Pedro I de Castilla es uno de los personajes más interesantes de nuestra Historia. Y es protagonista de muchas de las leyendas de Sevilla. Vivió en el siglo XIV, en plena Edad Media. Estableció su corte en Sevilla, su ciudad favorita, nos dejó la joya mudéjar que es el palacio de Don Pedro en el Alcázar y su reinado supuso una época de tolerancia para las tres religiones: cristianos, judíos y musulmanes.

La cabeza del rey don Pedro

El rey Pedro tenía una fuerte personalidad y muchos enemigos. Entre ellos la poderosa familia de los Guzmanes. Una de las leyes que Pedro había dictado era la prohibición de duelos nocturnos pues ya había muchas muertes en la ciudad. No obstante el propio rey cayó en la provocación del caballero Guzman y una oscura noche se enfrentaron a espadas junto a la plaza de la Alfalfa.

Una anciana oyó el ruido de la pelea y salió a la ventana con un candil. Del susto se le cayó pero reconoció al rey que huía tras haber matado a su oponente. El rey seguro de quedar impune prometió una recompensa y cortar la cabeza del culpable. La anciana finalmente se decidió a revelar la información desvelando el nombre del culpable.

Puesto que no iba a cortarse su propia cabeza, el rey resolvió poner un busto de piedra con su retrato en el lugar del duelo. Y alli sigue siglos después en memoria de aquella noche de hace 700 años. Una de las más interesantes leyendas de Sevilla.

El busto que vemos hoy es una replica de época de Felipe II del siglo XVI.

Leyendas de Sevilla 1. La Cabeza del Rey don Pedro, una historia de duelos
Retrato de Pedro I de Castilla, apodado el Cruel y el Justiciero. Rey protagonista de las mejores leyendas de Sevilla

Un rey legendario


Y sin embargo recibió el apelativo de Pedro el Cruel, aunque amado por los súbditos de Sevilla y aquí lo llamaron el Justiciero. Dos sobrenombres opuestos para un rey de personalidad múltiple del que se cuentan multitud de leyendas. Hoy os presentamos una que tuvo lugar en una céntrica calle sevillana y de la que aun nos queda un busto de piedra y un misterioso candil que cuelga de una ventana. Es una de las leyendas de Sevilla más curiosas, la de la Cabeza del Rey don Pedro. Pincha en el enlace y podrás ver mi vídeo.

Video con una de las leyendas de Sevilla, la de la Cabeza del rey don Pedro

El rey Pedro reinó diecinueve años y no tuvo un reinado fácil: terremotos, epidemias de peste, crisis económicas, revueltas nobiliarias, traición de su madre y hermanos. Sus dos hermanastros gemelos, Fadrique y Enrique condicionaron su vida. Fueron sus enemigos acérrimos y como imagináis intentaron arrebatarle el trono. A Fadrique lo mató Pedro en el mismo Alcázar de Sevilla, hay quien dice que aun se ven manchas de sangre en el suelo del palacio. Años después la venganza se consumó y Enrique mató a Pedro, no en Sevilla sino en Montiel (Ciudad Real).

Con la muerte del rey en 1369 una nueva dinastía subió al trono, los Trastámara, que siguieron una política distinta respecto a las otras culturas. Se puede decir que fue el fin de la tolerancia religiosa y el inicio de los problemas y persecuciones, sobre todo para la población hebrea.

Una nueva era empezaba en Castilla. La nueva familia reinante por supuesto intentó mancillar la reputación de su predecesor y este fue el origen del sobrenombre “el Cruel”. La Historia la escriben siempre los vencedores.

Pedro el Justiciero


Sin embargo, la memoria de Pedro perdura en su palacio dentro de los muros del Alcazar. El rey cristiano que comía y vestía como un musulmán. El rey cristiano que se rodeaba de consejeros judíos. El rey al que preferimos llamar el Justiciero.

Leyendas de Sevilla 1. La Cabeza del Rey don Pedro, una historia de duelos
Busto de piedra, recuerdo de la cabeza del rey don Pedro, en una de sus leyendas de Sevilla

Para conocer mejor las andanzas del rey Pedro qué mejor que contratar una visita guiada de Toursevilla. El Alcázar sin ir más lejos es una mina de leyendas de Sevilla. Sigue este enlace: https://www.toursevilla.com/tours/

Hay cientos de ángeles y su categoría mas alta son los arcángeles. De éstos los tres más conocidos son San Miguel, San Gabriel y San Rafael. Celebran su festividad el 29 de septiembre. Te cuento un poco mas sobre ellos.

La palabra ángel viene del griego y significa enviado, emisario, es el que trae las noticias. Arcángel quiere decir ángel supremo. Son los más importante, la nobleza de los ángeles. Y los más conocidos y que aparecen en la Biblia son estos tres.

Aquí tienes mi vídeo sobre los arcángeles

SAN GABRIEL

Si ángel quiere decir mensajero, Gabriel es el que mas hace honor a su nombre puesto que fue el encargado de la Anunciación a la Virgen Maria.

Los 3 arcángeles: Miguel, Rafael y Gabriel
Anunciación de Alejo Fernández s.XVI. Museo de Bellas Artes de Sevilla

Es decir, le comunico que iba a tener un hijo de dios. El día fue el 25 de marzo con lo que el 25 de diciembre, nueve meses, después nacería Jesus. Las fechas no son históricas sino que se adaptaron más tarde y se organizó de manera que todo tuviera sentido.

En Sevilla no hay una iglesia específica de San Gabriel pero sí es el protagonista de muchas pinturas y esculturas. Se le representa en su aparición a Maria mientras esta lee un libro y el arcángel lleva una flor blanca, normalmente un lirio. Esto lo podemos ver en una bonita pintura del siglo XVI que está en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. su autor fue el alemán Alejo Fernández, pintor que introdujo en Sevilla la tradición italiana y la flamenca.

De la italiana vemos en la belleza ideal de los personajes y el gusto por los fondos de arquitectura y la recién estrenada perspectiva. Y de la flamenca del gusto por el detalle y la minuciosidad del dibujo. Los cabellos del ángel se aprecian casi individualmente. Murillo en el siglo XVII también pintó en repetidas ocasiones la Anunciación que por su tema amable era uno de los cuadros más solicitados. Tenemos Anunciaciones de Murillo en el Hospital de la Caridad y en el Bellas Artes procedente del Convento de Capuchinos. Sus fondos dorados son inconfundibles.


SAN RAFAEL 

San Rafael es un arcángel que aparece en el Antiguo testamento relacionado con los personajes de Tobías y Sara. A Tobías lo ayudó a curar la ceguera de su padre usando las vísceras de un pescado. Por esto se le representa acompañado de un pez habitualmente. A continuación mató al demonio Asmodeo que acosaba a Sara, la prometida de Tobías. Así ayudó a mantener la virtud de los dos novios. Estas dos acciones le hicieron ser nombrado pátron de los enfermos y de los novios.

En Sevilla no es muy habitual ver a San Rafael, aunque si en nuestra vecina Córdoba, ciudad de la que es ángel custodio y no patrón como se suele creer. En Córdoba se le venera desde que protegió a los habitantes en una epidemia de peste en el siglo XVI.  

Los 3 arcángeles: Miguel, Rafael y Gabriel
San Juan de Dios transporta a un enfermo ayudado por un ángel. Bartolomé Esteban Murillo 1672. Iglesia Hospital de la Caridad (Sevilla)

En Sevilla lo tenemos en la de la Iglesia del Hospital de la Caridad.

En este cuadro que Murillo pintó en 1670 el arcángel Rafael es el que ayuda a San Juan de Dios a transportar un enfermo. San Juan de Dios fue un santo granadino fundador de hospitales, en principio para ciegos. Tenía especial devoción a San Rafael al haber tenido apariciones suyas el propio San Juan de Dios.

