La Mujer Barbuda de Ribera está en la Casa de Pilatos. Es uno de los cuadros más curiosos de Sevilla. Por desgracia para nosotros ya no tenemos el original que sí estuvo aquí muchos años ya que perteneció a la familia Ribera. Hace tiempo que se expone en el museo del Prado de Madrid. Aquí en Sevilla en una de las estancias del palacio tenemos una buena copia pintada sobre tres planchas de cerámica.

Te invito a ver mi vídeo sobre esta interesante pintura. Pincha aquí:


DONDE LO PODEMOS VER

La Casa de Pilatos es una casa-palacio situada en el centro de Sevilla. Su verdadero nombre es Palacio de San Andres, el protector de la familia. Se construyó en el siglo XVI a raíz de la peregrinación a Jerusalén de su propietario Don Fadrique Enríquez de Ribera.

Este estableció la tradición en Sevilla del Via Crucis a imitación del que había visto en Tierra Santa. En nuestra ciudad empezaba la primera estación en su palacio, por lo que coincidiría con el de Pilatos original, de ahí su nombre. Seguía hasta el humilladero situado en la Cruz del Campo a poco más de un kilómetro. Don Fadrique decoró su palacio según el estilo renacentista de moda en la época pero sin olvidar la influencia mudéjar.

Casa de Pilatos
Fachada de la Casa de Pilatos

Sus sucesores entre ellos Don Fernando Afán de Ribera ampliaron y enriquecieron el palacio, siempre amantes del arte y las antigüedades. De esta forma llegó a Sevilla procedente de Nápoles la soprendente pintura de la Mujer Barbuda de Ribera.

Pero veamos el cuadro detenidamente:

Entrando en nuestra pintura lo primero que vemos es un personaje iluminado por una fuerte luz , tenemos dudas de si es hombre o mujer. Tiene aspecto de hombre, pero pasmosamente está dando el pecho a un bebé.     


LA HISTORIA DE LA MUJER BARBUDA DE RIBERA

Nuestra heroína se llamaba Magdalena Ventura y sabemos que a la edad de 37 años sufrió una transformación, le creció la barba, pelo en el pecho y empezó a mostrar calvicie, todos signos de masculinidad.

A los 52 años tuvo un hijo y este es el momento que el pintor escogió para retratarla.

Esta curiosa historia está escrita en una lápida en la parte inferior derecha del cuadro. Ello le da veracidad a la historia. La inscripción, en latín, tiene el título de “milagro de la naturaleza”.

Detalle de la Mujer Barbuda
Detalle

Sobre la lápida vemos dos objetos simbólicos: una concha que representa el hermafroditismo del personaje y en su interior un huso, de hilar, que alude a las tareas femeninas.


EL AUTOR DE LA MUJER BARBUDA

El cuadro de la Mujer Barbuda lo pintó Jose de Ribera era valenciano, nacido en Xativa, pero hizo casi toda su carrera en Nápoles que por entonces era territorio español. A Ribera lo apodaron el Spagnoletto, por su origen y por su pequeño tamaño. Es uno de los mejores pintores del siglo XVII y estuvo fuertemente influenciado por la pintura de Caravaggio como veremos más adelante.

La Mujer Barbuda de José de Ribera en la Casa de Pilatos
José de Ribera, el Spagnoletto. Pintor barroco s.XVII

Y lo encargó el virrey de Nápoles, por entonces Don Fernando Afán de Ribera, tercer duque de Alcalá.

En el reino de Nápoles había una mujer barbuda que era famosa en toda la zona. Por ello el virrey la mandó llamar y a Ribera, su mejor pintor, le encargó un retrato.

Tenemos la crónica del embajador de Venecia que estaba por allí cuando Ribera retrataba a esta mujer. Estas fueron sus palabras: un pintor famosísimo está haciendo un retrato a una mujer de los abruzos, casada y madre de muchos hijos, la cual tiene toda la cara viril y mas de un palmo de una bellisima barba negra así como el pecho velludo. El embajador veneciano solicitaba verla como cosa “maravillosa”.

Y aquí entra nuestro pintor valenciano.


LA TECNICA DEL TENEBRISMO O CLAROSCURO

Técnicamente el cuadro de la Mujer Barbuda es tenebrista, es decir que utiliza el claro-oscuro, una técnica muy de moda en la época que seguía sobre todo el gran Caravaggio, contemporáneo de Ribera. En España lo usó Zurbarán para pintar a sus monjes y bodegones.

El tenebrismo ilumina una zona del cuadro fuertemente dejando el resto en sombras. Ello provoca una mayor atención en el espectador atraído por el contraste. En este caso la luz ilumina al personaje principal y a lo que está haciendo, amamantar a su hijo. Mientras que en un segundo plano mucho más oscuro vemos la figura de su marido, además vestido de negro.


OTRAS PINTURAS DE ESTE TEMA

La pintura con este personaje tan peculiar no fue única en la época, de alguna manera estaban de moda. 

Por ejemplo Diego Velázquez nos deja detalles de enanos en su famosa Las Meninas, también pintó bufones de la corte como don Sebastián de Mora o el bufón Calabacillas. Personajes con discapacidades o características físicas peculiares que eran dignos de ser retratados.

Las mujeres barbudas existieron y científicamente se llama hipertricosis, también conocido como síndrome de Ambras . Su principal característica es el exceso vello en todo el cuerpo.

Otro caso de este síndrome de Ambrás lo tenemos en la corte francesa de Enrique II. Allí a final del XVI vivió Antonieta Gosalvus de origen español. Antonieta era una joven aristócrata que tenía toda la cara cubierta de vello. Fue retratada con gran realismo por una pintora:  Lavinia Fontana.

