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Mirad qué maravillosa obra de Artemisia Gentileschi. Iniciamos una serie de artículos acompañados de vídeo sobre Historia del Arte en Sevilla, es Arte en UN minuto. Se trata de pinturas y esculturas que tenemos en nuestra ciudad o que han hecho artistas sevillanos. Los monumentos y museos de Sevilla albergan numerosas obras de arte. Esta es una selección con algunas de mis favoritas. Aquí aprenderemos sobre sus autores, los personajes en ellos representados, la técnica, el lugar donde fueron pintadas y donde ahora se exponen. Y sin olvidar las muchas historias curiosas que guardan.


“Magdalena dormida” de Artemisia Gentileschi, es una bella y original pintura de época barroca que se expone en el museo de la Catedral de Sevilla. Antes que nada mira este pequeño vídeo:

Historia del Arte en Sevilla. La Magdalena dormida

Quién fue Artemisia Gentileschi

Artemisia Gentileschi y su Magdalena dormida | Arte en UN minuto
Judith decapitando a Holofernes 1612

Conozcamos primero a su autora. Porque fue una mujer la pintora de esta obra, lo cual ya es interesante y excepcional teniendo en cuenta que se pintó en 1622. Fue gracias a la mano de Artemisia Gentileschi.

Artemisia había nacido en Roma en 1593, era hija de un pintor reconocido, Orazio Gentileschi y gracias a esto pudo convertirse en pintora entrando a trabajar pronto en el taller de su padre. Además su gran talento la hizo destacar en el panorama italiano de la primera mitad del siglo XVII.

Artemisia muy joven sufrió un trauma que afectaría a su posterior obra y a la temática. Una violación en su propio taller despertó en ella una inclinación a representar mujeres fuertes y a menudo en situación de luchar contra hombres malvados. Estas mujeres de sus cuadros con frecuencia se vengaban del género masculino como podemos ver en “Judith cortando la cabeza de Holofernes”. Es decir, aprovechando una escena bíblica la autora plasmaba su vida y su propia psicología. Esta fuerza en sus pinturas se acompañaba de una calidad técnica excepcional.

¿Podíamos considerar a Artemisia una pintora feminista? Es posible. Puesto que tuvo una especial sensibilidad a la hora de retratar a mujeres, normalmente en escenas religiosas que era lo que la clientela del siglo XVII le demandaba.


Artemisia Gentileschi y su Magdalena dormida | Arte en UN minuto
Retrato de la pintora Artemisia Gentileschi

Un perfecto ejemplo para ilustrar la Historia del Arte en Sevilla es la pintura que nos acompaña hoy donde retrata a una Maria Magdalena dormida en una silla. Se reconoce al personaje por el frasco de perfumes con que ungió a Cristo y que siempre acompaña a esta figura. La Magdalena de Artemisia tambien se ha visto como una alegoría de la Melancolía. La delicadeza de sus formas, la languidez y el rostro con los parpados enrojecidos de haber llorado nos incita a imaginar toda una historia anterior.

Predominan los tonos dorados y oscuros. La técnica es claramente tenebrista siguiendo la moda italiana iniciada por Caravaggio, pintor contemporáneo de Artemisia Gentileschi. El contraste fuerte entre luz y sombra crea un efecto mucho más dramático y llama la atención del espectador. Artemisia no tuvo una vida fácil, además del trauma de juventud, se separó de su marido y mantuvo sola a su familia. Tuvo cuatro hijos de los que solo sobrevivió una hija.

Nuestra heroína terminó sus dias en Nápoles, entonces territorio español. Allí conoció al virrey de Nápoles, duque de Alcalá y sevillano para más señas. Don Fernando Enriquez de Ribera, gran aficionado a la pintura adquirió la Magdalena dormida y se la trajo a Sevilla. A su muerte sin herederos su patrimonio se dispersó en gran parte y la pintura acabó en la Catedral de Sevilla donde hoy se expone para disfrute de todos los sevillanos.

