plantada en el siglo XVI arraigó y a pesar de las dificultades, el siglo XVII sería de gran esplendor para el arte y la cultura como veremos en el próximo capítulo de Sevilla History Lovers.


Mientras, te invito a echar un vistazo a nuestros tours en Toursevilla que te llevarán por esta Sevilla renacentista https://www.toursevilla.com/tours/

O aprende más sobre un personaje tan apasionante como Hernando Colón en este artículo de Toursevilla https://www.toursevilla.com/hernando-colon-el-hombre-que-amaba-los-libros/

Y no te olvides de nuestras mujeres ilustres en la Sevilla renacentista. Un buen ejemplo fue Catalina de Ribera https://youtu.be/Dj2O0PceHlo. Aqui tienes un pequeño vídeo ilustrativo.

La Sevilla medieval cristiana es un período apasionante, que supuso muchos cambios importantes para nuestra ciudad. Reyes como Fernando, Alfonso y Pedro, llamados respectivamente «santo», «sabio» y «cruel o justiciero» hicieron de Sevilla su corte o una de sus ciudades favoritas. Vamos a conocerlos a través de este interesante vídeo de Seville History Lovers.


Empezamos con la conquista de la ciudad en 1248 por los castellanos al mando de Fernando III, luego llamado rey Santo. Fueron 3 años de asedios que finalizaron con la conquista y ocupación de Sevilla. unos años antes los cristianos habían conquistado Córdoba, con lo que dos de las ciudades más importantes de Andalucía ya no eran musulmanas.

Historia de Sevilla 4. La Sevilla medieval cristiana
Fernando III de Castilla

Fernando III, Alfonso X y Pedro I

El rey Fernando practicó una política de tolerancia hacia los vencidos, permitiéndoles quedarse y mantener sus costumbres, lengua y religión. También protegió a la comunidad judía que era numerosa en Sevilla. De hecho, Fernando III se nombró el rey de las Tres Religiones. Y en su epitafio podemos ver inscripciones en cuatro lenguas: latín, castellano, hebreo y árabe.

Su hijo Alfonso X llamado el Sabio continuó esta política de tolerancia aunque no de integración y fue Alfonso quien dio la Judería, actuales barrios de Santa Cruz y San Bartolomé, a la comunidad hebrea.
Estas buenas relaciones durarían unos cien años más.

Fue con el rey Pedro I de Castilla cuando las relaciones cristianas, judías y musulmanas alcanzarían su mejor momento. La judería de Sevilla estaba habitada por unas 5000 personas y los altos cargos del reino estaban ocupados por judíos.

El caso más claro fue el de Samuel Levy, consejero y tesorero del rey, toledano de origen y propietario de un rico palacio en la Sevilla medieval cristiana. En cuanto a los musulmanes, llamados mudéjares, tuvieron el privilegio de construir un palacio para el rey de Castilla siguiendo sus tradiciones artísticas. Así hoy tenemos el precioso palacio mudéjar en el Alcazar, un perfecto ejemplo de síntesis de cristiano y musulmán.

Convivencia o Tolerancia

Esta situación idílica y excepcional en toda Europa no duró mucho, pues la muerte de Pedro y la llegada de la dinastía Trastámara cambió los vientos para la convivencia de culturas en esta Sevilla medieval.

Cada vez más los judíos fueron presionados a la conversión. Serían llamados conversos, pero también peyorativamente “marranos” y aunque ya eran oficialmente cristianos fueron sospechosos de practicar la religión judía de manera secreta. Este cripto-judaísmo llevó a final del siglo XV a fundar el Tribunal de la Inquisición en Castilla. Y el primero fue en Sevilla donde había un gran número de judeo-conversos. La fecha fue 1478 y con ello cambió el panorama social y religioso de la sociedad española.

La Santa Inquisición

La inquisición no era algo nuevo. Había habido una Inquisición antes en Aragón, en Francia y existía en la misma Roma. Su misión fue perseguir a los herejes, ya fueran falsos judeo-conversos, cátaros en Francia, posteriormente protestantes o las consideradas desviaciones de la norma como la brujería. Su poder era enorme, dependían de la Corona y la llevaba a cabo la orden dominica. En Sevilla tuvo su cuartel general en el Castillo de San Jorge, al otro lado del rio, en el arrabal de Triana.