Pero quizás el precedente más claro de la mujer barbuda de Ribera fue un retrato de Juan Sanchez Cotan, al que estamos más acostumbrados a ver pintando bodegones y escenas monacales. Su mujer barbuda fue pintada en 1603. Se llamaba Brígida del Río pero la apodaron la la Mujer barbuda de Peñaranda, localidad donde residía y también fue un caso real que el pintor refleja de manera realista y fidedigna. 

barbuda de Peñaranda

A la Mujer Barbuda de Ribera o a las demás no se las representa como monstruos o una atracción de feria si no como una cosa curiosa, digna de ser pintada. Ellas siguieron llevando una vida relativamente normal, como el caso de la de Ribera con sus hijos y su marido. 

Un caso más moderno fue la francesa Clémentine Delait, de ella ya hay fotografías. Y para que se vea que nunca se avergonzaron de su aspecto sólo hay que fijarse en su epitafio. Este decía en 1923 : «Aquí yace Clémentine Delait, una mujer con barba«.


Es interesante ver que todos estos pintores retrataron a sus modelos lo hicieron de una manera considerada y tolerante a pesar de sus aspectos particulares.

Por ello merecen nuestro respeto y admiración.

Te sugiero ver la Mujer Barbuda de Ribera in situ en el Palacio de Pilatos. El palacio forma parte de nuestras rutas que puedes ver en https://www.toursevilla.com/tours/

Pedro I de Castilla es uno de los personajes más interesantes de nuestra Historia. Y es protagonista de muchas de las leyendas de Sevilla. Vivió en el siglo XIV, en plena Edad Media. Estableció su corte en Sevilla, su ciudad favorita, nos dejó la joya mudéjar que es el palacio de Don Pedro en el Alcázar y su reinado supuso una época de tolerancia para las tres religiones: cristianos, judíos y musulmanes.

La cabeza del rey don Pedro

El rey Pedro tenía una fuerte personalidad y muchos enemigos. Entre ellos la poderosa familia de los Guzmanes. Una de las leyes que Pedro había dictado era la prohibición de duelos nocturnos pues ya había muchas muertes en la ciudad. No obstante el propio rey cayó en la provocación del caballero Guzman y una oscura noche se enfrentaron a espadas junto a la plaza de la Alfalfa.

Una anciana oyó el ruido de la pelea y salió a la ventana con un candil. Del susto se le cayó pero reconoció al rey que huía tras haber matado a su oponente. El rey seguro de quedar impune prometió una recompensa y cortar la cabeza del culpable. La anciana finalmente se decidió a revelar la información desvelando el nombre del culpable.

Puesto que no iba a cortarse su propia cabeza, el rey resolvió poner un busto de piedra con su retrato en el lugar del duelo. Y alli sigue siglos después en memoria de aquella noche de hace 700 años. Una de las más interesantes leyendas de Sevilla.

El busto que vemos hoy es una replica de época de Felipe II del siglo XVI.

Leyendas de Sevilla 1. La Cabeza del Rey don Pedro, una historia de duelos
Retrato de Pedro I de Castilla, apodado el Cruel y el Justiciero. Rey protagonista de las mejores leyendas de Sevilla

Un rey legendario


Y sin embargo recibió el apelativo de Pedro el Cruel, aunque amado por los súbditos de Sevilla y aquí lo llamaron el Justiciero. Dos sobrenombres opuestos para un rey de personalidad múltiple del que se cuentan multitud de leyendas. Hoy os presentamos una que tuvo lugar en una céntrica calle sevillana y de la que aun nos queda un busto de piedra y un misterioso candil que cuelga de una ventana. Es una de las leyendas de Sevilla más curiosas, la de la Cabeza del Rey don Pedro. Pincha en el enlace y podrás ver mi vídeo.

Video con una de las leyendas de Sevilla, la de la Cabeza del rey don Pedro

El rey Pedro reinó diecinueve años y no tuvo un reinado fácil: terremotos, epidemias de peste, crisis económicas, revueltas nobiliarias, traición de su madre y hermanos. Sus dos hermanastros gemelos, Fadrique y Enrique condicionaron su vida. Fueron sus enemigos acérrimos y como imagináis intentaron arrebatarle el trono. A Fadrique lo mató Pedro en el mismo Alcázar de Sevilla, hay quien dice que aun se ven manchas de sangre en el suelo del palacio. Años después la venganza se consumó y Enrique mató a Pedro, no en Sevilla sino en Montiel (Ciudad Real).

Con la muerte del rey en 1369 una nueva dinastía subió al trono, los Trastámara, que siguieron una política distinta respecto a las otras culturas. Se puede decir que fue el fin de la tolerancia religiosa y el inicio de los problemas y persecuciones, sobre todo para la población hebrea.

Una nueva era empezaba en Castilla. La nueva familia reinante por supuesto intentó mancillar la reputación de su predecesor y este fue el origen del sobrenombre “el Cruel”. La Historia la escriben siempre los vencedores.

Pedro el Justiciero


Sin embargo, la memoria de Pedro perdura en su palacio dentro de los muros del Alcazar. El rey cristiano que comía y vestía como un musulmán. El rey cristiano que se rodeaba de consejeros judíos. El rey al que preferimos llamar el Justiciero.