En esta escena nocturna vemos tres personajes: San Juan de Dios, el enfermo que lleva a cuestas y el arcángel San Rafael que le presta su ayuda.

La escena es muy oscura, lo que no es habitual en la pintura de Murillo. Sin embargo no olvidemos que se trata de una escena nocturna. Al fondo a la derecha un candil ilumina brevemente el cuadro mientras que los personajes principales están enfocados por una fuerte luz amarilla. Esto hace destacar el rostro de San Juan de Dios y sobre todo el vestido y las alas de ángel de San Rafael que es sin duda el protagonista del cuadro.


SAN MIGUEL

San Miguel es el jefe de los ángeles, el arcángel supremo y su misión es luchar contra el demonio. Concretamente vence a Lucifer, el ángel caído.

Se le representa como un soldado con armadura de romano y una espada de fuego. Se puede confundir con san Jorge que también lucha contra el demonio pero Miguel es ángel y Jorge no, así que nuestro arcángel tiene alas. Por lo demás es muy similar la representación.

San Miguel es además el que nos va a pesar las almas en el juicio final. Por eso suele lleva la balanza.

Así lo vemos en una bonita pintura del Museo de Bellas Artes. Es la mas antigua de San Miguel que hay en Sevilla puesto que data del año 1480. Lo pintó Juan Hispalense como parte de un retablo con otros santos. La figura monumental del ángel matando al diablo con cabeza de toro lleva también la balanza con las almas y un ángel pequeño ayuda a que esta no caiga del lado del demonio. La pintura está enmarcada dentro de un arco gótico y con un fondo dorado.

Los 3 arcángeles: Miguel, Rafael y Gabriel
Miguel de Juan Hispalense, s.XV. Museo de Bellas Artes (Sevilla)

¿Dónde más tenemos a San Miguel en Sevilla?

En la Catedral esta la Puerta del Nacimiento, también llamada San Miguel porque estaba justo enfrente del colegio de sacerdotes de este nombre del que ya solo queda una bonita puerta ojival en la avenida de la constitución.

En la Plaza del Duque hubo una iglesia gótico-mudéjar de san Miguel derribada en 1868. Como curiosidad en esta iglesia fue enterrado un ilustre y en gran parte desconocido personaje: Americo Vespuci, que vivió y murió en Sevilla y fue el que le dio el nombre al continente americano.

También San Miguel en Sevilla es el nombre para una feria en origen ganadera fundada en 1875, hoy ha quedado como feria taurina, la segunda en importancia tras la feria de abril.


El número de arcángeles sin embargo no es tres sino siete. De los otros no se conoce mucho pero sí su nombre y de hecho no aparecen en la Biblia sino en otras tradiciones. Cada uno tiene un patrocinio.

Miguel, el jefe del ejército celestial, Gabriel, el mensajero celestial, Rafael, el protector de los viajeros, de la salud y del noviazgo, Uriel, el encargado de las tierras y de los templos de Dios, Raguel, el encargado de la justicia, de la imparcialidad y de la armonía, Sariel, el encargado de los espíritus de los hombres que pecan, Remiel, el encargado de los resucitados.

Se completa la serie con otros muchos ya considerados apócrifos, es decir, que no son oficiales. La larga serie la tenemos en una colección pictórica en el Hospital del Pozo Santo de Sevilla. Estos son algunos de sus nombres: Ariel, Oziel, Iaciel, Eliel, Hadriel, Alamiel, Yehudiel y Esriel.

A los tres principales, nuestros protagonistas los tenemos guardando la entrada de una monumental iglesia en Sevilla: San Luis de los Franceses. Están en lo alto de la fachada principal.


Y todos ellos junto con todo el ejército celestial de ángeles están en el retablo mayor de la Iglesia del Salvador. Lo hizo Cayetano de Acosta, un artista al que apodaron el portugués por su lugar de origen y que trabajó bastante en Sevilla.

Es un retablo dorado del siglo XVIII y el estilo barroco se identifica enseguida. Monumentalidad, columnas salomónicas, muchos personajes, movimiento…

 Aquí el tema principal es la Transfiguración, un episodio del Nuevo Testamento en que Jesus se eleva entre las nubes ante la sorpresa de Juan, Pedro y Santiago, los tres apóstoles que lo acompañaban. En un tercer nivel superior está Dios Padre. Pero lo interesante es que esta escena se acompaña teatralmente de todo un ejército de ángeles.

Si nos fijamos vemos que hay doce arcángeles principales, flanqueados por otros ángeles, más doce querubines que soportan las columnas, más dos ángeles lampareros.   

Se ha considerado que este es el último gran retablo barroco en España, o incluso la última obra del arte Barroco en España. Si quieres saber más sobre estas representaciones en las diferentes iglesias de Sevilla contrata una de mis visitas guiadas www.toursevilla.com /tours

¿Sabíais que el primer rey borbón en España Felipe V estableció la corte en Sevilla durante cinco años? Es lo que se llamó el Lustro Real, de 1729 a 1733. Durante esta corte sevillana se establecieron muchos elementos positivos para la ciudad de Sevilla sobre todo en lo artístico y lo económico.

Felipe V, el rey "loco" en la corte sevillana
Alcazar de Sevilla, sede de la Corte

La ciudad estaba en franca decadencia desde que unos años antes, en 1717, la vecina Cádiz tomara el relevo del comercio americano y la Casa de la Contratación, que había estado 200 años en Sevilla fuera trasladada allí. El rey había mostrado signos de inestabilidad mental desde joven pero ello no le impidió reinar o engendrar herederos.

Con su séquito de 600 sirvientes entró en Sevilla en febrero de 1729 y se alojó en el Alcázar. La idea de venir a Sevilla fue de la reina, para ver si los problemas mentales del rey experimentaban mejoría con el cambio de aires. No fue así. El rey obligaba a la corte a vivir de noche y a dormir de día. En las madrugadas de invierno le gustaba pescar en los estanques del Alcázar. A ratos se creía una rana o a veces se imaginaba muerto.

Sus manías persecutorias eran famosas. Pensaba que seria envenenado a través de la ropa, por lo que no se cambiaba de ropa interior y solo llevaba camisas que hubiera usado la reina previamente. Tenia una fuerte dependencia de su esposa, la reina consorte Isabel de Farnesio.

Era ella quien gobernaba en realidad. Dicen que era de una gran inteligencia. Fue apodada «la parmesana», porque era de la ciudad de Parma. Según descripciones de la época no era «excesivamente guapa, aunque de porte distinguido; tenía el rostro marcado por las viruelas, expresivos ojos azules, nariz prominente». Pero sobre todo era «agradable y, por encima de todo, dejaba traslucir una energía e inteligencia fuera de lo corriente».

El rey loco en nuestro canal de YouTube.

El rey, nieto del monarca francés Luis XIV, se vió en el trono de España cuando sus partidarios ganaron la Guerra de Sucesión.

La Guerra de Sucesión finalizó con el Tratado de Utrecht y para España fue el inicio del fin de su imperio. Es entonces cuando se cedió Gibraltar a Inglaterra además de Menorca. Con el tiempo la isla balear se recuperó pero nunca la ciudad del Estrecho.

Las intrigas políticas y alianzas eran moneda corriente en una Europa donde todas las potencias querían tener un papel importante y España, sin herederos tras la muerte de Carlos II, el Hechizado, era una presa codiciada.

De esta manera, los Borbones llegaron al poder aunque con un rey que claramente no servía para gobernar dados sus problemas mentales. Se dice de Felipe V que reinó dos veces. Ello lo explica que ante sus problemas decidió abdicar en favor de su hijo Luis, este reinó nueve meses como Luis I, pero desgraciadamente murió de viruela y Felipe tuvo que retomar el trono.