Historia de Sevilla 4. La Sevilla medieval cristiana

La Catedral más grande del mundo

Esta Sevilla medieval cristiana mantuvo las murallas islámicas, renovó el palacio del Real Alcázar con estancias en el nuevo estilo gótico y más tarde con el nuevo palacio mudéjar de Pedro. La mezquita mayor o mezquita aljama se uso durante más de un siglo como un templo cristiano, pero a principios del siglo XV se decidió su demolición y construcción de una nueva. “Hagamos una catedral tan grande que todos los que la vieren nos tengan por locos” parece que dijo el cabildo de la Catedral con mucha ambición. Y no se equivocaron puesto que muchos años fue la más grande del mundo y actualmente es la catedral gótica de mayores dimensiones.

Como torre de la nueva Catedral se mantuvo el alminar de la mezquita durante la Sevilla medieval. Las bolas que la coronaban fueron sustituidas por la cruz cristiana, aunque su aspecto definitivo se lo daría Hernán Ruiz en el siglo XVI con un nuevo campanario. Fue una suerte conservar la original torre almohade del siglo XII. Si creemos la leyenda fue el entonces príncipe Alfonso, hijo del conquistador rey Fernando de Castilla quien impidió su demolición: “cortaría una cabeza por cada ladrillo que se tirara de la hermosa torre”. Gracias a la sensibilidad del “rey sabio” la torre sigue aun en pie con sus casi 100 metros de altura.

El emblema del NO8DO

Historia de Sevilla 4. La Sevilla medieval cristiana
La Giralda en tres momentos diferentes de la Historia

Fue también el rey Alfonso X quien dio a la Sevilla medieval un curioso emblema que aun hoy se conserva. Estando el rey en guerra civil contra su propio hijo, Sevilla fue una de las pocas ciudades que permaneció fiel al rey legítimo. En agradecimiento el rey, aficionado a los juegos de palabras dijo: Sevilla no me ha dejado. Esto se plasmaría con las letras NO y DO y en medio una madeja. De forma que la lectura sería Sevilla no me ha dejado o abandonado. Puedes ver esta explicación más extendida en mi artículo de Toursevilla: https://www.toursevilla.com/escudo-sevilla-no-do/

El rey Alfonso está enterrado en Sevilla junto con otros dos reyes. Uno es el rey Fernando III, su padre, quien curiosamente conserva su cuerpo incorrupto de manera milagrosa, de ahí su apelativo de rey santo. De hecho, se puede visitar su féretro cuatro días destacados al año: el 30 de mayo, día de su muerte y festividad; el 24 de agosto como cierre de las fiestas de la Virgen de los reyes; el 23 de noviembre, aniversario de la conquista de la ciudad.

El otro rey que descansa en la Capilla real de la Catedral de Sevilla es Pedro I de Castilla, llamado el Cruel por sus enemigos o el Justiciero, por sus partidarios, el pueblo de Sevilla y judíos y musulmanes de su época. Fue un rey enamorado de Sevilla, ciudad de la que hizo su corte y nos dejó del bello palacio del Alcázar. Para conocer más historias de este rey puedes leer este artículo sobre la leyenda de la Cabeza del Rey Don Pedro. https://www.toursevilla.com/leyendas-de-sevilla/


Esta Sevilla medieval cristiana hemos visto que es dinámica, con numerosos sucesos, leyendas, personajes potentes y de gran importancia para la ciudad de Sevilla. Pero no sabía Sevilla que le aguardaba otro período más intenso en que sería protagonista del mundo. Un insistente navegante italiano, consiguió de la reina de Castilla financiación para llegar a las Indias por el oeste, allá por 1492. Este hecho cambiaría el mundo y a Sevilla le reservaba un papel clave como centro del comercio con el nuevo mundo unos años más tarde…

La Sevilla musulmana existió durante más de 500 años. Entre la etapa visigoda y la etapa medieval cristiana nuestra ciudad tuvo un periodo muy rico culturalmente pero también muy complejo. Todo empezó en el 711 cuándo tropas musulmanas llegaron del norte de África y en sólamente 7 años ocuparon toda la Península Ibérica y derrocaron al poder visigodo de Toledo. La capital fue Córdoba pero Sevilla fue una ciudad destacada durante este periodo y tomaría el nombre de Ishbiliya. Todavía hoy 1000 años después tenemos importantes monumentos y vestigios que nos hablan de esta Sevilla andalusí. Vamos a verlos. Puedes leer el siguiente artículo o también puedes ver este bonito vídeo con los comentarios de Elisa Simon.

Elisa Simon (de Al-Andalus a Sefarad) nos habla de la Sevilla Andalusí

Para Sevilla hay dos periodos importantes: siglo 11 con los Reinos de Taifas y los siglos 12 y 13 con los Almorávides y los Almohades.

