Puentes de Sevilla

Hoy te hablamos de los puentes de Sevilla. El puente de Brooklyn, el Golden Gate o el Tower Bridge, son puentes espectaculares y conocidos por todo el mundo como joyas de la Arquitectura Moderna. Pero ¿Hay algo más hechizante que entrar a Sevilla por uno de sus puentes?

Sin duda alguna, Sevilla es una ciudad mágica. Sus paredes llenas de una historia de más de 3000 años, que ha sido hogar de fenicios, romanos, griegos, judíos, musulmanes, gitanos y cristianos. Sin embargo, la historia de Sevilla está indivisiblemente ligada a su río, al ‘Río Grande’, el Guadalquivir. Ha marcado su ritmo, la ha hecho apetecida y hasta el día de hoy, constituye su bastión más importante.


El río Guadalquivir como elemento clave de la ciudad

Sevilla y sus puentes más espectaculares. Del 1er puente de barcas a los puentes de la Expo 92
Puente de Triana desde el Muelle de la Sal

Este río ha provisto a Andalucía de un lugar histórico privilegiado. Los romanos lo usaban como salida del vino, aceites, trigo y cereales cosechados en Andalucía y que la convirtieron en el “granero de Roma”. Además, la salida/entrada desde el Guadalquivir al océano Atlántico, ha dado por muchos siglos sustento e importancia a esta región.

La jerarquía de Sevilla como una gran ciudad, se ha debido, en gran parte, a ser el lugar más aguas abajo donde se puede cruzar el río y transportar mercancías.

Hasta mediados del siglo XIX, no hubo puentes fijos que unieran Triana y las prósperas llanuras del Aljarafe con Sevilla y la península. Precarios puentes hechos de barcazas eran el paso cotidiano a través del rio, éstos sucumbían regularmente con las subidas de nivel, riadas e inundaciones temporales.

El puente de barcas: primer puente de Sevilla

Claramente fue el primero de los puentes de Sevilla. Se construyó en la época musulmana con el objetivo de cruzar el Guadalquivir, el llamado » rio grande». Estamos en el año 1171 y la dinastía almohade dirige Al Andalus, con Sevilla como su capital. Ellos construyeron el alminar de la gran mezquita, hoy la giralda, la torre del Oro, la muralla que rodeaba la ciudad y tambien este primer puente de barcas. Fue bajo el mandato del califa Abu Yaacub Yúsuf. Era necesario tener un medio solido para cruzar al otro lado del río ya que el Aljarafe era la despensa de Sevilla, donde estaban la mayor parte de los cultivos.

Pequeño vídeo para conocer de manera gráfica la historia del puente de barcas

Se hizo por tanto un puente que tenía de medidas: 149 m de largo y 7 de ancho. Era un puente de barcas, en realidad una infraestructura poco segura con tablones apoyados en barcas flotantes y ancladas al fondo del rio.

Ya se habían construido puentes así. Los romanos los habían hecho en el Danubio. Se puede ver una muestra en la Columna de Marco Aurelio en Roma 

Y los mismos musulmanes hicieron puentes similares en Murcia, Oporto o Tortosa.   

El puente sin embargo daba su servicio, aunque como podéis imaginar no era muy estable. Las inundaciones y crecidas del Guadalquivir que eran muy habituales lo destruían cada pocos años y había que restaurarlo.

Ante la creciente importancia del barrio de Triana como barrio marinero en el siglo XVI se pensó hacer un puente de piedra, hubo varios intentos en época de Felipe II y en el siglo XVII pero al final no se llevaron a cabo. Se habían realizado grandes mejoras en Sevilla como la monumental Puerta de Triana a pocos metros del puente barcas, pero el puente siguió igual que estaba viendo pasar los siglos.

Acontecimientos históricos junto al Puente de Barcas

Así el puente de barcas fue testigo de acontecimientos históricos Su creador, Abu Yaacub Yúsuf volvió a su Sevilla cruzando el puente que el mismo había ordenado hacer, pero muerto por un flechazo en una batalla.