Leyendas de Sevilla 1. La Cabeza del Rey don Pedro, una historia de duelos
Busto de piedra, recuerdo de la cabeza del rey don Pedro, en una de sus leyendas de Sevilla

Para conocer mejor las andanzas del rey Pedro qué mejor que contratar una visita guiada de Toursevilla. El Alcázar sin ir más lejos es una mina de leyendas de Sevilla. Sigue este enlace: https://www.toursevilla.com/tours/

San Cristóbal es uno de los santos más populares, su festividad es el 10 de julio y es el patrón de viajeros, conductores y transportistas. Tiene una antigua y curiosa leyenda relatada en el siglo XIII por Jacobo de la Vorágine en su Leyenda Dorada.

En origen este personaje no se llamaba así, sino Réprobo. Vivió en Licia, actual Turquía en el siglo 3 o 4 después de Cristo y según la tradición era un gigante de más de 2 metros y hay quien dice que medía hasta 6. Su tarea era cruzar a la gente en un rio de un lado a otro. Un día tuvo que llevar a un niño y cogió una rama de palmera para apoyarse que en ese momento floreció milagrosamente, además al cruzar con el niño notó que era muy pesado. El niño era Cristo y Cristóbal se dio cuenta que estaba transportando al mundo sobre de sus hombros. Fue entonces cuando se convirtió al cristianismo. Y su nombre paso de Réprobo a Cristóbal, que en griego quiere decir el portador de Cristo. Desde entonces es el protector de los que viajan haciendo referencia a su oficio de transportista de personas y se le representa cruzando el río con la ropa mojada, con la palmera como cayado y con el niño en sus hombros que lleva el orbe en la mano, mundo sobre el que reina Dios.


San Cristóbal en Sevilla

En Sevilla hay muchas representaciones de San Cristóbal pero nos centraremos en dos: la de Martínez Montañés de la Iglesia del Salvador y la del italiano Mateo Pérez de Alesio de la Catedral de Sevilla.

El San Cristóbal de Martinez Montañés es una obra de 1595 y una de las primeras esculturas de su autor. La talla hecha en madera es verdaderamente impresionante con todos sus músculos y venas perfectamente delineados, es un perfecto ejemplo del naturalismo barroco sevillano. También el tratamiento de las ropas mojadas y del cabello del santo son dos de los elementos a destacar.

San Cristóbal en Sevilla
San Cristóbal, obra de Martínez Montañés.

El San Cristóbal de la Catedral (cuya imagen encabeza este artículo) es una pintura al fresco, esta en un muro del crucero al lado de la tumba de Cristóbal Colón, que se coloco allí en 1898 al lado del santo de su mismo nombre, y ambos relacionados con los viajes y el transporte. La obra es de un italiano, Mateo Pérez de Alesio, de 1584. Alesio había sido discípulo de Miguel Ángel y había colaborado con él en la Capilla Sixtina realizando una pintura del arcángel San Miguel. Como las pinturas de su maestro son monumentales, dinámicas y con colores vivos y llamativos.

San Cristóbal en Sevilla
Tumba de Cristóbal Colón en la Catedral de Sevilla.

El San Cristóbal de Alesio está firmado en una esquina. Es un detalle de un loro o papagayo que lleva entre sus garras un papelito, en el está anotado el nombre: Mateo Pérez de Alesio, el origen: italus, y el año en números romanos: 1584.

Al lado del San Cristóbal de la Catedral hay un altar con una pintura de Luis de Vargas, la Genealogía de Cristo. Según la tradición Alesio admiraba a este pintor y en una ocasión le dijo: «vale mas la pierna (gamba en italiano) de tu Adán que todo mi San Cristóbal». Esta anécdota hizo que a la pintura de Vargas se la conozca como “la gamba”.

Para saber más sobre San Cristóbal y sus representaciones pictóricas en Sevilla aquí tenéis mi vídeo de Seville History Lovers.

¡Espero que os guste y que San Cristóbal proteja vuestros viajes!

Bajo su encanto se han rendido sultanes y emperadores, nobles y plebeyos. Es mágica, misteriosa y divina. Crisol de culturas enmarcadas en adoquines e impregnada de flamenco, arte y poesía. Aunque la conozcas, siempre querrás volver. Más aún después de conocer estas 10 curiosidades que tal vez no conocías sobre Sevilla:


Aquí nunca serás turista

Los sevillanos son, sin duda alguna, el gentilicio más hospitalario del mundo entero ¡y no es una exageración andaluza! Nunca serás tratado como un turista sino como un invitado, muchos han amado tanto a su gente que se han quedado aquí para siempre.


Todo aquí es más barato

Sevilla en comparación con otros destinos europeos, incluso españoles, es una de las ciudades más baratas en las que puedes pasar tus vacaciones. Páginas como expatistan.com, reflejan como en Sevilla, podrás disfrutar gastando menos de la mitad de lo que gastarías en otras ciudades.


Puedes llegar desde cualquier parte del planeta

Llegar a Sevilla más fácil de lo que imaginas. Conexiones aéreas desde los principales aeropuertos europeos, trenes que llegan de toda España, autovías modernas y hasta cruceros que atracan en el Guadalquivir, la hacen una de las ciudades más accesibles de Europa.


Sevilla es cultura y cultura es Sevilla

Es una de las ciudades con mayor número de eventos culturales. Todos los días, podrás disfrutar de decenas de eventos, conciertos, obras de teatro, festivales, cine, lugares únicos, música, baile y muchas otras actividades para descubrir otra Sevilla.


Un museo a cielo abierto

Pasear por cualquier calle de Sevilla es como caminar por los pasillos de un inmenso museo al aire libre. Y no sólo edificios modernos, con las técnicas más avanzadas de construcción, sino auténticas joyas de llenas de historia.