Años después fue cuando marcharon a Sevilla una temporada. Para la ciudad supuso una época floreciente, se crearon fabricas como la de Tabacos, de salitre o de artillería. El tabaco procedía de Cuba y era una industria fundamental en Sevilla en esa época. Con la construcción de la Tabacalera se quiso enaltecer la idea de la Corona, ello explica la magnificencia del edificio con una bella portada. Como arquitecto se contrató a Sebastian Van der Borch que además era ingeniero militar. El que el edificio se pensara como una ciudadela rodeada por un foso y garitas en las esquinas está relacionado con la formación militar de su arquitecto.

Felipe V, el rey "loco" en la corte sevillana
Fábrica Real de Tabacos

Además se impulsó la Academia de Medicina. Y se inauguró una de las iglesias emblemáticas de Sevilla, San Luis de los Franceses, haciendo honor al origen francés de la nueva dinastía. No nos olvidemos que el monarca Felipe V era nieto de Luis XIV de Francia, el rey «sol».

Los problemas políticos hicieron que la corte regresara a Madrid y este lustro real quedó como un periodo excepcional en la Historia de Sevilla. Siete años mas tarde el rey murió y le sucedió su hijo Fernando VI.

Si quieres conocer donde se alojó este rey durante su estancia en Sevilla, qué mejor que visitar con una guía el Real Alcazar de Sevilla, escenario de la corte sevillana de Felipe V durante ese lustro real en el siglo XVIII. Mira aquí www.toursevilla.com/tours

Las mujeres ilustres de Sevilla han sido santas, artistas, reinas, nobles, heroínas o trabajadoras… Hoy queremos dedicar este articulo a estas mujeres sevillanas que han perdurado en nuestra memoria. Por su arte, por lo que financiaron, por haberse convertido en iconos de la ciudad de Sevilla o por haber protagonizado leyendas locales. Llevaron una vida difícil, sufrieron crueldades y adversidades, aun así superaron obstáculos.

Cronológicamente de las más antiguas a las mas actuales esta es una pequeña selección de sevillanas que merecen ser homenajeadas. No todas existieron, o sí, aunque a veces la memoria popular ha fabulado sobre ellas. Hoy, al recordar a estas ocho mujeres, podemos decir que vuelven a estar vivas.


Justa y Rufina

Mujeres ilustres de Sevilla | Mujeres ilustres de Sevilla
Santas Justa y Rufina por Hernando de Esturmio en la Catedral de Sevilla

Santas. Siglo IV. Son consideradas copatronas de Sevilla. Vivieron en época romana. Eran de Triana y trabajaban el barro. Convertidas a la nueva religión cristiana sufrieron persecución y murieron por ello, siendo a continuación canonizadas. Se las representa a veces acompañadas por un león, ya que fueron condenadas a morir devoradas por uno. Solo por esta tragica historia y por haber aparecido en bellas pinturas locales a lo largo de los siglos las colocamos entre las mujeres ilustres de Sevilla.

Un segundo episodio nos las muestra en el siglo XVI. A causa de un gran terremoto los sevillanos pidieron la intercesión de sus santas locales y se pudo ver como Justa y Rufina bajaban del cielo para sostener el emblema de la ciudad, la famosa torre de la Giralda. Gracias a ellas, la torre no cayó y 500 años mas tarde aún sigue en pie. Llevan como elemento identificativo por tanto la torre de la Catedral de Sevilla.


Itimad

Intimad | Mujeres ilustres de Sevilla
Placa dedicada a Itimad en el Barrio de Santa Cruz

Reina musulmana. Siglo XI. La época musulmana duró 5 siglos. Uno de los periodos mas brillantes para Sevilla fue la época taifa (siglo XI) y su rey más afamado Al-Mutamid, llamado también el rey poeta. AlMutamid de gran sensibilidad creó una corte llena de artistas, músicos y poetas en el Alcazar de Sevilla. Se enamoró de una esclava granadina a la que trajo a vivir con el y convirtió en reina, la reina Itimad.

Itimad lo amaba pero echaba de menos Granada y la nieve que cubría cada invierno las montañas de Sierra Nevada. El rey en un arrebato romántico mandó plantar de almendros el jardín del Alcazar, de manera que florecidos al final del invierno, semejaran la nieve que su amada recordaba de Granada.

Fueron felices hasta que los almorávides conquistaron Sevilla y Al-Mutamid tuvo que huir a Marrakech donde murió. Nos queda por supuesto el recuerdo de Almutamid y el de su amada Itimad, una de las mujeres ilustres de Sevilla.


Doña Maria de Padilla

Doña María de Padilla | Mujeres ilustres de Sevilla
Doña Maria de Padilla, favorita del rey Pedro de Castilla

¿Fue Doña María de Padilla una de las mujeres ilustres de Sevilla? Podemos decir que fue favorita del rey. Vivió en el siglo XIV. El rey Pedro I de Castilla apodado el Cruel tuvo innumerables amantes, pero su gran amor fue Doña Maria de Padilla. Trágica historia y sobre todo breve.

El rey estaba casado con Blanca de Francia y pretendía anular su matrimonio para así casarse con Maria de Padilla con quien había tenido un hijo. La vida del rey transcurrió entre guerras y traiciones.

Fue asesinado a los 35 años por su hermanastro Enrique de Trastámara quien subió al trono. Doña Maria no pudo convertirse en reina ni su hijo en heredero. Si les sirve de consuelo hoy ambos, Pedro I y María de Padilla están enterrados juntos en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla. Lo que no pudo ser en vida lo sería para la eternidad.


Doña María Coronel

Doña María Coronel | Mujeres ilustres de Sevilla
Retrato (imaginario) de Doña María Coronel por Valeriano Domínguez Becquer

Está en el top de mujeres ilustres de Sevilla. Fue noble y luego religiosa. Siglo XIV. Podría haber sido abanderada del movimiento #Metoo. Fue una conquista mas del rey Pedro I de Castilla. Pero en este caso ella se negó a satisfacer sus deseos. El rey no paró de acosarla y la persiguió por toda la ciudad. Doña María Coronel en plena huida se refugió en el convento de Santa Clara. Allí cuando el rey estaba a punto de atraparla, entró en la cocina y se derramó un caldero de aceite hirviendo en la cara, desfigurándose totalmente.

El rey perdió el interés y unos dicen que ser que arrepentido de su acción acosadora le dio dinero y terrenos para fundar un convento, otros que Doña María tuvo que esperar hasta la llegada de otro rey para recuperar sus bienes y donde había estado el palacio de su familia fundó un convento de clarisas. Este seria el de Santa Inés, que se encuentra en la calle sevillana que lleva su nombre.

Sorprendentemente cuando Doña María Coronel murió, su cuerpo quedó incorrupto, aún lo esta hoy, 700 años mas tarde y se puede visitar en su convento cada 2 de diciembre. El agresor rey Pedro ya no nos cae tan bien como en la anterior historia.

Si queréis ver toda la historia y conocer más detalles, este es el vídeo:

La leyenda de Doña María Coronel y el rey Pedro

Catalina de Ribera

Catalina de Ribera | Mujeres ilustres de Sevilla
Catalina de Ribera en la fuente de los jardines de Murillo

Noble y fundadora. Siglo XVI. Esta mujer del Renacimiento nació noble y rica, pero usó su fortuna para mejorar la ciudad en la que vivía. Es la constructora de la Casa de Pilatos y del Palacio de Dueñas. Pero sobre todo su gran legado es uno de los hospitales mas grandes de Europa del siglo XVI, el hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre.

No era el único de la ciudad pero si el mas grande y mas moderno. Especialmente necesario en una época de grandes pestes y epidemias. Además estuvo destinado a mujeres y hombres pobres, los mas desfavorecidos de la sociedad. Se construyó en el barrio de la Macarena y hoy es sede del Parlamento de Andalucía.