Los reinos de Taifas y Almutamid

Hacia el año 1080 cuando toda Europa estaba sumida en un período bastante oscuro, en la Sevilla musulmana hubo rey poeta que llevó a la ciudad a a un nivel cultural muy elevado. El rey poeta se llamaba Almutamid de la familia de los Abadies y fue el primero que construyó el actual Alcázar.  De esa época todavía quedan restos en la muralla y en algunas puertas. Su amada se llamaba Itimad y a ella dedicó bellos poemas que todavía se conservan y que según la tradición adornaban las paredes de su palacio del Alcazar.

Pero Almutamid murió en el exilio, lejos de su amada Sevilla ya que fue derrotado por los almorávides un grupo musulmán norteafricano muy religioso.

Historia de Sevilla 3. La Sevilla musulmana
Columna dedicada a Almutamid en los jardines del Alcázar

Los Almorávides

Su nombre quiere decir los hombres del ribat porque venían de fortalezas monasterios que se situaban normalmente a la orilla en la costa. Estos Ribat han dado lugar a nuestro vocablo Rábida.  

Los Almohades

La época musulmana continuó unos años después con la dinastía Almohade que supuso para Sevilla su edad de Oro. A final del siglo 12 y principios del 13, los Almohades, originarios del Norte de Africa convirtieron a Sevilla en la “novia de Al-Andalus”. Su capital africana estaba en Marrakech y la andalusí en Ishbiliya. Ellos nos han dejado la mayoría de los restos de la Sevilla musulmana.

Vestigios de la Sevilla musulmana

La torre se decoró con paños de Sebka (rombos) y ventanas de arcos de herradura y polilobulados. Su elegancia no tenía rival. Arriba, fue coronada por cuatro bolas de bronce dorado, hoy perdidas  y que formaban el llamado yamur. El almuédano o muecín subía a esta torre cinco veces al día para llamar a los fieles a la oración. Y lo hacía a través de una rampa interior, presumiblemente a caballo. Su voz inundaba todos los rincones de las calles de Ishbiliya, esa Sevilla musulmana que aun perdura en algunos rincones.

Historia de Sevilla 3. La Sevilla musulmana
Torre del Oro, torre vigía de época almohade (siglo XIII)

El otro gran monumento almohade que hay en Sevilla es la Torre del Oro. Fue una torre albarrana, es decir exenta de la muralla pero unida a ella a través de un muro. Su función era defensiva y de vigilancia y no era la única torre. Una similar que aun se conserva recibe el nombre de Torre de la Plata.

Estas fortificaciones se completaban con una gran muralla que circundaba toda la Sevilla musulmana y de la que aun tenemos algunos tramos. Fue construida igualmente en época almohade y era una muralla doble en algunas partes, lo que no impidió que los cristianos acabaran conquistando la ciudad unos años después, en 1248. Ese resto de muralla lo podemos ver aun en el barrio de la Macarena. Por desgracia el resto se derribó a mediados del siglo 19 para ampliar el casco urbano.


Historia de Sevilla 3. La Sevilla musulmana
Azulejo conmemorativo del Puente de barcas de Triana

Y no nos olvidemos que al otro lado del río había una gran fortaleza, el posteriormente llamado Castillo de San Jorge. Hoy su lugar lo ocupa el mercado del barrio de Triana, pero ese castillo sería esencial en la Historia de Sevilla y de no muy buen recuerdo a partir del siglo 16 en que fue sede del Tribunal de la Inquisición. Al castillo y al otro lado del río se accedía por el llamado puente de barcas, una construcción inestable pero muy eficaz que duró unos 700 años hasta la construcción del actual Puente de Triana en 1852.


Ese trazado laberíntico de la Sevilla musulmana aun nos habla de la ciudad islámica que existió hace mil años. Paseando por Sevilla aun encontramos los bonitos nombres de algunas calles como Alcaicería que nos transportan a esta gran urbe andalusí de Ishbiliya.