La cerámica de Triana, tesoro escondido

La alfarería andaluza es famosa mundialmente por su delicados y coloridos diseños. En Triana encontrarás a maestros artesanos que ofrecen directamente sus obras de arte, a precios que te dejarán con la boca abierta.


Roma, fuera de Italia

Julio César se enamoró de Híspalis, la protegió como una joya apreciada. Del pasado romano, aún puede apreciarse ampliamente en la ciudad numerosos templos, columnas, calles y vestigios del imperio. Te sentirás todo un legionario al disfrutar de su belleza.


Historia sefardí

La judería sevillana, en los barrios de Santa Cruz, Santa María la Blanca y San Bartolomé, es la más antigua de España. Vestigios de sus construcciones, pasadizos secretos e historias ocultas te seducirán. No dejes de visitar el Centro de Interpretación de la Judería de Sevilla, donde te sumergiras en una historia llena de magia y aventuras.


Sevilla para andar

Descubrir, al final de un callejón, una plazoleta de naranjos, una bella fuente y un bar que invita a sentarte a degustar una paella con un buen vino, es de esas cosas que no dicen las guías turísticas y que hacen de Sevilla una ciudad única en el mundo. Perderse en Sevilla y terminar en sitios insospechadamente celestiales, es uno de los infortunios más afortunados que existen.


En bici todo va ‘rodado’

Conocer esta ciudad en bici es una delicia. Sevilla es muy plana, con un clima envidiable y con carriles de bici seguros, que recorren las zonas más atractivas. Hacer un tour en bici, te encantará. Es ideal para toda la familia, divertido y con la ayuda de un guía, todo irá ‘rodado’

Sea por unos días o para quedarte, Sevilla siempre estará con sus brazos abiertos esperando por ti. Me encantaría poder mostrarte el encanto de mi ciudad desde una perspectiva única y maravillosa, conoce todo lo que tengo para ofrecerte en https://www.toursevilla.com/

En 1518 Fernando de Magallanes (Fernão de Magalhães en portugués) había propuesto su idea de llegar a las Molucas para conseguir especias al rey Manuel I de Portugal. Ante la negativa de éste presentó su proyecto al joven emperador Carlos I de España y V de Alemania, por entonces el más poderoso monarca de la época. En pleno expansionismo del reino de Castilla, el emperador apoyó la empresa y dio a Magallanes el dinero necesario para fletar cinco barcos con 244 hombres. La expedición iba a ser económicamente muy rentable si conseguían comerciar en las Islas Molucas y conseguir allí las preciadas especias: Clavo, Canela, Pimienta, Jengibre, Nuez Moscada…

Por qué eran importantes las especias

Por qué eran importantes las especias en la primera vuelta al mundo

En la Europa del siglo XVI las especias estaban casi o tanto más valoradas que el oro. Su valor residía por un lado en la conservación de alimentos y eran además un ingrediente para perfumes, recetas médicas y un lujo para los platos de una Europa cada vez mas rica y refinada. Como las sedas, las porcelanas y por supuesto, el oro y la plata, había una gran demanda de especias. Y el lugar para encontrarlas estaba lejos, al otro lado del mundo, en las exóticas Islas de las Especias, o la Especiería, llamadas Molucas y hoy correspondiente al archipiélago Indonesio.

Para llegar allí estaba la ruta habitual bordeando África y cruzando el Indico. Pero esa zona estaba en poder portugués. Una nueva ruta surgió en la mente de Magallanes, navegar hacia el oeste cruzando el Atlántico, encontrando un paso marítimo al Pacifico (mas tarde conocido como el Estrecho de Magallanes) y llegando tras la larga travesía a las Islas de las Especias. El viaje de vuelta se haría bordeando India, surcando el océano Indico y pasando al Atlántico al rodear África.

Tres años de aventuras y penalidades duró este viaje. De los 245 hombres que partieron solo 18 sobrevivieron, de los cinco barcos que comenzaron la expedición, solo uno, de simbólico nombre, regresó a Sevilla: la Nao Victoria.

En el camino motines, naufragios, enfermedades, luchas internas y con los indígenas amenazaron el viaje. Sin embargo, a pesar del gran número de pérdidas humanas el objetivo de la expedición fue cumplido: comerciaron con éxito, volvieron cargados de especias y además fue la primera vez que quedó 100% demostrada la redondez de la Tierra. Un hito que al principio no buscaban, habían realizado por primera vez en la Historia la Primera Vuelta al Mundo.

Por qué Sevilla

Magallanes y Elcano: La primera vuelta al mundo 1519-1522

La ciudad andaluza fue el punto de partida y de llegada de este viaje.

Sevilla se convirtió en 1503 el centro mundial del comercio con América. Esta decisión que tomo la reina Isabel de Castilla estuvo motivada por la posición estratégica de la ciudad andaluza atravesada por un rio, el Guadalquivir, que era navegable hasta su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda, lo que permitía el arribo de las naves 80 km tierra adentro, esto hacía que Sevilla fuera mucho más segura que cualquier otra ciudad de la costa atlántica. El Guadalquivir fue por tanto la puerta de entrada de los primeros productos llegados del Nuevo Mundo: tomates, maíz, tabaco o cacao. Y por supuesto oro e ingentes cantidades de plata de las minas de México y Potosí. De Sevilla también partían todas las expediciones de Ultramar gestionadas por la Casa de la Contratación en dependencias actuales del Real Alcazar.