Luisa la Roldana

Luisa la Roldana | Mujeres ilustres de Sevilla
Luisa la Roldan, escultora en la Sevilla Barroca

Escultora. Siglo XVII. Era hija de un gran artista, el también escultor Pedro Roldán. Si hablamos de mujeres ilustres de Sevilla Luisa no puede faltar. El ser hija del gran Roldán favoreció que pudiera seguir el oficio de su padre al que igualó y dicen que incluso superó. Luchó toda su vida y defendió su oficio. Trabajo para iglesias, conventos y familias nobles. Fue la primera mujer escultora de la corte, es decir, escultora oficial en el Madrid de los Austrias.

Sin embargo, no se enriqueció y ni siquiera pudo llevar una vida decente. De hecho murió en la pobreza en una época de crisis que tampoco valoraba mucho el oficio de los artistas.


Carmen

Carmen La Cigarrera | Mujeres ilustres de Sevilla
Carmen la cigarrera, icono de la ópera mundial

Cigarrera y protagonista de opera. Siglo XIX. Carmen es un personaje ficticio pero queremos incluirla entre nuestras mujeres ilustres de Sevilla. Carmen saltó a la fama como protagonista de una conocida opera francesa que relata las peripecias de una trabajadora de la Fabrica de Tabacos de Sevilla en el siglo XIX.

La historia es del francés Prosper Merimée y la música del también francés Georges Bizet. Es una visión extranjera y romántica de la Andalucia de hace 150 años.

No era 100% real la sociedad que retrataba de toreros valientes, contrabandistas y gitanas apasionadas, pero la historia ha trascendido y ha ayudado a exportar la imagen de Andalucía fuera de nuestras fronteras.

Si quieres saber algo mas sobre esta imagen de Andalucia de artistas e intelectuales extranjeros, ve a mi artículo sobre Washington Irving https://www.toursevilla.com/washington-irving-el-primer-turista-en-sevilla/

Hernando Colon fue el hijo menor de Cristobal Colon. Nació en 1488 en Cordoba, su madre era cordobesa. Fue hijo ilegitimo del Descubridor, pero su padre lo reconoció y siempre tuvieron una estrecha relación. Murió en Sevilla en 1539 y esta enterrado en la Catedral de nuestra ciudad.

En Sevilla vivió casi toda su vida y fue famoso no solo por ser hijo del más celebre navegante de la Historia sino por méritos propios. Fue canonigo de la Catedral de Sevilla, se codeó con los mas cultos de Europa como Erasmo de Rotterdam o Antonio de Nebrija. Fue cosmógrafo, botánico, historiador, poeta, viajero, creo la biblioteca más importante de su tiempo y a su muerte pasó la Catedral de Sevilla con el nombre de Biblioteca Colombina. Porque más que nada fue bibliofilo, es decir amante y coleccionista de libros.

Su biblioteca era celebre en toda Europa, hoy se conoce con el nombre de la Biblioteca Colombina y se custodia en la Catedral de Sevilla desde final del siglo s.XVI. Originalmente se componía de 15000 volúmenes. Estaba situada en su casa sevillana junto a la Puerta de Goles, una de las puertas de Sevilla que años más tarde se llamo la Puerta Real cuando el rey Felipe II entró a la ciudad por ella. Esta casa era un foco de actividad cultural y científica. Aparte de tertulias literarias incluía una academia de matemáticas y un jardín botánico con muchas de las plantas de procedían ya en esos años del Nuevo Mundo.

En el cercano monasterio de la Cartuja, donde su padre Cristóbal había preparado su viaje y seria enterrado durante unos años, Hernando planto un árbol que todavía hoy se conserva y que sería por tanto el mas antiguo de Sevilla. Es un ombú o Bella Sombra, de nombre científico Phytolaca Dioica. Hoy tenemos una estatua de Cristóbal Colon junto al árbol centenario.

Hernando Colón, el hombre que amaba lo libros

Esta Sevilla donde Hernando Colon vivió y murió era la ciudad mas cosmopolita de Europa y una de las mas pobladas. Todo gracias a la salida y llegada de los barcos de las Indias. Desde que en 1503 se estableció aquí la Casa de la Contratación para controlar los viajes y comercio con el nuevo mundo, la ciudad experimentó un importante despegue económico y en consecuencia una impresionante actividad no solo comercial sino científica y cultural. Aquí vivía el medico Nicolas Monardes, que introdujo en Europa los nuevos productos: tabaco, cacao, patatas o maíz procedentes del nuevo mundo, eran famosos sus cultivos de tomates los primeros en Europa. Aquí estaba la imprenta del alemán Cromberger, una de las más importantes de España. Sevilla fue el lugar perfecto para que Hernando desarrollara su pasión por los libros.

Fue por tanto un verdadero hombre del renacimiento, un humanista y uno de los sevillanos más cultos de su época. Organizado y minucioso. Su gran proyecto no pudo terminarlo. Era el Libro de los Epitomes, en que iba a resumir cada uno de los libros que poseía en su biblioteca.

Su famosa biblioteca de 15000 volúmenes sin embargo no se conserva completa. En 1522 Hernando había viajado por toda Europa comprando libros. Los mandaba a España en barco desde Italia, con la mala fortuna que el barco naufragó y los libros acabaron en el fondo del mar. Parece que se perdieron más de 1500.

Otros se perdieron en diversos momentos ya que no fueron directamente donados a la Catedral. Pero hay 4000 que están en la Institución Colombina, llamada así en su
honor, aunque el hubiera preferido que se llamara mejor Hernandina o Fernandina. Esto no quiere decir que renegara de su apellido, siempre estuvo muy orgulloso de su
padre. Hernando a la edad de 13 años acompaño a su padre Cristóbal en su 4 viaje a las Indias, y mas tarde a su hermano mayor Diego, gobernador de la Española, hoy
Santo Domingo. También le interesaba la ciencia. Trabajó como cosmógrafo al servicio del emperador Carlos V. Humanidades y Ciencia, combinación perfecta para un típico
hombre del Renacimiento.

Hernando Colón, el hombre que amaba lo libros

Pero su mejor legado es esa biblioteca en la cual se conservan varios miles de ejemplares de sus libros. Esta en la calle Alemanes y es un anexo de la Catedral. Una sencilla puerta esta marcada con el nombre de Institución Colombina. Dentro hay un tesoro, eso sí, reservado a historiadores e investigadores que peregrinan aquí procedentes de todo el mundo. Entre sus libros más valiosos están los que heredó de su padre Cristóbal. Estos son algunos de la colección:

  • El Imago Mundi o Imagen del Mundo de Pierre de Aylly que fue muy popular en su época, sobre astronomía y geografía. En ella el cardenal francés Pierre d’Ailly en el siglo XIV se afirmaba que el océano no era tan ancho como se pensaba y podía ser atravesado en pocos días. Podemos imaginar que esta teoría atrajo el interés de Cristóbal Colón. De hecho fue uno de los libros que más consulto Colon antes de ir hacia el oeste y encontrar un continente. E incluso hizo anotaciones manuscritas en sus márgenes.
  • La Gramática Castellana de Antonio de Nebrija. Constituyó la primera obra que se dedicaba al estudio de la lengua castellana y sus reglas. Fue impreso en 1492 y por tanto considerado incunable.

¿Qué son los libros incunables?

Hernando Colón, el hombre que amaba lo libros

El nombre procede del latín: en la cuna. Estos primeros libros estaban en su infancia ya que son los libros impresos entre la invención de la imprenta en 1440 por Guttemberg y el año 1500. Además se usaba una técnica con tipos móviles, lo que los hace únicos. No hay muchos y su valor es incalculable.