La Historia del Arte en Sevilla se ha visto enriquecida sin duda con esta obra de Artemisia Gentileschi, la destacada artista barroca italiana.


Si quieres conocer otra pintura curiosa en Sevilla (copia en Sevilla y original en el Museo del Prado) que fue propiedad del duque de Alcalá tenemos un video de Youtube publicado. Es «La Mujer Barbuda» de José de Ribera https://youtu.be/cLo1e70MPkk


Un buen artículo para conocer más sobre la vida de esta artista en: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/artemisia-gentileschi-lucha-pintora-herida_13898

La Mujer Barbuda de Ribera está en la Casa de Pilatos. Es uno de los cuadros más curiosos de Sevilla. Por desgracia para nosotros ya no tenemos el original que sí estuvo aquí muchos años ya que perteneció a la familia Ribera. Hace tiempo que se expone en el museo del Prado de Madrid. Aquí en Sevilla en una de las estancias del palacio tenemos una buena copia pintada sobre tres planchas de cerámica.

Te invito a ver mi vídeo sobre esta interesante pintura. Pincha aquí:


DONDE LO PODEMOS VER

La Casa de Pilatos es una casa-palacio situada en el centro de Sevilla. Su verdadero nombre es Palacio de San Andres, el protector de la familia. Se construyó en el siglo XVI a raíz de la peregrinación a Jerusalén de su propietario Don Fadrique Enríquez de Ribera.

Este estableció la tradición en Sevilla del Via Crucis a imitación del que había visto en Tierra Santa. En nuestra ciudad empezaba la primera estación en su palacio, por lo que coincidiría con el de Pilatos original, de ahí su nombre. Seguía hasta el humilladero situado en la Cruz del Campo a poco más de un kilómetro. Don Fadrique decoró su palacio según el estilo renacentista de moda en la época pero sin olvidar la influencia mudéjar.

Casa de Pilatos
Fachada de la Casa de Pilatos

Sus sucesores entre ellos Don Fernando Afán de Ribera ampliaron y enriquecieron el palacio, siempre amantes del arte y las antigüedades. De esta forma llegó a Sevilla procedente de Nápoles la soprendente pintura de la Mujer Barbuda de Ribera.

Pero veamos el cuadro detenidamente:

Entrando en nuestra pintura lo primero que vemos es un personaje iluminado por una fuerte luz , tenemos dudas de si es hombre o mujer. Tiene aspecto de hombre, pero pasmosamente está dando el pecho a un bebé.     


LA HISTORIA DE LA MUJER BARBUDA DE RIBERA

Nuestra heroína se llamaba Magdalena Ventura y sabemos que a la edad de 37 años sufrió una transformación, le creció la barba, pelo en el pecho y empezó a mostrar calvicie, todos signos de masculinidad.

A los 52 años tuvo un hijo y este es el momento que el pintor escogió para retratarla.

Esta curiosa historia está escrita en una lápida en la parte inferior derecha del cuadro. Ello le da veracidad a la historia. La inscripción, en latín, tiene el título de “milagro de la naturaleza”.

Detalle de la Mujer Barbuda
Detalle

Sobre la lápida vemos dos objetos simbólicos: una concha que representa el hermafroditismo del personaje y en su interior un huso, de hilar, que alude a las tareas femeninas.


EL AUTOR DE LA MUJER BARBUDA

El cuadro de la Mujer Barbuda lo pintó Jose de Ribera era valenciano, nacido en Xativa, pero hizo casi toda su carrera en Nápoles que por entonces era territorio español. A Ribera lo apodaron el Spagnoletto, por su origen y por su pequeño tamaño. Es uno de los mejores pintores del siglo XVII y estuvo fuertemente influenciado por la pintura de Caravaggio como veremos más adelante.