El Puerto de Sevilla en Agosto de 1519 vio partir hacia Sanlúcar de Barrameda primero y luego hacia el oeste los cinco barcos capitaneados por Fernando de Magallanes en busca de las Islas de la Especiería.

Un portugués y un español

Magallanes y Elcano: La primera vuelta al mundo 1519-1522

Fernando de Magallanes, capitán e ideólogo de la expedición organizó esta empresa con la ayuda del cosmógrafo también portugués Rui Faleiro. Sin embargo en la expedición iban además hombres de 10 nacionalidades, de los cuales 166 eran españoles.

Magallanes tuvo la mala fortuna de morir a mitad del viaje en una escaramuza con los indígenas en las Filipinas (serian llamadas así años más tarde en honor al rey Felipe II). La suerte quiso que al mando de la expedición quedara un experimentado marino vasco de Guetaria (Guipúzcoa), Juan Sebastián Elcano. Él fue quien finalizo el viaje en Sevilla el 13 agosto de 1522 cuando la maltrecha nao Victoria con 18 supervivientes remontó el Guadalquivir y llegó a nuestra ciudad.

De tal manera que la hazaña quedó compartida por dos navegantes, de dos naciones diferentes: la española y la portuguesa.

La primera vuelta al mundo estaba hecha, y con ella se demostraba la redondez de la Tierra, dado que marchando siempre en la misma dirección, se llegaba al punto de partida. El emperador Carlos I, al recibir a Juan Sebastián Elcano, le dio como escudo un globo terráqueo con la leyenda en latín: Primus circumdedisti me («El primero que me rodeaste»). Y además 500 ducados de renta al año.

Qué podemos ver en Sevilla en relación con la Primera vuelta al Mundo

Qué podemos ver en Sevilla en relación con la Primera vuelta al Mundo

Además del rio Guadalquivir, que fue testigo del comercio y las expediciones al Nuevo Mundo y mas allá hay lugares históricos y monumentos en Sevilla que nos informan e ilustran sobre este evento tan importante y sobre la Historia de la capital andaluza en el siglo XVI. Estos son los mas destacados:

  • Torre del Oro. Construida como parte de la Muralla en el siglo XIII por los musulmanes, fue el punto de partida y llegada de los viajes a Indias. Hoy alberga un interesante Museo Naval y expone con claridad los principales acontecimientos sobre la Primera Vuelta al Mundo.
  • Archivo de Indias. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, alberga en su interior un verdadero tesoro. Allí se encuentra toda la documentación sobre este viaje. Por desgracia los documentos están reservados a los investigadores y es bien poco lo que dejan ver al público general. La impresionante Exposición “El Viaje más largo” sobre la vuelta al mundo que ha albergado de Septiembre a Febrero se puede visitar ahora en la ciudad de San Sebastián.
  • Monumento a Juan Sebastián Elcano. Fuente construida en los años 70 por el escultor Antonio Cano Correa. Es el homenaje de Sevilla a la figura de este navegante vasco.
  • Monumento a la Primera Vuelta al Mundo en la calle Adriano. Mas reciente del año 2014 es este monumento hecho en mármol que recuerda la expedición. Estáestratégicamente situado en el antes llamado Monte del Baratillo del Barrio del Arenal, barrio marinero por excelencia en aquel tiempo.
  • Esfera armilar-Milla 0 junto al “Muelle de las Mulas” en la Plaza de Cuba. De aquí salieron y aquí volvieron los expedicionarios. A pocos metros de la Torre del oro, esta gran esfera es un tributo a las expediciones científicas que cambiaron nuestro mundo.
  • Capilla de la Virgen de la Antigua (Catedral de Sevilla). En la capilla mas grande de la Catedral se veneraba en el siglo XVI especialmente esta preciosa imagen de una Virgen gótica. A ella se encomendaron nuestros expedicionarios y allí volvieron para dar gracias por la vuelta los 18 supervivientes. Una placa en el suelo a la entrada de la Capilla recuerda el nombre y oficio de los que volvieron.
  • Fundacion Nao Victoria y replica de la Nao Victoria. Junto al rio, en los bajos del Paseo Marqués del Contadero. Actualmente es la exposición mas interesante y concreta que tenemos sobre la Primera Vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano. Aunque no es muy extensa se cuenta el viaje de manera didáctica y nos permite sobre todo visitar la replica del barco protagonista anclado a orillas del rio. Por un rato nos podremos sentir marineros de hace 500 años que surcaron amplios mares desconocidos y realizaron gestas hasta entonces inéditas en la Historia de la Humanidad.

Una pregunta muy habitual entre todos los visitantes de la ciudad de Sevilla es conocer por qué aparece en término NO-DO de manera constante por toda la ciudad. Para conocer el significado hay que remontarse a la historia. Por allá tan lejos como en el siglo XIII, el Rey Alfonso X, llamado Alfonso el Sabio, gobernaba el reino de Castilla. Su conocimiento y sabiduría eran legendarias. Sin embargo, al parecer, sus dotes como gobernante eficiente no lo eran y las arcas del reino estaban muy disminuidas.

Alfonso X siempre tuvo un particular aprecio a Sevilla. Tal era el aprecio de Alfonso X que, como agradecimiento, construyó a la Virgen la Parroquia de Santa Ana, en Triana y en Sevilla, el mayor astillero de Europa.

Su hijo Sancho, en búsqueda de recomponer el orden y las finanzas reales, comenzó una rebelión con el apoyo de su madre la reina Violante de Aragón. Poco a poco Sancho fue ganando adeptos en todo el reino de Castilla, al punto de levantar un ejército mucho más poderoso que el de su padre. Alfonso el Sabio, huyendo del ejército formado por el infante y sabiendo que sería protegido por su amada ciudad, se refugió en Sevilla.

