Hernando Colón, el hombre que amaba lo libros

Hernando Colon fue el hijo menor de Cristobal Colon. Nació en 1488 en Cordoba, su madre era cordobesa. Fue hijo ilegitimo del Descubridor, pero su padre lo reconoció y siempre tuvieron una estrecha relación. Murió en Sevilla en 1539 y esta enterrado en la Catedral de nuestra ciudad.

En Sevilla vivió casi toda su vida y fue famoso no solo por ser hijo del más celebre navegante de la Historia sino por méritos propios. Fue canonigo de la Catedral de Sevilla, se codeó con los mas cultos de Europa como Erasmo de Rotterdam o Antonio de Nebrija. Fue cosmógrafo, botánico, historiador, poeta, viajero, creo la biblioteca más importante de su tiempo y a su muerte pasó la Catedral de Sevilla con el nombre de Biblioteca Colombina. Porque más que nada fue bibliofilo, es decir amante y coleccionista de libros.

Su biblioteca era celebre en toda Europa, hoy se conoce con el nombre de la Biblioteca Colombina y se custodia en la Catedral de Sevilla desde final del siglo s.XVI. Originalmente se componía de 15000 volúmenes. Estaba situada en su casa sevillana junto a la Puerta de Goles, una de las puertas de Sevilla que años más tarde se llamo la Puerta Real cuando el rey Felipe II entró a la ciudad por ella. Esta casa era un foco de actividad cultural y científica. Aparte de tertulias literarias incluía una academia de matemáticas y un jardín botánico con muchas de las plantas de procedían ya en esos años del Nuevo Mundo.

En el cercano monasterio de la Cartuja, donde su padre Cristóbal había preparado su viaje y seria enterrado durante unos años, Hernando planto un árbol que todavía hoy se conserva y que sería por tanto el mas antiguo de Sevilla. Es un ombú o Bella Sombra, de nombre científico Phytolaca Dioica. Hoy tenemos una estatua de Cristóbal Colon junto al árbol centenario.

Hernando Colón, el hombre que amaba lo libros

Esta Sevilla donde Hernando Colon vivió y murió era la ciudad mas cosmopolita de Europa y una de las mas pobladas. Todo gracias a la salida y llegada de los barcos de las Indias. Desde que en 1503 se estableció aquí la Casa de la Contratación para controlar los viajes y comercio con el nuevo mundo, la ciudad experimentó un importante despegue económico y en consecuencia una impresionante actividad no solo comercial sino científica y cultural. Aquí vivía el medico Nicolas Monardes, que introdujo en Europa los nuevos productos: tabaco, cacao, patatas o maíz procedentes del nuevo mundo, eran famosos sus cultivos de tomates los primeros en Europa. Aquí estaba la imprenta del alemán Cromberger, una de las más importantes de España. Sevilla fue el lugar perfecto para que Hernando desarrollara su pasión por los libros.

Fue por tanto un verdadero hombre del renacimiento, un humanista y uno de los sevillanos más cultos de su época. Organizado y minucioso. Su gran proyecto no pudo terminarlo. Era el Libro de los Epitomes, en que iba a resumir cada uno de los libros que poseía en su biblioteca.

Su famosa biblioteca de 15000 volúmenes sin embargo no se conserva completa. En 1522 Hernando había viajado por toda Europa comprando libros. Los mandaba a España en barco desde Italia, con la mala fortuna que el barco naufragó y los libros acabaron en el fondo del mar. Parece que se perdieron más de 1500.

Otros se perdieron en diversos momentos ya que no fueron directamente donados a la Catedral. Pero hay 4000 que están en la Institución Colombina, llamada así en su
honor, aunque el hubiera preferido que se llamara mejor Hernandina o Fernandina. Esto no quiere decir que renegara de su apellido, siempre estuvo muy orgulloso de su
padre. Hernando a la edad de 13 años acompaño a su padre Cristóbal en su 4 viaje a las Indias, y mas tarde a su hermano mayor Diego, gobernador de la Española, hoy
Santo Domingo. También le interesaba la ciencia. Trabajó como cosmógrafo al servicio del emperador Carlos V. Humanidades y Ciencia, combinación perfecta para un típico
hombre del Renacimiento.

Hernando Colón, el hombre que amaba lo libros

Pero su mejor legado es esa biblioteca en la cual se conservan varios miles de ejemplares de sus libros. Esta en la calle Alemanes y es un anexo de la Catedral. Una sencilla puerta esta marcada con el nombre de Institución Colombina. Dentro hay un tesoro, eso sí, reservado a historiadores e investigadores que peregrinan aquí procedentes de todo el mundo. Entre sus libros más valiosos están los que heredó de su padre Cristóbal. Estos son algunos de la colección:

  • El Imago Mundi o Imagen del Mundo de Pierre de Aylly que fue muy popular en su época, sobre astronomía y geografía. En ella el cardenal francés Pierre d’Ailly en el siglo XIV se afirmaba que el océano no era tan ancho como se pensaba y podía ser atravesado en pocos días. Podemos imaginar que esta teoría atrajo el interés de Cristóbal Colón. De hecho fue uno de los libros que más consulto Colon antes de ir hacia el oeste y encontrar un continente. E incluso hizo anotaciones manuscritas en sus márgenes.
  • La Gramática Castellana de Antonio de Nebrija. Constituyó la primera obra que se dedicaba al estudio de la lengua castellana y sus reglas. Fue impreso en 1492 y por tanto considerado incunable.

¿Qué son los libros incunables?

Hernando Colón, el hombre que amaba lo libros

El nombre procede del latín: en la cuna. Estos primeros libros estaban en su infancia ya que son los libros impresos entre la invención de la imprenta en 1440 por Guttemberg y el año 1500. Además se usaba una técnica con tipos móviles, lo que los hace únicos. No hay muchos y su valor es incalculable.

Más libros en las estanterías de la Colombina:

  • El libro de las Maravillas de Marco Polo, que había sido la otra gran expedición importante hasta el momento. El mercader veneciano Marco Polo siguiendo la Ruta de la Seda llegó hasta el Lejano Oriente en el siglo XIII y ello supuso un conocimiento de culturas exóticas hasta ese momento casi desconocidas.
  • La Historia Rerum, que podemos traducir como: la Historia de todas las Cosas. Era como una enciclopedia de su tiempo escrita en el siglo XV por el papa Pio II, Piccolomini.
  • El Libro de las Profecias. Realmente no está impreso sino que es un manuscrito encuadernado en pergamino, se trata de una colección de textos bíblicos, padres de la iglesia y clásicos con los que Colón intenta probar que el descubrimiento del Nuevo Mundo había sido profetizado en la Biblia.
  • Ars Moriendi. Era un libro popular en una época de grandes mortandades puesto que era una especie de guía sobre el “buen morir”. A través de grabados instructivos se daban una serie de consejos sobre como pasar a la otra vida de la manera mas cristiana.

También incluye la biblioteca libros de la Antigüedad clásica como La historia natural de Plinio o la Eneida de Virgilio.

En suma, la Institución Colombina es una joya escondida en el corazón de Sevilla que nos habla de este gran amante de los libros que fue Hernando Colón.