Más libros en las estanterías de la Colombina:

  • El libro de las Maravillas de Marco Polo, que había sido la otra gran expedición importante hasta el momento. El mercader veneciano Marco Polo siguiendo la Ruta de la Seda llegó hasta el Lejano Oriente en el siglo XIII y ello supuso un conocimiento de culturas exóticas hasta ese momento casi desconocidas.
  • La Historia Rerum, que podemos traducir como: la Historia de todas las Cosas. Era como una enciclopedia de su tiempo escrita en el siglo XV por el papa Pio II, Piccolomini.
  • El Libro de las Profecias. Realmente no está impreso sino que es un manuscrito encuadernado en pergamino, se trata de una colección de textos bíblicos, padres de la iglesia y clásicos con los que Colón intenta probar que el descubrimiento del Nuevo Mundo había sido profetizado en la Biblia.
  • Ars Moriendi. Era un libro popular en una época de grandes mortandades puesto que era una especie de guía sobre el “buen morir”. A través de grabados instructivos se daban una serie de consejos sobre como pasar a la otra vida de la manera mas cristiana.

También incluye la biblioteca libros de la Antigüedad clásica como La historia natural de Plinio o la Eneida de Virgilio.

En suma, la Institución Colombina es una joya escondida en el corazón de Sevilla que nos habla de este gran amante de los libros que fue Hernando Colón.

Hoy hablamos de la etapa sevillana de Velázquez.
El apelativo de “pintor de pintores” se lo dio el artista francés Eduard Manet, que admiraba su obra profundamente. Manet tuvo ocasión de contemplar sus cuadros en el Museo del Prado, que alberga la parte mas importante de su carrera pictórica. Sin embargo, Velázquez nació a unos 500 km de la corte, al sur de España, en Sevilla. Nunca olvidó sus orígenes y en su firma decía “pictor hispalensis”, es decir, pintor sevillano.

Nació como Diego Rodriguez de Silva Velázquez, pero se le conoce mundialmente por su segundo apellido, Velázquez, según tradición andaluza procedente de Portugal.

Fue el hijo mayor de una familia sevillana de modesta fortuna y ante sus dotes para el dibujo, sus padres lo enviaron a formarse como aprendiz al taller del pintor Sevillano Francisco de Herrera “el Viejo”.


Los talleres de los pintores y las academias

El mal carácter de este artista hizo que el joven Velázquez a los 11 años cambiara a otro taller también sevillano que le marcaria de por vida, profesional y personal. Su nuevo maestro fue Francisco Pacheco, pintor, policromador, escritor e intelectual de gran reputación en la Sevilla de principios del siglo XVII.

La Sevilla de principios de siglo era aún una gran metrópoli aunque empezaba a castigar la crisis económica. Culturalmente se conocía como la Nueva Roma y eran frecuentes las tertulias literarias y artísticas, una de las más concurridas era la de la Casa de Pilatos, residencia del Duque de Alcalá, en las que participaba activamente el Maestro Pacheco y puede que el mismo Velázquez. Allí se hablaba de pintura, poesía, historia y mitologia.. temas que dieron una gran cultura a nuestro joven pintor.

Herrera fue profesor de Velázquez hasta que este se convirtió en pintor profesional tras haber pasado el examen que le permitía abrir su propio taller. Además, Velázquez se casaría en 1618 con la hija de su maestro, Juana.

Para ser pintor normalmente empezaban a los 10 u 11 años como aprendices en el taller de un maestro, donde se formaban. Este sistema venía de la época medieval y estaba fuertemente vinculado a los gremios y al trabajo artesano. Luego debían aprobar un examen de maestría, era entonces cuando adquirían el grado de pintor y podían ya iniciar su propia carrera profesional con el derecho de ejercer en todo el reino.

Unos años más tarde un grupo de pintores sevillanos: Murillo, Herrera el Joven y Valdés Leal fundaron en la Casa Lonja (actual Archivo de Indias) una academia de dibujo y pintura para cambiar el sistema gremial de aprendizaje en talleres, allí innovaron utilizando a personas como modelos. Con esto pretendían renovar las artes y la formación de los pintores.

Pero sobre todo pretendían dar una mayor categoría intelectual a la profesión de pintor, hasta ahora considerada como una artesanía mas sin cualificación. Ese fue también el objetivo de Velázquez desde otro ámbito, la corte madrileña. Siempre pintor orgulloso de su arte, luchó para que le concedieran el merito social y nobiliario de la Cruz de la Orden de Santiago, para alejarse así de la idea del pintor artesano de la Edad Media y formar parte de la élite intelectual y noble de la sociedad española.


Qué obras famosas nos dejó la etapa sevillana de Velázquez

Hasta los 24 años Velázquez estuvo viviendo y trabajando en su ciudad natal, así que tenemos de esta época un buen numero de otras, aunque pocas de ellas se conservan en Sevilla.

La pintura de la etapa sevillana de Velázquez se caracteriza por el naturalismo, colorido y fuerte influencia del dibujo, siguiendo la estela de la pintura andaluza de principio del siglo
XVII. Pintó sobre todo retratos, temas religiosos y pintura de género o costumbrista.

Entre las más conocidas de la etapa sevillana de Velázquez están:

  • La Vieja friendo huevos. 1618. Actualmente en la National Gallery de Edimburgo. Una escena de bodegón y retratos de personajes humildes de su época, muy influenciada por el claroscuro, de moda esos años.
  • Adoración de los Reyes Magos. 1619. En el Museo del Prado, Madrid. De temática religiosa se ha interpretado que los modelos fueron familiares del pintor. Francisco Pacheco, maestro y suegro de Velázquez sería el rey Melchor, el de barba blanca. La Virgen sería la esposa de Velázquez, Juana Pacheco, con la que había casado un año antes, el Niño Jesús sería la propia hija mayor del pintor, y Diego Velázquez daría rostro a Gaspar.
  • El Aguador de Sevilla, en el Wellington Museum de Londres. Un gran ejemplo de la imitación del natural que los pintores jóvenes perseguían en el siglo XVII. Es el retrato de «un aguador», oficio común en Sevilla. Se relaciona también simbólicamente con las tres edades del hombre: juventud, madurez y vejez.
Qué obras famosas pintó Velázquez en esta etapa

Dónde se pueden ver Velázquez en Sevilla: El Hospital de los Venerables

Dónde se pueden ver Velázquez en Sevilla: El Hospital de los Venerables

Para ver cuadros de la etapa sevillana de Velázquez podemos ir al corazón del Barrio de Santa Cruz . Allí se encuentra el Hospital de los Venerables que fue un asilo para sacerdotes ancianos en el siglo XVII. Restaurado hace unos años, pertenece a la
Fundacion Focus Abengoa y alberga el Centro Velázquez.

Esta pequeña pero importante colección de pintura barroca sevillana incluye alguno de los cuadros de Velázquez que se conservan en Sevilla, todos ellos son de sus primeros años.

  • Retrato de Santa Rufina. Inauguró la colección y representa a una de las Santas Patronas de Sevilla como una niña. Si hubo una “Santa Justa”, ya que suelen ir en pareja, no se ha conservado. Incluye los símbolos que la representan: la palma del martirio y los cacharros de cerámica que hacen referencia a su oficio de alfarera.
  • Imposición de la casulla a San Ildefonso, propiedad del Ayuntamiento de Sevilla, hoy en el Centro Velázquez.
  • Inmaculada Concepción. Un tema religioso que tendría muchísimo éxito, sobre todo en Sevilla a partir de esa época y un campo en el que nuestro joven pintor también experimentó.
Retrato de Santa Rufina

Además, en el Museo de Bellas Artes de Sevilla podemos ver otros dos Velázquez: el retrato del canónigo Cristóbal Suárez de Ribera y en pequeño formato una “Cabeza de Apóstol”.


Por qué no hay más cuadros de Velázquez en Sevilla

Bien porque fueron vendidos en su momento a particulares o por la invasión francesa de principios del siglo XIX que supuso un expolio de obras de arte en Sevilla, bien por la clausura
de conventos y órdenes religiosas que poseían obras de Velázquez, el resultado es que pocas de estas obras se encuentran hoy en el lugar donde fueron realizadas.