Sancho, rehuía a atacar frontalmente a su padre y su campaña, básicamente, se basó en ir ganando adeptos alrededor de la península. Al saber que el viejo Rey, estaba en Sevilla, detuvo su avance en Córdoba. Muchos de los guardianes de Alfonso, le abandonaron en favor de Sancho, pero otros permanecieron incólumes ante el Rey.


Una cuestión de agradecimiento

En agradecimiento a este gesto de lealtad, el Rey Alfonso X, en los últimos días antes de morir, le heredó a Sevilla el logogrifo que hasta hoy la acompaña: las palabras “NO” y “DO” con una madeja de hilo de oro en el medio para completar el símbolo NO8DO, es decir, “No Madeja Do” o lo que es lo mismo: “No me ha dejado”.

Existen muchas otras versiones del origen del signo. Una de ellas atribuye el origen del nombre al latín Nomine Domini: “en el nombre de nuestro señor”. Esto se basa en inscripciones que aparecen en la torre de la Giralda y en versiones de historiadores de la ciudad.

Otros historiadores, explican el símbolo de Sevilla, basándose en la posible significación del nudo como representación gráfica del nudo de Hércules, a quien la leyenda atribuye la fundación de Sevilla.

Otras versiones, un poco más rebuscadas, atribuyen la existencia del nudo a la simbología numérica-cabalística del 8 como símbolo de la dualidad y origen del resto de los números.

Aunque por mucho tiempo, no ha sido el estandarte oficial de la ciudad, su uso en múltiples actos y como signo inequívoco de la ciudad, se ha tomado como su logotipo y su símbolo en todas partes. Ir caminando por Sevilla, es como recorrer un inmenso museo, donde cada piedra y calle tiene un significado, una historia y la belleza de nuestros antepasados inmersos en ella.

Descubrir estos pequeños rincones llenos de la grandeza de esta bella ciudad es un tesoro invaluable y que debes hacer con un guía especializado. En TourSevilla descubrimos el encanto de Sevilla en un viaje a su historia.

No existe visión más sublime que estar de espaldas al Guadalquivir en un atardecer sevillano y tener de frente al sol reflejado en la Torre del Oro. Majestuosa, imponente y regia, se erige como un soldado incólume, guardián de una ciudad que se rinde a sus pies.

Por sus pies, pasan todos los días, miles de turistas y ajetreados sevillanos de camino a sus quehaceres cotidianos. Sin embargo ¿Conocen todos la historia, importancia y origen del nombre de la Torre del Oro? La torre del oro es, solo por debajo de la Giralda y la catedral de Sevilla, símbolo inequívoco de la ciudad.


Una historia es fascinante y maravillosa

Fue erigida en el año 1220, durante el imperio Almohade, como una torre defensiva a la ciudad. Este conjunto de torres y murallas, cerraba el acceso al Arenal, formando un perímetro defensivo junto a la Torre de Plata, la torre Abd al-Aziz y el Alcázar.

Fue abandonada, reconstruida, saqueada y remodelada muchas veces. Incluso fue propuesta su demolición con el fin de ensanchar el paso de carruajes y así, permitir un paso más recto a Triana. Los ciudadanos de Sevilla, presentaron una fuerte oposición a este proyecto y elevaron su queja al Rey, quien intercedió en favor de la conservación de la Torre.

Protagonista histórica de batallas legendarias, aparece como símbolo en escudos como el de Avilés y Cantabria. Ha sido prisión, templo de devoción y actualmente, bajo la protección de la armada española, es parte del museo naval y parte importante del paseo marítimo.

Un dato muy curioso sobre la torre, es que mide solo 36 metros, muchos visitantes se sorprenden, pues la imaginan mucho más alta, aunque no por ello se debe despreciar la majestuosa vista desde su mirador en su última torre. Desde este mirador, se puede tener una vista privilegiada y de 360º de Sevilla, Triana y todo el esplendor del Guadalquivir.

Ahora bien,


¿Por qué se le llama Torre del Oro?

Existen varias leyendas sobre el nombre de la torre. La primera dice que ahí se guardaba el oro proveniente de las Américas, dada su cercanía con el puerto y su posición defensiva. Aunque tenga cierta lógica estratégica, lo cierto es que el oro que venía de las colonias españolas en América, se resguardaba en la Casa de la Contratación, lo que hoy es el Archivo de Indias, ya que después era llevado a la casa de la moneda, lo que hoy ocupa los espacios del teatro de la fundición en el Arenal.

Otra de las leyendas más difundidas dice que la torre estaba cubierta de azulejos que la hacían brillar a la luz del día. Nuevamente, y a pesar de la suntuosidad de algunas construcciones árabes, la torre fue solo una torre defensiva sin mayor importancia arquitectónica o religiosa a fin de ser tan ostentosa. Pero, se han realizado levantamientos que han concluido que no hubo azulejos recubriendo su superficie.

El nombre de la Torre de Oro, se debe a su construcción en mortero de cal y paja prensada, este material en contraste con la luz del sol le da un brillo espectacular. De hecho, si tenemos la suerte de estar frente a la torre en un atardecer en Sevilla, podremos ver su fulgor y entenderemos perfectamente porque tiene ocho siglos llamándose la TORRE DEL ORO.