En la época dorada del comercio con America esta zona se llamaba el compas de las naos, aquí daban la vuelta los barcos que atracaban en la torre del oro. No podían remontar más arriba el río. En 1614 lo cruzó en dirección a Sevilla la exótica embajada japonesa de Hasekura Tsunenaga.

Sevilla y sus puentes más espectaculares. Del 1er puente de barcas a los puentes de la Expo 92
Hasekura Tsusenaga, embajador Japonés

El desaparecido puente de barcas tambien fue testigo en 1729 de la entrada del rey Felipe V que hizo de Sevilla su corte durante 5 años. En 1812 la guerra de la Independencia tuvo aquí lugar la llamada batalla del puente de Triana contra los franceses.
Fue unos años después en la Semana santa de 1830 cuando la Hermandad de la O fue la primera que atravesó el puente en dirección a Sevilla haciendo estación de penitencia. Al puente le quedaba poco tiempo.

Justo antes de su desaparición se hizo la única foto que existe de él, es del el vizconde de Vignier y la tomó en 1850 para  el duque de Montpensier. Solo 2 años después sería destruido y sustituído por el actual.  

Aquel antiguo proyecto de hacer un puente verdaderamente solido que uniera Sevilla y Triana finalmente se llevó a cabo en 1852. Fue llamado Puente de Isabel II, reina que ocupaba el trono en aquel entonces, pero todos lo conocieron enseguida como el Puente de Triana. El viejo puente de barcas había funcionado durante 700 años.

Del siglo XIX a la actualidad

Fue en el citado año de 1852 cuando se construyó el más famoso de los puentes de Sevilla, el Puente Isabel II, El Puente de Triana, seguido por la construcción del Puente Alfonso XII o Puente de Hierro, el cual fungía como parte de la línea ferroviaria Sevilla-Huelva y que fue demolido hacia finales de siglo.

No fue sino hasta la primera mitad del siglo XX, hacia los años 1931 y 1933, que se construyeron los puentes de San Telmo y el puente basculante de San Juan.

Hacia el comienzo de los años 70, se inauguró lo que se nombró inicialmente como Puente del Generalísimo y que luego se rebautizó como Puente de los Remedios.

Cuando se planificó en Sevilla la Exposición Universal de 1992 se necesitaba agilizar el flujo de vehículos y personas al recinto ferial en la isla de la Cartuja, por lo que se construyeron los puentes del Cristo de la Expiración (popularmente conocido como Puente del Cachorro), la pasarela peatonal de la Cartuja, el Puente de la Barqueta y el Puente del Alamillo.

El Puente del Alamillo, tiene una relevancia arquitectónica de primer orden. Fue diseñado por el famoso arquitecto Santiago Calatrava y se inauguró en el marco de la Expo`92 y que comparte paternidad con puentes en Buenos Aires, Jerusalén, California y Valencia.

Sevilla y sus puentes más espectaculares. Del 1er puente de barcas a los puentes de la Expo 92
Puente del Alamillo o de Calatrava

Otro de los puentes de Sevilla más impresionantes, es sin duda el Puente de las Delicias. Este es un puente levadizo y que permite el paso de barcos de gran calado incluyendo grandes cruceros y otras embarcaciones hasta el puerto de Sevilla.


Importancia arquitectónica y funcionalidad

Sevilla, indudablemente, debe mucho de lo que es hoy en día al Guadalquivir. Sin embargo, estos puentes de Sevilla han sido el instrumento indispensable para transitarlo y aprovechar la ventaja insuperable que nos da esta autovía de agua.

Sumado a su importancia arquitectónica y a su inmensa funcionalidad, cada uno de estos puentes están llenos de anécdotas, recuerdos y pasajes históricos que bien vale la pena conocer. Poetas, cantaores y muchas personalidades han recorrido estos puentes y nos han dejado su huella perenne. En TourSevilla recorremos la historia de los puentes de Sevilla como elementos claves de una ciudad única.