La Mujer Barbuda de José de Ribera en la Casa de Pilatos
José de Ribera, el Spagnoletto. Pintor barroco s.XVII

Y lo encargó el virrey de Nápoles, por entonces Don Fernando Afán de Ribera, tercer duque de Alcalá.

En el reino de Nápoles había una mujer barbuda que era famosa en toda la zona. Por ello el virrey la mandó llamar y a Ribera, su mejor pintor, le encargó un retrato.

Tenemos la crónica del embajador de Venecia que estaba por allí cuando Ribera retrataba a esta mujer. Estas fueron sus palabras: un pintor famosísimo está haciendo un retrato a una mujer de los abruzos, casada y madre de muchos hijos, la cual tiene toda la cara viril y mas de un palmo de una bellisima barba negra así como el pecho velludo. El embajador veneciano solicitaba verla como cosa “maravillosa”.

Y aquí entra nuestro pintor valenciano.


LA TECNICA DEL TENEBRISMO O CLAROSCURO

Técnicamente el cuadro de la Mujer Barbuda es tenebrista, es decir que utiliza el claro-oscuro, una técnica muy de moda en la época que seguía sobre todo el gran Caravaggio, contemporáneo de Ribera. En España lo usó Zurbarán para pintar a sus monjes y bodegones.

El tenebrismo ilumina una zona del cuadro fuertemente dejando el resto en sombras. Ello provoca una mayor atención en el espectador atraído por el contraste. En este caso la luz ilumina al personaje principal y a lo que está haciendo, amamantar a su hijo. Mientras que en un segundo plano mucho más oscuro vemos la figura de su marido, además vestido de negro.


OTRAS PINTURAS DE ESTE TEMA

La pintura con este personaje tan peculiar no fue única en la época, de alguna manera estaban de moda. 

Por ejemplo Diego Velázquez nos deja detalles de enanos en su famosa Las Meninas, también pintó bufones de la corte como don Sebastián de Mora o el bufón Calabacillas. Personajes con discapacidades o características físicas peculiares que eran dignos de ser retratados.

Las mujeres barbudas existieron y científicamente se llama hipertricosis, también conocido como síndrome de Ambras . Su principal característica es el exceso vello en todo el cuerpo.

Otro caso de este síndrome de Ambrás lo tenemos en la corte francesa de Enrique II. Allí a final del XVI vivió Antonieta Gosalvus de origen español. Antonieta era una joven aristócrata que tenía toda la cara cubierta de vello. Fue retratada con gran realismo por una pintora:  Lavinia Fontana.

Pero quizás el precedente más claro de la mujer barbuda de Ribera fue un retrato de Juan Sanchez Cotan, al que estamos más acostumbrados a ver pintando bodegones y escenas monacales. Su mujer barbuda fue pintada en 1603. Se llamaba Brígida del Río pero la apodaron la la Mujer barbuda de Peñaranda, localidad donde residía y también fue un caso real que el pintor refleja de manera realista y fidedigna. 

barbuda de Peñaranda

A la Mujer Barbuda de Ribera o a las demás no se las representa como monstruos o una atracción de feria si no como una cosa curiosa, digna de ser pintada. Ellas siguieron llevando una vida relativamente normal, como el caso de la de Ribera con sus hijos y su marido. 

Un caso más moderno fue la francesa Clémentine Delait, de ella ya hay fotografías. Y para que se vea que nunca se avergonzaron de su aspecto sólo hay que fijarse en su epitafio. Este decía en 1923 : «Aquí yace Clémentine Delait, una mujer con barba«.


Es interesante ver que todos estos pintores retrataron a sus modelos lo hicieron de una manera considerada y tolerante a pesar de sus aspectos particulares.

Por ello merecen nuestro respeto y admiración.

Te sugiero ver la Mujer Barbuda de Ribera in situ en el Palacio de Pilatos. El palacio forma parte de nuestras rutas que puedes ver en https://www.toursevilla.com/tours/