Sevilla está llena de sitios llenos de encanto, historia y mucha tela que cortar. En TourSevilla te llevamos por muchos sitios como este, en los que te impregnarás de la tradición y daremos un viaje en el tiempo dentro de una ciudad con tres mil años de historia viva. 

En una amplia estancia del Alcazar de Sevilla hay una serie de 6 enormes tapices de casi 40 metros cuadrados de superficie. Cinco de ellos representan escenas de una guerra, pero el sexto es diferente, muestra un extraño mapa del continente europeo y norte de África con la particularidad de que todo está al revés, el norte al sur, el este al oeste y viceversa. A un lado se sitúa un venerable anciano de barba blanca que porta un compás en la mano, es el diseñador del mapa, el flamenco Jan Vermeyen, con la otra sujeta una cartela escrita en español antiguo, en ella leemos como hay que entender este extraño mapa ya que el cartógrafo sabía que no sería fácil a primera vista.

El mapa se enmarca entre dos grandes columnas con los símbolos del emperador Carlos V, las columnas de Hércules con la leyenda Plus Ultra y el águila negra de dos cabezas de los Habsburgo. En la parte superior una inscripción en español, en la inferior una en latín, la lengua internacional de la época. La colección de tapices y su original mapa nos hablan de la expedición militar a Túnez en 1535 que emprendió el emperador Carlos V contra su enemigo Solimán, apodado el Magnifico.

¿Quién era Solimán el Magnífico?

¿Quién era Solimán el Magnífico?

Menos de un siglo antes, en 1453, la ciudad cristiana de Constantinopla, había sido conquistada por los musulmanes otomanos. Su nuevo nombre seria Istambul, las iglesias fueron transformadas en mezquitas, pero su fama, su poder comercial y artístico siguieron creciendo con los nuevos dueños. La dinastía otomana provenía de las estepas de Asia Central y poco a poco fueron controlando todo el territorio occidental de Asia y la riqueza de la ruta de la Seda.

A la muerte de su padre Selim II subió al trono su hijo Solimán. Un nuevo sultán que pronto se reveló como un poderoso monarca con intención de agrandar su imperio y embellecer su capital.

A Solimán, se le conoce con el apelativo de Magnifico por el esplendor y la riqueza de su corte, además de por su fama personal de monarca generoso y desprendido. Sus posesiones con la base de Turquía irían desde Hungría hasta Irak y desde Yemen hasta las estepas rusas al oeste del mar Caspio.

¿Quién era el emperador Carlos?

¿Quién era el emperador Carlos?

Carlos I de España y V del Imperio alemán fue el primer monarca de la dinastía Habsburgo. Nieto de los Reyes Católicos heredó el trono en 1517 y se dedicó a mantener y a ampliar los territorios hispanos en todo el mundo conocido que ahora también incluía las Indias Occidentales, pronto llamado América. Desde España a las Indias, además Austria, Alemania, los Países Bajos, Bélgica y en Italia Sicilia, Nápoles y Cerdeña.

Los Otomanos y los Habsburgo, Turquía y España, dos grandes imperios frente a frente.

La conquista de Túnez

El norte de África era un polvorín. Túnez estuvo en poder de los bereberes que eran vasallos del emperador, pero en 1534 los turcos conquistaron la ciudad para Solimán. Menos de un año después el emperador Carlos intentaba recuperarla. ¿Tendría éxito?

Además, la costa mediterránea española era frecuentemente atacada por piratas norteafricanos que en sus incursiones capturaban cristianos para hacerlos esclavos, miembros de su ejércitos o mujeres para formar parte de su harén. El más temible pirata se llamaba Barbarroja, tenia su sede en Argel, pero los financiaba desde la lejana Istambul el poderoso sultán Otomano Solimán. Es por eso qué con la conquista de Túnez, Carlos intentaba frenar las incursiones de los piratas y ampliar su influencia en el Mediterráneo contra el influyente sultán turco.

El tapiz del mapa

El tapiz del mapa de los Reales Alcázares

En esta ocasión salió vencedor, Túnez fue conquistada por los españoles en 1535 y su victoria quiso representarla en una serie de tapices. Los originales fueron hechos en Bruselas y firmados por Pannemaker.

En el siglo XVIII los originales estaban tan dañados que Felipe V encargó en 1.740 las copias en seda y lana que ahora se exponen. Fueron fabricados en Madrid, en la Real Fabrica de Tapices de Santa Bárbara. Uno de ellos esta firmado por Fco. Y. Vandergoten.

De los 10 tapices producidos en la década de 1730 seis se encuentran en esta sala del Alcázar de Sevilla y los otros cuatro están en Madrid. El mas original es sin duda el que representa el mapa, con la particularidad de que tiene una visión desde España hacia África, con lo cual África queda arriba y Europa abajo.

La expedición marítima salió desde el puerto de Barcelona y a ella se le unieron las famosas galeras genovesas. Tras una parada en las islas Baleares siguieron rumbo a Túnez.

Los demás tapices no representan mapas pero sí que juegan con los puntos de vista, y unos tienen la visión desde la tierra y otros desde el mar, de manera que muestra de una manera novedosa y moderna las diferentes escenas como si de una cámara de cine se tratara.

No era el primer mapa que se hacía de esta manera con orientación sur-norte. Pero este es especialmente detallado, solo hay que mirar al revés. Después de todo la orientación con el norte arriba es arbitraria, ya que depende de donde esté situado el espectador. Y aun así hay pistas en el mapa, encontramos brújulas o rosas de los vientos con su aguja siempre señalando al norte… ¡Para que no perdamos nunca nuestro rumbo!