La etapa sevillana de Velázquez no duró demasiado, unos cinco años, ya que en 1622 quedó vacante la plaza de pintor del rey en Madrid y por mediación del también sevillano, Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares, Diego Velázquez dejo su ciudad natal y partió hacia la capital del reino.

El hueco que dejó Velázquez en Sevilla al marcharse en 1623 lo ocuparon otros insignes pintores como Zurbarán, Murillo y Valdés Leal. Pero esa es otra historia…

Espero que te haya gustado mi artículo sobre la etapa sevillana de Velázquez. Si quieres ampliar tu información sobre otros temas de interés de la capital hispalense, en el blog de TourSevilla publicamos de manera regular artículos muy interesantes.

En 1518 Fernando de Magallanes (Fernão de Magalhães en portugués) había propuesto su idea de llegar a las Molucas para conseguir especias al rey Manuel I de Portugal. Ante la negativa de éste presentó su proyecto al joven emperador Carlos I de España y V de Alemania, por entonces el más poderoso monarca de la época. En pleno expansionismo del reino de Castilla, el emperador apoyó la empresa y dio a Magallanes el dinero necesario para fletar cinco barcos con 244 hombres. La expedición iba a ser económicamente muy rentable si conseguían comerciar en las Islas Molucas y conseguir allí las preciadas especias: Clavo, Canela, Pimienta, Jengibre, Nuez Moscada…

Por qué eran importantes las especias

Por qué eran importantes las especias en la primera vuelta al mundo

En la Europa del siglo XVI las especias estaban casi o tanto más valoradas que el oro. Su valor residía por un lado en la conservación de alimentos y eran además un ingrediente para perfumes, recetas médicas y un lujo para los platos de una Europa cada vez mas rica y refinada. Como las sedas, las porcelanas y por supuesto, el oro y la plata, había una gran demanda de especias. Y el lugar para encontrarlas estaba lejos, al otro lado del mundo, en las exóticas Islas de las Especias, o la Especiería, llamadas Molucas y hoy correspondiente al archipiélago Indonesio.

Para llegar allí estaba la ruta habitual bordeando África y cruzando el Indico. Pero esa zona estaba en poder portugués. Una nueva ruta surgió en la mente de Magallanes, navegar hacia el oeste cruzando el Atlántico, encontrando un paso marítimo al Pacifico (mas tarde conocido como el Estrecho de Magallanes) y llegando tras la larga travesía a las Islas de las Especias. El viaje de vuelta se haría bordeando India, surcando el océano Indico y pasando al Atlántico al rodear África.

Tres años de aventuras y penalidades duró este viaje. De los 245 hombres que partieron solo 18 sobrevivieron, de los cinco barcos que comenzaron la expedición, solo uno, de simbólico nombre, regresó a Sevilla: la Nao Victoria.

En el camino motines, naufragios, enfermedades, luchas internas y con los indígenas amenazaron el viaje. Sin embargo, a pesar del gran número de pérdidas humanas el objetivo de la expedición fue cumplido: comerciaron con éxito, volvieron cargados de especias y además fue la primera vez que quedó 100% demostrada la redondez de la Tierra. Un hito que al principio no buscaban, habían realizado por primera vez en la Historia la Primera Vuelta al Mundo.

Por qué Sevilla

Magallanes y Elcano: La primera vuelta al mundo 1519-1522

La ciudad andaluza fue el punto de partida y de llegada de este viaje.

Sevilla se convirtió en 1503 el centro mundial del comercio con América. Esta decisión que tomo la reina Isabel de Castilla estuvo motivada por la posición estratégica de la ciudad andaluza atravesada por un rio, el Guadalquivir, que era navegable hasta su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda, lo que permitía el arribo de las naves 80 km tierra adentro, esto hacía que Sevilla fuera mucho más segura que cualquier otra ciudad de la costa atlántica. El Guadalquivir fue por tanto la puerta de entrada de los primeros productos llegados del Nuevo Mundo: tomates, maíz, tabaco o cacao. Y por supuesto oro e ingentes cantidades de plata de las minas de México y Potosí. De Sevilla también partían todas las expediciones de Ultramar gestionadas por la Casa de la Contratación en dependencias actuales del Real Alcazar.

El Puerto de Sevilla en Agosto de 1519 vio partir hacia Sanlúcar de Barrameda primero y luego hacia el oeste los cinco barcos capitaneados por Fernando de Magallanes en busca de las Islas de la Especiería.

Un portugués y un español

Magallanes y Elcano: La primera vuelta al mundo 1519-1522

Fernando de Magallanes, capitán e ideólogo de la expedición organizó esta empresa con la ayuda del cosmógrafo también portugués Rui Faleiro. Sin embargo en la expedición iban además hombres de 10 nacionalidades, de los cuales 166 eran españoles.

Magallanes tuvo la mala fortuna de morir a mitad del viaje en una escaramuza con los indígenas en las Filipinas (serian llamadas así años más tarde en honor al rey Felipe II). La suerte quiso que al mando de la expedición quedara un experimentado marino vasco de Guetaria (Guipúzcoa), Juan Sebastián Elcano. Él fue quien finalizo el viaje en Sevilla el 13 agosto de 1522 cuando la maltrecha nao Victoria con 18 supervivientes remontó el Guadalquivir y llegó a nuestra ciudad.

De tal manera que la hazaña quedó compartida por dos navegantes, de dos naciones diferentes: la española y la portuguesa.

La primera vuelta al mundo estaba hecha, y con ella se demostraba la redondez de la Tierra, dado que marchando siempre en la misma dirección, se llegaba al punto de partida. El emperador Carlos I, al recibir a Juan Sebastián Elcano, le dio como escudo un globo terráqueo con la leyenda en latín: Primus circumdedisti me («El primero que me rodeaste»). Y además 500 ducados de renta al año.

Qué podemos ver en Sevilla en relación con la Primera vuelta al Mundo

Qué podemos ver en Sevilla en relación con la Primera vuelta al Mundo

Además del rio Guadalquivir, que fue testigo del comercio y las expediciones al Nuevo Mundo y mas allá hay lugares históricos y monumentos en Sevilla que nos informan e ilustran sobre este evento tan importante y sobre la Historia de la capital andaluza en el siglo XVI. Estos son los mas destacados:

  • Torre del Oro. Construida como parte de la Muralla en el siglo XIII por los musulmanes, fue el punto de partida y llegada de los viajes a Indias. Hoy alberga un interesante Museo Naval y expone con claridad los principales acontecimientos sobre la Primera Vuelta al Mundo.
  • Archivo de Indias. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, alberga en su interior un verdadero tesoro. Allí se encuentra toda la documentación sobre este viaje. Por desgracia los documentos están reservados a los investigadores y es bien poco lo que dejan ver al público general. La impresionante Exposición “El Viaje más largo” sobre la vuelta al mundo que ha albergado de Septiembre a Febrero se puede visitar ahora en la ciudad de San Sebastián.
  • Monumento a Juan Sebastián Elcano. Fuente construida en los años 70 por el escultor Antonio Cano Correa. Es el homenaje de Sevilla a la figura de este navegante vasco.
  • Monumento a la Primera Vuelta al Mundo en la calle Adriano. Mas reciente del año 2014 es este monumento hecho en mármol que recuerda la expedición. Estáestratégicamente situado en el antes llamado Monte del Baratillo del Barrio del Arenal, barrio marinero por excelencia en aquel tiempo.
  • Esfera armilar-Milla 0 junto al “Muelle de las Mulas” en la Plaza de Cuba. De aquí salieron y aquí volvieron los expedicionarios. A pocos metros de la Torre del oro, esta gran esfera es un tributo a las expediciones científicas que cambiaron nuestro mundo.
  • Capilla de la Virgen de la Antigua (Catedral de Sevilla). En la capilla mas grande de la Catedral se veneraba en el siglo XVI especialmente esta preciosa imagen de una Virgen gótica. A ella se encomendaron nuestros expedicionarios y allí volvieron para dar gracias por la vuelta los 18 supervivientes. Una placa en el suelo a la entrada de la Capilla recuerda el nombre y oficio de los que volvieron.
  • Fundacion Nao Victoria y replica de la Nao Victoria. Junto al rio, en los bajos del Paseo Marqués del Contadero. Actualmente es la exposición mas interesante y concreta que tenemos sobre la Primera Vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano. Aunque no es muy extensa se cuenta el viaje de manera didáctica y nos permite sobre todo visitar la replica del barco protagonista anclado a orillas del rio. Por un rato nos podremos sentir marineros de hace 500 años que surcaron amplios mares desconocidos y realizaron gestas hasta entonces inéditas en la Historia de la Humanidad.

