Vamos a hablar de la Sevilla romana, o mejor debemos decir la Hispalis romana, ya que este era el nombre que tenía nuestra ciudad hace dos mil años.
Sevilla sin embargo no fue fundada por los romanos sino que es anterior. Se remonta a época fenicia, es decir, al siglo VII a.C.

Si prefieres conocer sobre la Hispalis romana mediante un vídeo pincha aquí:

Manuel Serrano, guía oficial de Sevilla, nos habla de la Sevilla romana

Los fenicios o cananeos procedían de Oriente Medio, era un pueblo comerciante que había fundado colonias y ciudades por todo el Mediterráneo. Atravesaron el estrecho de Gibraltar y tras fundar la milenaria Gades (o Gadir) llegaron al lugar donde se asentaría Sevilla, la llamarían Ispal. Esta era una zona estratégica por el acceso a las minas de cobre y plata del suroeste de la Península, además de por su riqueza agrícola y por último estaba situada a orillas de un gran río, en un estuario muy cerca de la costa, aun más de lo que está ahora.  


Historia de Sevilla 1. La Sevilla romana
Julio César en la fachada del Ayuntamiento, recuerdo de nuestra Sevilla romana

Fundación mítica

Según la tradición fue Hércules el dios Hércules el que fundó la ciudad de Sevilla cuando vino persiguiendo por el río Guadalquivir a la diosa fenicia Astarté. Astarté giró a la derecha y fundó Triana, Hércules giró a la izquierda y fundó Híspalis. Pero la ciudad realmente se hizo más importante a partir del siglo segundo antes de Cristo como fundación romana a raíz de la batalla de Ilipa Magna, actual Alcalá del Río. Julio Cesar estuvo en el sur de la Península Ibérica, entonces llamada Bética, y según la tradición fue quien construyó la primera muralla de Sevilla.

El templo de la calle Mármoles

De esta Sevilla romana no quedan muchos vestigios pero cómo curiosidad encontraremos en el centro histórico algunos restos que nos hablan de esta época pasada. Hay por ejemplo en la calle Mármoles restos de un templo romano construido entre el siglo I y II d.C. Es de la época del emperador Adriano son tres columnas lo que resta del mismo.

Historia de Sevilla 1. La Sevilla romana
Restos del templo de la Calle Mármoles

Originalmente había seis pero en el siglo XVI el asistente de la ciudad se llevó tres de ellas para decorar una nueva plaza que estaban haciendo, la que sería después la Alameda de Hércules. En el camino una se rompió por lo cual en esa plaza solo pusieron dos. Las tres restantes quedan en el sitio original de la calle Mármoles y están situadas a unos cinco metros de profundidad lo que muestra el nivel de la ciudad en época romana.

Las murallas

La mayor parte de las murallas que quedan de Sevilla, incluidas las del Alcázar, son de época musulmana, concretamente almohades del siglo XII.  Sin embargo parece que hubo unas más antiguas romanas y se utilizaron piedras o el basamento de éstas para construir las islámicas.


Estructura de la ciudad

Como casi todas las ciudades romanas, la Sevilla romana o Híspalis se dividía en calles rectilíneas muy ordenadas. Había un eje principal que iba de norte a sur y se llamaba Cardo máximo, había otro eje que cruzaba de este a oeste llamado Decumano máximo. En el centro, una plaza central que correspondía al foro y esta plaza se encontraba ubicada bajo la actual plaza de la Alfalfa. No muy lejos de allí encontramos lo que son las mejores ruinas romanas en el centro histórico de Sevilla: el Antiquarium.

Antiquarium

Antiquarium es el nombre que se dio a los restos arqueológicos romanos encontrados en el centro de Sevilla justo debajo de la construcción moderna Metropol Parasol (las Setas), están unos 4 metros de profundidad y al construir el nuevo edificio se tuvo especial cuidado en la conservación de las ruinas. Son en total 9 casas entre los siglos I y II después de Cristo. Esta zona de la Sevilla romana correspondía a las casas patricias y estaba muy cerca del foro romano, como hemos visto en el epígrafe anterior.

El Antiquarium es una zona arqueológica visitable y aquí podemos contemplar bellos mosaicos construidos a base de ricas teselas, algunos en blanco y negro y otros en color, también capiteles, columnas y elementos más curiosos como juegos infantiles o lámparas llamadas lucernas.

El río fósil y las salazones

En la Sevilla de época romana el río Guadalquivir entraba por esta misma zona de la ciudad. Y justo al lado del río había unos almacenes donde se hacían salazones, es decir dónde se lavaba el pescado para su conservación. Se han conservado cubetas que nos hablan de ese uso.

Aquel río con el tiempo fue desecado pero sigue existiendo en el subsuelo y eso provoca que se siga inundando periódicamente por lo que hay que drenar el agua cada cierto tiempo. Hemos conocido lo que se llama un río fósil.

Otros vestigios de la Sevilla romana

Historia de Sevilla 1. La Sevilla romana
Fustes romanos alrededor de la Catedral

Para construir la Giralda que fue el antiguo minarete de la mezquita mayor en el siglo XII se utilizaron lápidas romanas , están hechas en mármol y todavía se pueden ver perfectamente contrastando con el resto de la torre, construida en ladrillo.

También los fustes de columnas que se encuentran alrededor de la catedral son de origen romano. Hay algunos en mármol y otros en granito, unidos todos ellos por cadenas conforman el perímetro de la catedral.

Otras columnas más pequeñas pero también de origen romano las podemos ver en algunas esquinas de casas del centro histórico, reciben el nombre de guardacantones y se utilizaban para proteger las esquinas de las casas y que no las dañaran los carros de caballos al pasar.

Por último más columnas romanas las podemos ver en los soportales de las tiendecitas de la Plaza del Pan, una de las plazas más antiguas de Sevilla.

Anfiteatro, teatro y necrópolis en la Sevilla romana

Las excavaciones arqueológicas han revelado restos romanos debajo de la Iglesia de San Nicolás, donde concretamente había un teatro.  En todas las ciudades romanas era necesario tener diversiones así que además del teatro estaba el anfiteatro, éste último se encontraría debajo del convento de Capuchinos  y estaba las afueras de la ciudad debido a su gran tamaño. Según la tradición en este anfiteatro pudieron ser martirizadas las santas patronas de Sevilla Santa Justa y Santa Rufina en el siglo IV de nuestra era.

También en esa zona, debajo de unas edificaciones modernas, en la sevillana carretera de Carmona, se ha encontrado una necrópolis qué constaría originalmente hasta 90 tumbas.



Como veis bajo la Sevilla actual se extiende una fascinante Sevilla romana de hace dos mil años. Es la vieja Híspalis que aún duerme bajo nuestros pies a unos 5 metros de profundidad.


Para saber más sobre la Sevilla romana podéis visitar:

Y para recorrer los rincones de la Sevilla romana, una de nuestras visitas guiadas a la carta: https://www.toursevilla.com/tours/