Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)

La Sevilla de la Ilustración es una época muy interesante en muchos aspectos. Tiene influencias francesas puesto que Francia es el foco cultural y político europeo por entonces pero también mantiene su personalidad, sus tradiciones y una fuerte presencia de la Iglesia Católica. Veamos con más detenimiento..


 Arte

El periodo barroco supuso una brillantez sin igual en el arte. El siglo XVII en que Sevilla fue decorada profusamente como nunca antes, nos ha dejado obras sin igual. El siglo XVIII va a suponer la continuación de este estilo barroco que tan bien ha calado en nuestra ciudad. Así se terminan algunas de las iglesias mas famosas de Sevilla como El Salvador o la Anunciación.

La decoración cada vez más recargada derivará en el llamado arte rococó y en arquitectura sevillana destacará la familia Figueroa. A Leonardo de Figueroa le debemos las fachadas del Palacio arzobispal, la del Palacio de San Telmo y la ya mencionada iglesia de la Anunciación.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)
San Luis de los Franceses-Capilla del Noviciado

Y sobre todo la magnífica iglesia de San Luis de los Franceses, máximo exponente del último barroco sevillano y una joya escondida de la ciudad.

En pintura sin embargo no destacan tanto los nombres propios que van a seguir la senda marcada por el genio Murillo en el siglo anterior.

No obstante, se desarrolla la pintura mural de la mano de Lucas Valdés y Domingo Martínez, siempre dirigida a la decoración de los numerosos templos sevillanos.

Comercio

En este siglo XVIII, en la Sevilla de la Ilustración, tiene lugar un acontecimiento que va a marcar el futuro económico de la ciudad y no para bien. En 1717 se traslada a Cádiz la Casa de la Contratación que hasta entonces había controlado desde Sevilla todo el comercio con el Nuevo Mundo.

Esto será un golpe para la economía sevillana aunque las riquezas americanas ya poco tenían que ver con las del siglo XVI. Aunque por otro lado pronto terminaría el monopolio comercial americano de España.

Los sevillanos, dolidos por el cambio de sede, pensaron que todo mejoraría con una visita histórica que acabó durando cinco años. Fue la estancia en Sevilla del monarca Felipe V, el primer Borbón, quien decidió cambiar la corte de Madrid a Sevilla en 1729. Estuvo hasta 1734 en el llamado el «lustro real«.

La presencia de la corte en una ciudad no solo era un honor para sus ciudadanos, también suponía ventajas económicas y políticas, nuevas construcciones, más trabajo para atender a las numerosas personas que venían con el rey y desarrollo de las artes, pues la corte venia acompañada de sus pintores pero además compraban obras a los pintores locales.

Industrias

Entre las nuevas industrias que aparecieron en esta Sevilla de la Ilustración es de destacar la Fabrica de Artilleria o la de Salitre, este ultimo producto relacionado con la fabricación de munición. La Fabrica de Tabaco ya existía, pero pequeña y ahogada en la céntrica plaza de San Pedro. Ahora se haría un majestuoso edificio a las afueras de la ciudad que llevará el nombre de Fábrica real de Tabacos.

La diseñó el ingeniero militar Sebastian Van der Borcht quien tambien trabajó como arquitecto de la fachada de la Fábrica de la Moneda y de la reja monumental de la Capilla Real de Sevilla. Van der Borcht diseñó la fábrica de tabacos más bien como una ciudadela, con su foso alrededor para prevenir robos y garitas de vigilancia en las esquinas, lo que da cuenta de la importancia de este producto.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)
Fábrica de Artillería

En la Fabrica de tabacos llegó a trabajar hasta el 11% de la población local y muchos de sus trabajadores eran mujeres, las famosas cigarreras. Sobre una de ellas escribió el francés Prospero Merimée una historia que fue inmortalizada por el francés Georges Bizet. Sería más tarde la ópera Carmen. La primera escena transcurre en la citada Fábrica de tabacos, la segunda en una taberna junto a la muralla, la tercera en un refugio a las afueras de Sevilla y la cuarta delante de la recién inaugurada Plaza de Toros.

Plaza de Toros

En esta Sevilla de la Ilustración esta plaza de toros sería sin duda el lugar donde más disfrutaban los sevillanos. Ya se habían celebrado corridas de toros desde el siglo XVI en diversas plazas de la ciudad, sobre todo en la de San Francisco, pero ante el apoyo popular se construyó esta expresamente para la tauromaquia en el barrio del Arenal. Sus dueños eran los maestrantes de caballería, una orden nobiliaria muy vinculada a este festejo. El nombre de la plaza por tanto seria la Real Maestranza.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)

Pero no todos los sevillanos eran favorables al toreo. Algunas voces ilustradas se alzaron contra él. Una de ellas fue la del asistente Pablo de Olavide, una de las mentes más brillantes de la Sevilla de la Ilustración. Sin embargo, no logró su propósito debido al gran apoyo popular de la Fiesta.

Sevillanos Ilustres

Pablo de Olavide destacó como político y escritor y además realizó un novedoso plano de la ciudad de Sevilla.

Historia de Sevilla 7. La Sevilla de la Ilustración (siglo XVIII)
Pablo de Olavide

Otros ilustrados que apoyaron y desarrollaron la cultura y los avances científicos en esta Sevilla de la Ilustración fueron:

Justino Matute. Periodista, escritor e historiador español. Autor de la colección de biobibliografías Hijos de Sevilla. se declaró enseguida afrancesado lo que le costó una estancia en prisión a principios del siglo XIX.

Antonio de Ulloa. Marino y famoso por ser el descubridor del platino. Viajó por Suramérica y continuó la tradición marinera que existía en Sevilla desde el siglo XVI.

El abate Marchena. Político liberal y afrancesado que curiosamente nunca fue abate ni perteneció al clero. Tradujo a  Molière, Montesquieu, Voltaire y Rosseau.

Francisco de Bruna. Arqueólogo y bibliófilo nacido en Granada aunque vivió en Sevilla. Fue el iniciador de las excavaciones arqueológicas de la ciudad romana de Itálica.


Como vemos por tanto no todo fue decadencia en la Sevilla de la Ilustración. Sevilla siguió siendo la capital y ciudad más importante del sur de España, pero es cierto que los nuevos centros de poder: comerciales, políticos, culturales y económicos abandonaron la ciudad, que quedó como una decadente ciudad de provincias, situación de la que tardaría bastante tiempo enrecuperarse.


Para conocer mejor el Lustro Real y la personalidad e historias del rey Felipe V en Sevilla puedes ver mi vídeo de «El Rey Loco en la Corte Sevillana» pinchando en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=EjURQRWAKZE

Tienes una oferta de visitas guiadas por la Fabrica de Tabacos (actual Universidad de Sevilla), la Plaza de Toros y otros muchos lugares en https://www.toursevilla.com/tours/

Para conocer las óperas ambientadas en Sevilla como Carmen, el Barbero de Sevilla, Las Bodas de Figaro, Fidelio… ideadas o compuestas en el siglo XVIII, puedes pinchar en este enlace https://www.visitasevilla.es/historia/sevilla-de-opera