Escultura barroca en el Bellas Artes de Sevilla (Noviembre 2019-Marzo 2020)

El subtítulo de esta exposición es “Maestro de Maestros” y ello es verdad, puesto que no hay que olvidar que su arte fue heredado por escultores como Juan de Mesa o Francisco Antonio Ruiz Gijón, autores de los cristos del Gran Poder o del Cachorro que podemos contemplar en las procesiones de la Semana Santa sevillana.

Pero nuestro protagonista de hoy es el llamado ya en su tiempo “Dios de la Madera”. Juan Martinez Montañés nació en un pueblo de Jaén en 1568. En aquel tiempo el centro artístico más importante del sur de la Península era Sevilla, así que Juan Martínez se dirigió a la capital andaluza para trabajar en sus esculturas. Aquí podía tener numerosos encargos de los conventos e iglesias que inundaban la ciudad. Sus esculturas religiosas son esplendidos ejemplos de naturalismo y realismo. Los San Juan Evangelista, San Juan Bautista, Inmaculada Concepcion, Cristos y Niños Jesús aun hoy 450 años más tarde nos sorprenden por su calidad y maestría, no nos extraña por tanto que ya en su época lo consideraran el “Dios de la Madera”.

A partir de estos días tenemos una magnífica ocasión de ver reunidas 57 de sus mejores obras en una exposición del Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Por qué la madera

Por qué la madera | Martínez Montañés

En Italia las esculturas se realizaban sobre todo en mármol, ello se debía a la abundancia de este material en el país. Las mejores esculturas de Miguel Angel o Bernini fueron hechas en un precioso mármol blanco.

Sin embargo en la Península ibérica se trabajó originalmente en terracota o barro cocido, en este material esta hecho el San Jerónimo de Pietro Torrigiano del Museo de Bellas Artes, un escultor italiano, colega de Miguel Angel, que introdujo el naturalismo en España pero que usó un material local como el barro cocido.

Poco a poco se pasó a la madera, que permitía esculpir con un detalle mayor y era un material más resistente, no tan pesado como el mármol, de peso más moderado y que permitía llevar estas esculturas en procesión. Unas procesiones religiosas que empezaban a popularizarse en estas tierras.

Qué es el estofado y el policromado

Las esculturas de madera se estofaban y policromaban. El estofado es una técnica que consiste en aplicar a la madera pan de oro (también pan de plata o de cobre), unas láminas del metal que imprimen esta tonalidad dorada sobre las superficies en las que se pone. A continuación, con diferentes pigmentos se cubren esas láminas, y finalmente mediante el raspado de estas últimas capas, se hacen dibujos y se colorea (policromado) dejando al descubierto el oro subyacente. Como podéis imaginar es un procedimiento muy caro pero de un resultado brillante y de gran riqueza cromática y artística.

Normalmente el escultor no se ocupaba de esta etapa sino que lo llevaba a cabo otro artista. A menudo las esculturas de Montañés fueron policromadas y estofadas por Francisco Pacheco, pintor, escritor y maestro, más conocido por ser el suegro de Diego Velázquez.

Cuáles fueron las mejores esculturas de Martínez Montañés

Sus obras más importantes en la escultura barroca andaluza las podemos ver en la exposición de Bellas Artes.

Siempre se consideró una de sus obras cumbre el Cristo de la Clemencia. Lo hizo para el Arcediano Vazquez de Leca, un rico religioso que lo mandó realizar para su devoción personal. Con el tiempo pasaría a estar expuesto en la Catedral de Sevilla. Esta escultura de 1.80 metros, de detalles asombrosamente exactos que nos muestran los músculos y venas de un Cristo Crucificado, fue un modelo a seguir por todos los escultores de las generaciones posteriores.

La Cieguita | Martínez Montañés

No hay que olvidar su otra obra clave, la llamada Cieguecita. Es esta una escultura que representa a la Inmaculada Concepcion, de 1.64 m de altura. Sus ojos de mirada baja y modesta que le dan una impresión de estar ciega son el origen de su apodo. Esta escultura fue rápidamente famosa por su gran belleza y delicadeza. Su rostro sereno y las proporciones armoniosas la hacen una de las obras más logradas de su autor. La Inmaculada fue un tema muy repetido tanto en pintura como en escultura, se acompaña de sus elementos habituales como la corona de doce estrellas, el manto azul, la pisada sobre la luna creciente o las cabezas de angelitos a sus pies que la impulsan hacia el cielo.

Pero Montañés también trabajó para los monasterios sevillanos más influyentes de la época. Para San Isidoro del Campo, un monasterio jerónimo a las afueras de Sevilla hizo un espléndido retablo en el que se encuentran las esculturas orantes de Guzmán el Bueno y su mujer Maria Alonso Coronel, fundadores del monasterio medieval. También San Juan Evangelista y un sorprendentemente realista San Jerónimo Penitente.

El Niño Jesús de la iglesia del Sagrario, el Cristo de Pasión o el San Cristóbal del Salvador se cuentan igualmente entre sus obras maestras.

Velázquez y Montañés, artistas contemporáneos

Juan Martínez Montañes, o el Dios de la madera

Entre los artistas contemporanéos del escultor están el escritor Cervantes y los pintores Rubens o el propio Velazquez.

Tenemos la suerte de tener un retrato de Martinez Montañés hecho por este último. El pintor algo más joven que el escultor trabajaba en Madrid para el rey Felipe IV pero el hecho de ser de la misma ciudad, Sevilla, y que fueran ambos artistas y frecuentaran los mismos círculos, llevó a que en 1635 realizara un retrato del “dios de la madera” aprovechando que el escultor fue llamado a la Corte para realizar un busto del rey que se quería enviar a Florencia. Ese busto seria luego la base para la estatua de Felipe IV que adorna la plaza de Oriente de Madrid.

Epidemia de peste de 1649

Velázquez y Montañés, artistas contemporáneos

La catastrófica epidemia de Peste Negra de este año se llevó la vida de casi la mitad de los sevillanos y entre ellas la de Montañes, que tenía ya 81 años.

En su larga vida nos dejó asombrosas esculturas de altísima calidad. Por suerte las podemos contemplar hoy todas juntas en esta interesante exposición que tiene sus puertas abiertas hasta el 15 de marzo de 2020.

¡No os la perdáis!

¿Se puede representar al Amor?¿Tiene el hombre la capacidad con sus manos y su mente de llevar al mundo material algo tan sublime? Pues ¡Sí que la tiene! Gustavo Adolfo Bécquer, con su pluma llevó al papel el tenue suspiro de un enamorado, así como las lágrimas de rabia y decepción de un desamor en cada una de sus obras.

El legado de las obras de Bécquer es inestimable, su prosa y sus poemas son de un valor inmaterial que lo han elevado a la cúspide de los poetas españoles de todos los tiempos. Su obra inspiró a autores de la talla de Rubén Darío y Antonio Machado, entre otros. La sutileza de sus poemas toca lo más excelso del amor y se colocan como joyas de la literatura española.

Pero, como Bécquer refleja en su obra lo bello y crudo del amor, lo hicieron los hermanos Álvarez Quintero y el escultor Lorenzo Coullaut Valera, cuando rindieron este sentido homenaje al poeta y, en definitiva, al amor.