¿Se puede representar al Amor?¿Tiene el hombre la capacidad con sus manos y su mente de llevar al mundo material algo tan sublime? Pues ¡Sí que la tiene! Gustavo Adolfo Bécquer, con su pluma llevó al papel el tenue suspiro de un enamorado, así como las lágrimas de rabia y decepción de un desamor en cada una de sus obras.

El legado de las obras de Bécquer es inestimable, su prosa y sus poemas son de un valor inmaterial que lo han elevado a la cúspide de los poetas españoles de todos los tiempos. Su obra inspiró a autores de la talla de Rubén Darío y Antonio Machado, entre otros. La sutileza de sus poemas toca lo más excelso del amor y se colocan como joyas de la literatura española.

Pero, como Bécquer refleja en su obra lo bello y crudo del amor, lo hicieron los hermanos Álvarez Quintero y el escultor Lorenzo Coullaut Valera, cuando rindieron este sentido homenaje al poeta y, en definitiva, al amor.

Como bienvenida al hermoso Parque María Luisa, podemos apreciar esta magnífica obra en donde se representan la complejidad de las obras del poeta sevillano y en particular inspiradas en su poema “El amor que pasa”.

El Parque de María Luisa, un marco inmejorable

La ubicación de la obra no pudo haber estado en una mejor posición. El parque María Luisa, pulmón vegetal de Sevilla y declarado como Bien de Interés Cultural por su relevancia dentro de la geografía sevillana.

En medio de la glorieta podemos apreciar en impecable mármol blanco un busto del poeta elevado sobre un fuste. A sus pies un diseño octogonal en donde se van representando cada una de las etapas del amor, también esculpidas en mármol blanco y bronce.

La representación de tres jovencitas, trajeadas de la época, cada una inmersa en un estado del amor se encuentra a uno de los lados del octógono. Esta pieza, esculpida de una única pieza de mármol blanco representa, cronológicamente al: Amor Ilusionado, el Amor Poseído y el Amor Perdido.

Cupido, esculpido en bronce dispara sus flechas envenenadas como símbolo del Amor que Hiere a un yacente joven que clama piedad y en representación del Amor que Mata.

Una de las figuras centrales de la obra, no fue esculpida por ningún artista. Se trata de un ciprés de los pantanos o Sauce Llorón como es conocido en algunas regiones de América. Este árbol es originario del Mississippi y se calcula fue plantado hacia el año 1850. Esta planta tiene una vida promedio de 300 años y su altura puede llegar hasta los 45 metros.

Precisamente el crecimiento del Ciprés, ocasionó que, en el año 2016, se realizará una restauración mayor a la escultura. El perímetro del tronco había crecido más allá del nivel del octágono inicial de la obra, hubo que replantear la configuración de la misma y ahora podemos observar un eneágono.

Producto del paso del tiempo, vandalismo y descuido, la obra se ha tenido que restaurar varias veces. La primera restauración de la obra, en 1918, estuvo a cargo del mismo arquitecto de la Plaza de España. Esta restauración consistió en reemplazar la original verja de hierro deteriorada y  que circundaba a la pieza, sustituyéndola por una falca de piedra.

Pese a todas las restauraciones y maltratos que ha sufrido la obra, sigue siendo un lugar de encuentro de enamorados, quienes rinden tributo al poeta con ramos de flores, poemas y candados con iniciales como símbolos de amor eterno e inseparable.

Sevilla está llena de azulejos, no es raro pasear por cualquier lugar y ver gran cantidad de azulejos interesantes. A continuación te ofrecemos una lista de los más interesantes, con una breve introducción acerca de lo que puedes ver.

Azulejos de la Plaza de España

Repartidos por toda la Plaza de España se encuentran 48 azulejos representativos de las 46 provincias y los 2 archipiélagos que había en 1929. Además, la mayoría de la ornamentación que rodea los murales y la Plaza de España también está hecha en azulejo cerámico.

Azulejos de Cervantes

Para conmemorar el tercer centenario de su muerte se crearon una serie de murales conmemorativos que se repartieron por las zonas de Sevilla que aparecieron en sus novelas. Se pueden encontrar por Calle Betis, Adriano, en la Plaza del Pan… No deja de ser una buena opción intentar descubrir todos los rincones de la literatura de Cervantes.

Homenaje a los literatos sevillanos

Azulejos conmemorativos de Bécquer, Aleixandre, Cernuda, Lope de Vega o Machado se encuentran repartidos por toda la ciudad, en las zonas donde nacieron, estudiaron o donde vivieron.

Via Crucis de la Cruz del Campo

Desde 1630 se hacía este Via Crucis desde la casa Pilatos hasta la Cruz del Campo, situada en pleno Nervión (anteriormente en las afueras). Teóricamente, esta ruta tiene los mismos pasos que desde el Monte del Calvario al Pretorio de Pilatos y es por ello por lo que el palacio adquiere este nombre.
Aunque en la antigüedad tenía 12 estaciones, en la actualidad son 14 azulejos y cruces sobrios y rehabilitados, repartidos por la ruta.

La calavera de la Bella Susona

Hace referencia a una leyenda popular sevillana por la que una mujer judía, a finales del siglo XV, contó a su amante cristiano las conspiraciones que su padre preparaba. Como resultado, se ganó el odio tanto cristiano como judío y se vio obligada a huir buscando una nueva vida.

Al morir, atormentada, dejó orden de que su cabeza se colocase en la puerta de su casa. En el supuesto lugar de esta calavera se colocó el azulejo conmemorativo a la leyenda, que representa la calaver y cuenta la historia allí acontecida.