EL CEMENTERIO DE SAN FERNANDO: TOREROS, FLAMENCOS Y ARTISTAS.

EL CEMENTERIO DE SAN FERNANDO: TOREROS, FLAMENCOS Y ARTISTAS

Varios cementerios del mundo son famosos por las personalidades que acogen o por su valor artístico. Entre ellos el cementerio de Père-Lachaise de Paris donde se encuentra la tumba de Víctor Hugo, Oscar Wilde o Frederic Chopin, el cementerio judío de Praga, el cementerio de Arlington en Washington…

El cementerio de San Fernando en Sevilla en el barrio de San Jerónimo al norte de la ciudad alberga autenticas obras de arte y en el reposan restos de los sevillanos mas ilustres de los siglos XIX y XX. Pasearemos por las tumbas de famosos toreros, cantaores, escultores y pintores que han dejado huella en nuestra ciudad.

Entrando por la puerta principal se encuentra un bello azulejo de la Virgen de la Soledad, primera que procesionó por este barrio alejado del centro de Sevilla. La avenida central flanqueada por cipreses recibe el nombre de Avenida de la Fe. A la izquierda encontramos inmediatamente el llamado el rincón de los toreros.

EL RINCÓN DE LOS TOREROS

EL CEMENTERIO DE SAN FERNANDO: TOREROS, FLAMENCOS Y ARTISTAS.

Su obra maestra es sin duda el mausoleo del torero Joselito el Gallo.

El autor de este grupo escultórico fue Mariano Benlliure, escultor valenciano, quien la realizo en 1922, dos años después de la trágica muerte del torero.

Joselito, torero sevillano, había sido con su amigo y rival Juan Belmonte, la estrella del toreo en los inicios del siglo XX. Tuvo la mala fortuna de morir cogido por un toro en la plaza de Talavera de la Reina en 1920.

Su cortejo fúnebre por las calles de Sevilla fue famoso y multitudinario. Esta procesión póstuma es la que representa su sepulcro, un grupo escultórico en bronce donde varios personajes portan el cuerpo del torero con el rostro dramáticamente tallado en marfil.

Entre ellos esta su hermano el también torero Rafael el Gallo, su cuñado el insigne torero Ignacio Sanchez Mejías, protagonista de un famoso poema de Garcia Lorca, el ganadero Eduardo Miura y una chiquilla gitana en el frente que porta una estatuilla de la Esperanza Macarena.

La celebre Virgen Macarena se vistió de luto excepcionalmente en homenaje cuando murió Joselito. Aun porta en su vestido las esmeraldas que le regalo el torero, las conocidas como “mariquillas”.

Además del impresionante conjunto de Benlliure también se encuentran en esta zona la mas modesta tumba del torero Espartero. Famoso en el siglo XIX también murió en la plaza en 1894 con apenas 30 años.

La columna rota de su tumba hace referencia a su temprana vida truncada. En su tumba esta grabado en una estala de mármol “Murió por el arte 27 de mayo de 1894” En 1984, casi cien años mas tarde otro torero mítico: Paquirri también murió en una plaza de toros. Su escultura en bronce en actitud desafiante es una de las mas impresionantes del cementerio.

Rival y amigo de Joselito a principios del siglo XX fue Juan Belmonte, el “Pasmo de Triana”. Su arte revoluciono el toreo. Murió en los años 60 de muerte natural y en su moderna tumba de estilo cubista y color negro integro no hay ninguna referencia a su profesión.

Fue además intelectual autodidacta y amigo de famosos escritores y artistas como Valle Inclán, Ernest Hemingway o Ignacio Zuloaga. No muy lejos esta la tumba de Manuel González, otro insigne torero cuya tumba adornan los símbolos del toreo: capote, espada y manoletinas. También esta la partitura de un pasodoble a el dedicado. A

demás de toreros en este rincón se encuentran otros importantes monumentos como el dedicado a la tonadillera Juana Reina o a Antonio el Bailarín. Hay toreros y hay artistas del flamenco, en este caso un guitarrista, el sevillano Niño Ricardo, aunque su verdadero nombre era Jesus Cerrapi.

Una preciosa tumba con un ángel y una guitarra, la mirada del ángel y el mástil de la guitarra se dirigen hacia el cielo. Siguiendo por la avenida de la Fe vemos en la izquierda una tumba con una magnifica escultura de un Cristo yacente. Se trata de la tumba de Juan Vázquez, ganadero sevillano. El Cristo es del escultor Delgado Brackembury realizado con gran realismo en 1930.

EL CRISTO DE LAS MIELES

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Una de las tumbas mas polémicas y a la vez mas representativas de este lugar es la del escultor Antonio Susillo.

Fue famoso artista sevillano a finales del siglo XIX y estuvo bajo el mecenazgo de los duques de Montpensier. Para su palacio realizo la serie de 12 esculturas de sevillanos ilustres que adorna la fachada lateral del palacio de San Telmo. También la escultura de D.Miguel Mañara junto al Hospital de la Santa Caridad.

Su vida sin embargo sufrió muchos altibajos y debido a una fuerte depresión se suicido en 1896. A pesar de que la religión católica no permite el enterramiento de suicidas en lugar sagrado se hizo una excepción con Antonio Susillo y hoy su tumba ocupa un lugar central en el cementerio bajo una escultura suya, el monumental Cristo de las Mieles.

Este curioso nombre viene motivado por una leyenda. Un caluroso verano se vio como la miel salía de la boca de esta escultura. Considerada en principio un milagro se le dio al Cristo este nombre de Cristo de las Mieles. Poco después se comprobó que la escultura estaba hueca en la zona de la garganta para aligerar el peso de la misma. A través de la boca abierta las abejas habían hecho un panal que con calor se derritió provocando que saliera la miel por la boca del Cristo. Pero con este bello nombre se quedó la escultura. Esta sobre un montículo que representa al Gólgota en el centro del cementerio.

EL ESCULTOR ANIBAL GONZALEZ Y EL CRISTO DEL CACHORRO

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Un poco más allá del Cristo de las Mieles está el panteón familiar de Aníbal Gonzalez. Este escultor nos dejó su obra maestra como pabellón de España de la exposición Iberoamericana de 1929, la plaza de España.

Proyectado por el mismo para enterramiento de su familia es un panteón cuadrado realizado en ladrillo visto y en estilo neomudéjar.

El interior guarda una copia del Cristo del Cachorro, realizada por uno de sus discípulos en 1919. Durante un tiempo se dijo que era la escultura original del famoso Cristo sevillano, tallada por Antonio Ruiz Gijón en el siglo XVII. Luego esto se desmintió y el Cachorro sigue en su Capilla de la Expiración en Triana.

Antes de abandonar el cementerio merece la pena detenerse en la tumba de un pintor sevillano: José Villegas. Pintor famoso en el siglo XIX su tumba en 1926 se inspiró en una de sus obras: el triunfo de la Dogaresa o Domingo de Ramos en Venecia.

Villegas en pleno movimiento romántico, ambientó en Venecia esta imagen con la mujer del Dux (la dogaresa) como protagonista. Este cuadro se encuentra hoy en un museo americano. Se puede ver a una estatua de mujer cubierta con un amplio velo y realizada en bronce.

Encima de la tumba una paleta de pintor, símbolo de la profesión de Villegas. Estas son algunas de las tumbas y obras de arte que se pueden visitar en el sevillano cementerio de San Fernando, una manera insólita y diferente de conocer Sevilla.