Como bienvenida al hermoso Parque María Luisa, podemos apreciar esta magnífica obra en donde se representan la complejidad de las obras del poeta sevillano y en particular inspiradas en su poema “El amor que pasa”.

El Parque de María Luisa, un marco inmejorable

La ubicación de la obra no pudo haber estado en una mejor posición. El parque María Luisa, pulmón vegetal de Sevilla y declarado como Bien de Interés Cultural por su relevancia dentro de la geografía sevillana.

En medio de la glorieta podemos apreciar en impecable mármol blanco un busto del poeta elevado sobre un fuste. A sus pies un diseño octogonal en donde se van representando cada una de las etapas del amor, también esculpidas en mármol blanco y bronce.

La representación de tres jovencitas, trajeadas de la época, cada una inmersa en un estado del amor se encuentra a uno de los lados del octógono. Esta pieza, esculpida de una única pieza de mármol blanco representa, cronológicamente al: Amor Ilusionado, el Amor Poseído y el Amor Perdido.

Cupido, esculpido en bronce dispara sus flechas envenenadas como símbolo del Amor que Hiere a un yacente joven que clama piedad y en representación del Amor que Mata.

Una de las figuras centrales de la obra, no fue esculpida por ningún artista. Se trata de un ciprés de los pantanos o Sauce Llorón como es conocido en algunas regiones de América. Este árbol es originario del Mississippi y se calcula fue plantado hacia el año 1850. Esta planta tiene una vida promedio de 300 años y su altura puede llegar hasta los 45 metros.

Precisamente el crecimiento del Ciprés, ocasionó que, en el año 2016, se realizará una restauración mayor a la escultura. El perímetro del tronco había crecido más allá del nivel del octágono inicial de la obra, hubo que replantear la configuración de la misma y ahora podemos observar un eneágono.

Producto del paso del tiempo, vandalismo y descuido, la obra se ha tenido que restaurar varias veces. La primera restauración de la obra, en 1918, estuvo a cargo del mismo arquitecto de la Plaza de España. Esta restauración consistió en reemplazar la original verja de hierro deteriorada y  que circundaba a la pieza, sustituyéndola por una falca de piedra.

Pese a todas las restauraciones y maltratos que ha sufrido la obra, sigue siendo un lugar de encuentro de enamorados, quienes rinden tributo al poeta con ramos de flores, poemas y candados con iniciales como símbolos de amor eterno e inseparable.

La ciudad romana de Itálica en Santiponce a 8 km de Sevilla se propone para obtener la categoría de patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2020. Ello supondría un cuarto monumento/lugar histórico de la ciudad de Sevilla con esta distinción tras el Alcázar,
la Catedral y el Archivo de Indias, nombrados patrimonio mundial de la Unesco en 1987.

Itálica tiene unas ruinas del siglo II d. C excepcionalmente conservadas, unos mosaicos que se cuentan entre los mejores de España y un anfiteatro aun en uso ocasional que tuvo una capacidad para 25.000 espectadores. Esta ciudad fue históricamente la cuna de dos de los
mas grandes emperadores romanos: Trajano y Adriano.

Vamos a conocerla un poco mejor.

Origen de Itálica

Ciudad romana de Itálica, ¿patrimonio de la humanidad?Itálica la fundó el general Escipión, prestigioso militar romano en el 206 ac, como asentamiento para soldados veteranos ya retirados de la II guerra Púnica. Pero esa primera ciudad de Itálica yace bajo la actual Santiponce. Las ruinas que visitamos hoy son una ampliación de la ciudad en época del emperador Adriano en el siglo II d.C, esta zona fue propiedad del cercano monasterio de San Isidoro del Campo, al pertenecer a sus tierras no fue nunca urbanizada, pero por otro lado fue objeto de amplios expolios y robos. Desde su abandono en el siglo IV hasta el siglo XVIII (y oficialmente hasta inicios del siglo XX) no se llevó a cabo un plan de protección y valoración de su contenido histórico. Ello fue gracias al arqueólogo Francisco de Bruna, pero para entonces gran parte de sus mármoles y mosaicos habían desaparecido.

Ciudad Romana

Hoy queda de su antiguo esplendor un espectacular anfiteatro en el que cabían hasta 25.000 espectadores, el famoso Coliseo de Roma tenia cabida para 50.000. De esta manera esta dimensión hacía del anfiteatro un lugar excepcional para una pequeña ciudad de provincias
como itálica.

Aquí se celebraban los juegos de gladiadores mientras que en el cercano teatro tenían lugar las representaciones teatrales de tragedias y comedias griegas y romanas: Sófocles, Aristófanes o Juvenal.

También podremos pasear por sus amplias ricas casas, muchas de ellas aun pavimentadas con preciosos mosaicos. No olvidemos que la Itálica que visitamos era una urbanización de familias ricas. Cada casa ocupaba media manzana. Tenían la mayoría dos plantas, un patio
principal o atrium y un jardín trasero donde había un pequeño altar para los dioses del hogar, los dioses lares. La parte exterior de las viviendas se alquilaba para Tabernae, es decir locales comerciales: panaderías, ferreterías…

Además, la vida en Itálica contaba con termas (baños públicos), gimnasio (lugar para que los jóvenes hicieran deporte, pero que también eran escuelas) y palestra (pista de carreras).

Y por supuesto, templos a los diferentes dioses del panteón romano y al propio emperador Trajano, considerado como divino. En la misma entrada del anfiteatro se adoraba en pequeños templos a Némesis (diosa de los guerreros y la Venganza) y a Celestis (diosa del Cielo). Un exvoto u ofrenda en forma de huella de pies nos da testimonio de ello.
italica

Quienes eran Trajano y Adriano

El primer emperador romano fue Augusto en el siglo I d.C. Con los años la Roma imperial extendió sus fronteras desde Hispania en Occidente a Britania en el norte, desde Mauritania y Numidia al Sur a Dacia y Partia al Este, Roma fue el más poderoso imperio hasta entonces
conocido. La mayor extensión fue en el siglo II con el emperador Marco Ulpio Trajano, nacido precisamente en Itálica. Trajano fue emperador desde el 98 d.C hasta el 117 d.C.

Su sucesor Publio Elio Adriano (era su sobrino nieto) mantuvo las fronteras y fue considerado uno de los mejores gobernantes de Roma, viajo por todo el imperio y engrandeció su ciudad de origen con templos, un acueducto, estatuas y el anfiteatro mas importante de la provincia
Bética. Adriano gobernó del 117 d.C hasta el 138 d.C. Su legado es la ciudad que hoy conocemos a solo 8 km de Sevilla.

Donde podemos ver las mejores piezas de Itálica

En la misma Italica por supuesto desde el anfiteatro al teatro, pasando por algunas de las casas y edificios con bellos mosaicos como el del Planetario o la Casa de los Pájaros. En el Museo Arqueológico de Sevilla (situado en la plaza de América). Allí se encuentran
además de mosaicos las mejores esculturas italicenses, entre ellas la de Diana (diosa de la caza), Mercurio (dios del comercio) y Venus (diosa del amor). Y sobre todo la estatua del emperador Trajano divinizado.

En la Casa de la Condesa de Lebrija. En este palacio sevillano situado en la céntrica Calle Cuna podemos ver los suelos y pavimentos que la Condesa Doña Regla Manjon, gran amante de la Antigüedad Clásica recuperó de Itálica y Santiponce hace 100 años. Por ello se considera el palacio mejor pavimentado de Europa.
italica

Itálica Viva

Dos mil años después, en el siglo XXI, la ciudad romana sigue teniendo un uso cultural de manera regular. Allí hemos podido asistir el Festival Internacional de Danza de Itálica y el Festival de Teatro Romano que tienen lugar en un marco único. No son ruinas solamente, Itálica esta viva.