Para saber más sobre esta fascinante época andalusí no dejes de visitar el blog De Al-Andalus a Sefarad https://andalfarad.com/

Para conocer la Giralda, la Torre del Oro y las bellas historias del rey Almutamid lo mejor es una de las visitas guiadas de Toursevilla. Aquí tienes el enlace: https://www.toursevilla.com/tours/

La Sevilla visigoda no es muy conocida. Nada que ver con la época Barroca o con el Renacimiento que fueron épocas de una gran brillantez. Sin embargo la época visigoda nos esconde secretos muy interesantes y personalidades como San Isidoro de Sevilla que fueron fundamentales para entender el Occidente europeo en la Edad Media. Te propongo viajar a la época visigoda a través de este pequeño vídeo de producción propia:

Marta Casals os cuenta qué pasó en Sevilla en tiempos de los Visigodos

Todo empezó con el fin del imperio romano. Oficialmente cayó en el año 476. En esa época llegaron pueblos del norte de Europa llamados de manera general godos. En otros lugares de Europa se asentaron los ostrogodos y en España los visigodos. La capital la establecieron en la ciudad de Toledo. Pero Sevilla, la romana Híspalis fue desde el primer momento uno de sus centros principales.

San Isidoro de Sevilla

Aunque su familia procedía de Murcia, aquí nació una de las figuras más importantes de esta Sevilla visigoda: San Isidoro de Sevilla.

Historia de Sevilla 2. La Sevilla Visigoda
San Isidoro de Sevilla, pintado por Murillo en el siglo XVII

Isidoro fue el autor de las Etimologías una obra que constaba de veinte libros y que trataba de temas tan variados como la gramática, la medicina, el derecho o las Ciencias Naturales. Era por tanto una especie de enciclopedia que se convirtió en base para toda la cultura europea entre los siglos VIII y XV. Y que, no olvidemos, nació en nuestra Sevilla visigoda. Tan magna obra y su tarea de compilador de toda la información existente hasta entonces han dado lugar a un caso curioso. La iglesia católica escogió a San Isidoro como patrón de Internet hace pocos años. ¿Por qué? Porque recogió todo el saber en su obra, la misma misión que la red actual.

Arrianos y Católicos

Antes de Isidoro los visigodos eran arrianos, es decir cristianos pero seguían una secta fundada por Arrio en el siglo IV. El rey Leovigildo, arriano, tuvo una guerra civil con su hijo Hermenegildo por cuestiones religiosas. Hermenegildo en Sevilla, influenciado por las predicaciones del obispo Leandro se hizo católico. Hermenegildo sería torturado durante su encierro en la actual puerta de Córdoba (Sevilla) y finalmente asesinado. Pero su hermano Recaredo, que le sucedió, se hizo definitivamente católico. Las influencias de los dos hermanos Leandro e Isidoro, ambos arzobispos de Sevilla, jugaron un papel muy importante en el establecimiento definitivo del catolicismo en España. Estamos en el año 586.

Hermenegildo, que no llegó a ser rey, se convirtió en santo de la Iglesia de Sevilla y se le representa en multitud de pinturas, sobre todo en el momento de su martirio con los atributos de la tortura que son: las cadenas y un hacha con la que fue muerto.

Por supuesto también fueron santos los hermanos Isidoro y Leandro. Normalmente se le representa en pareja. Así los pintó Murillo y decoran la sacristía mayor de la catedral de Sevilla. También tienen sus culturas respectivas en el Corpus Christi. Y en la fachada de la catedral los talló en el siglo XV el escultor Lorenzo mercadante de Bretaña con sus mitras, su báculo y su libro en las manos. Hay una Iglesia de San Isidoro en Sevilla y un convento para su hermano: el monasterio de San Leandro de monjas agustinas que fabrica deliciosas yemas.

Vestigios de la Sevilla Visigoda

¿Qué restos físicos tenemos de la Sevilla visigoda? desgraciadamente no mucho.  La subsiguiente época musulmana y más tarde la Edad Media cristiana han borrado casi todas las huellas de este periodo que tampoco fue muy largo.  Bajo las setas en el anticuario además de las casas romanas se ha conservado en la planta de una casa visigoda. En el Patio de los Naranjos de la catedral hay una fuente cuya taza central proveniente de una Iglesia visigoda dónde sería la pila bautismal.

Historia de Sevilla 2. La Sevilla Visigoda
Taza visigoda en la fuente del Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla
Historia de Sevilla 2. La Sevilla Visigoda

Sabemos que la disposición de la Sevilla visigoda era bastante diferente a la actual. Por ejemplo el río Guadalquivir tenía un curso distinto entraba por la Alameda de Hércules atravesaba toda la ciudad y desembocaba en el curso principal por la puerta de Jerez.

Fin de los Visigodos

La época visigoda seguía su curso, fueron en total unos 250 años y curiosamente tuvieron muchísimos reyes, en total 33, es la famosa lista de los 33 Reyes Godos. Un poder que a la larga no resultó muy estable y principios del siglo VIII sufrió una cuenta guerra civil entre los partidarios de Rodrigo y de Witiza por otro. Este momento de inestabilidad ayudó a una nueva fuerza proveniente del norte de África entrar a la península Ibérica al mando de Tarik. Eran los musulmanes. Y el año era el 711 .

Los judíos habían sido una minoría importante durante la época visigoda pero progresivamente vieron reducidos sus derechos e incrementados los ataques hacia ellos con la conversión del Reino al catolicismo. La tradición les atribuye un papel importante apoyando a los nuevos invasores islámicos.

De cualquier manera, la batalla del Guadalete en el sur de la península supuso la derrota de Rodrigo y el fin de la cultura visigoda en España. Solamente unos pocos cristianos se refugiaron en las montañas de Asturias a partir de allí después de la llamada Batalla de Covadonga empezó la famosa Reconquista, una época que iba a durar 700 años, prácticamente toda la Edad Media. Poco a poco fueron ganando territorio los cristianos y formando los reinos de León y Castilla, Navarra y Aragon. Pero eso es otra historia.


Nuestros tours en Sevilla de la Catedral y del Museo de Bellas Artes incluyen informacion sobre la Sevilla Visigoda https://www.toursevilla.com/tours/

Para conocer más sobre San Isidoro de Sevilla aquí tienes un pequeño artículo biográfico https://www.biografiasyvidas.com/biografia/i/isidoro.htm

Un libro general sobre los visigodos https://www.amazon.es/Historia-Visigodos-Daniel-G%C3%B3mez-Aragon%C3%A9s/dp/8418089954

Y si quieres ver una de las mejores representaciones de San Hermenegildo y no puedes ir al Museo del Prado, mira este enlace, que te describe perfectamente la pintura que hizo sobre el tema Herrera el Mozo en el siglo XVII

https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/triunfo-de-san-hermenegildo-el-herrera-el-mozo/42c5ff96-0892-4a63-8c6d-168af4fd7c58

Vamos a hablar de la Sevilla romana, o mejor debemos decir la Hispalis romana, ya que este era el nombre que tenía nuestra ciudad hace dos mil años.
Sevilla sin embargo no fue fundada por los romanos sino que es anterior. Se remonta a época fenicia, es decir, al siglo VII a.C.

Si prefieres conocer sobre la Hispalis romana mediante un vídeo pincha aquí:

Manuel Serrano, guía oficial de Sevilla, nos habla de la Sevilla romana

Los fenicios o cananeos procedían de Oriente Medio, era un pueblo comerciante que había fundado colonias y ciudades por todo el Mediterráneo. Atravesaron el estrecho de Gibraltar y tras fundar la milenaria Gades (o Gadir) llegaron al lugar donde se asentaría Sevilla, la llamarían Ispal. Esta era una zona estratégica por el acceso a las minas de cobre y plata del suroeste de la Península, además de por su riqueza agrícola y por último estaba situada a orillas de un gran río, en un estuario muy cerca de la costa, aun más de lo que está ahora.  


Historia de Sevilla 1. La Sevilla romana
Julio César en la fachada del Ayuntamiento, recuerdo de nuestra Sevilla romana

Fundación mítica

Según la tradición fue Hércules el dios Hércules el que fundó la ciudad de Sevilla cuando vino persiguiendo por el río Guadalquivir a la diosa fenicia Astarté. Astarté giró a la derecha y fundó Triana, Hércules giró a la izquierda y fundó Híspalis. Pero la ciudad realmente se hizo más importante a partir del siglo segundo antes de Cristo como fundación romana a raíz de la batalla de Ilipa Magna, actual Alcalá del Río. Julio Cesar estuvo en el sur de la Península Ibérica, entonces llamada Bética, y según la tradición fue quien construyó la primera muralla de Sevilla.

El templo de la calle Mármoles

De esta Sevilla romana no quedan muchos vestigios pero cómo curiosidad encontraremos en el centro histórico algunos restos que nos hablan de esta época pasada. Hay por ejemplo en la calle Mármoles restos de un templo romano construido entre el siglo I y II d.C. Es de la época del emperador Adriano son tres columnas lo que resta del mismo.

Historia de Sevilla 1. La Sevilla romana
Restos del templo de la Calle Mármoles

Originalmente había seis pero en el siglo XVI el asistente de la ciudad se llevó tres de ellas para decorar una nueva plaza que estaban haciendo, la que sería después la Alameda de Hércules. En el camino una se rompió por lo cual en esa plaza solo pusieron dos. Las tres restantes quedan en el sitio original de la calle Mármoles y están situadas a unos cinco metros de profundidad lo que muestra el nivel de la ciudad en época romana.

Las murallas

La mayor parte de las murallas que quedan de Sevilla, incluidas las del Alcázar, son de época musulmana, concretamente almohades del siglo XII.  Sin embargo parece que hubo unas más antiguas romanas y se utilizaron piedras o el basamento de éstas para construir las islámicas.


Estructura de la ciudad

Como casi todas las ciudades romanas, la Sevilla romana o Híspalis se dividía en calles rectilíneas muy ordenadas. Había un eje principal que iba de norte a sur y se llamaba Cardo máximo, había otro eje que cruzaba de este a oeste llamado Decumano máximo. En el centro, una plaza central que correspondía al foro y esta plaza se encontraba ubicada bajo la actual plaza de la Alfalfa. No muy lejos de allí encontramos lo que son las mejores ruinas romanas en el centro histórico de Sevilla: el Antiquarium.

Antiquarium

Antiquarium es el nombre que se dio a los restos arqueológicos romanos encontrados en el centro de Sevilla justo debajo de la construcción moderna Metropol Parasol (las Setas), están unos 4 metros de profundidad y al construir el nuevo edificio se tuvo especial cuidado en la conservación de las ruinas. Son en total 9 casas entre los siglos I y II después de Cristo. Esta zona de la Sevilla romana correspondía a las casas patricias y estaba muy cerca del foro romano, como hemos visto en el epígrafe anterior.

El Antiquarium es una zona arqueológica visitable y aquí podemos contemplar bellos mosaicos construidos a base de ricas teselas, algunos en blanco y negro y otros en color, también capiteles, columnas y elementos más curiosos como juegos infantiles o lámparas llamadas lucernas.

El río fósil y las salazones

En la Sevilla de época romana el río Guadalquivir entraba por esta misma zona de la ciudad. Y justo al lado del río había unos almacenes donde se hacían salazones, es decir dónde se lavaba el pescado para su conservación. Se han conservado cubetas que nos hablan de ese uso.

Aquel río con el tiempo fue desecado pero sigue existiendo en el subsuelo y eso provoca que se siga inundando periódicamente por lo que hay que drenar el agua cada cierto tiempo. Hemos conocido lo que se llama un río fósil.

Otros vestigios de la Sevilla romana

Historia de Sevilla 1. La Sevilla romana
Fustes romanos alrededor de la Catedral

Para construir la Giralda que fue el antiguo minarete de la mezquita mayor en el siglo XII se utilizaron lápidas romanas , están hechas en mármol y todavía se pueden ver perfectamente contrastando con el resto de la torre, construida en ladrillo.

También los fustes de columnas que se encuentran alrededor de la catedral son de origen romano. Hay algunos en mármol y otros en granito, unidos todos ellos por cadenas conforman el perímetro de la catedral.

Otras columnas más pequeñas pero también de origen romano las podemos ver en algunas esquinas de casas del centro histórico, reciben el nombre de guardacantones y se utilizaban para proteger las esquinas de las casas y que no las dañaran los carros de caballos al pasar.

Por último más columnas romanas las podemos ver en los soportales de las tiendecitas de la Plaza del Pan, una de las plazas más antiguas de Sevilla.

Anfiteatro, teatro y necrópolis en la Sevilla romana

Las excavaciones arqueológicas han revelado restos romanos debajo de la Iglesia de San Nicolás, donde concretamente había un teatro.  En todas las ciudades romanas era necesario tener diversiones así que además del teatro estaba el anfiteatro, éste último se encontraría debajo del convento de Capuchinos  y estaba las afueras de la ciudad debido a su gran tamaño. Según la tradición en este anfiteatro pudieron ser martirizadas las santas patronas de Sevilla Santa Justa y Santa Rufina en el siglo IV de nuestra era.

También en esa zona, debajo de unas edificaciones modernas, en la sevillana carretera de Carmona, se ha encontrado una necrópolis qué constaría originalmente hasta 90 tumbas.



Como veis bajo la Sevilla actual se extiende una fascinante Sevilla romana de hace dos mil años. Es la vieja Híspalis que aún duerme bajo nuestros pies a unos 5 metros de profundidad.


Para saber más sobre la Sevilla romana podéis visitar:

Y para recorrer los rincones de la Sevilla romana, una de nuestras visitas guiadas a la carta: https://www.toursevilla.com/tours/